Carina Santiviago, coordinadora de PROGRESA , dijo a Sala de Redacción que “la experiencia de las tutorías entre pares (TEP) han sido sumamente positivas tanto para el tutor como para el tutorado. En el primer caso la experiencia es interesante en cuanto permite conjugar tareas de enseñanza con extensión; en el segundo caso, el vínculo con estudiantes de otras generaciones que pasaron hace poco por su experiencia y que saben cómo orientarlo, es muy enriquecedor”. En este sentido, la función del tutor es la de “apoyar el estudio y la inclusión de los estudiantes en la vida universitaria para que no se sientan perdidos; es un trabajo de contención”.
A pesar de que las tutorías se realizan en la UdelaR desde el año 2007, en la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación (Liccom), comenzaron a implementarse en la segunda mitad del 2009 en las asignaturas Lengua escrita y Métodos lógicos cuantitativos, que suelen ser consideradas por los estudiantes como “complejas o “problemáticas”. En lo que refiere a la realización de los tutorados en la Liccom, Fernando Gelves, asistente académico, afirmó que “la experiencia del año pasado fue buena, con algunas descoordinaciones por ser la primera vez que se realizaba”. Muchos docentes y estudiantes que se presentaban como tutores no tenían claro cual era la dinámica del trabajo, lo que se vio agravado por el hecho de que los llamados se realizaron a mitad de año. La evaluación inicial que realizó la Unidad de apoyo a la enseñanza (UAE) y que plasmó en un informe inicial en febrero de este año, entiende que la incertidumbre entre los participantes de las TEP en la Liccom “llevó a cierta dispersión de la experiencia y produjo algunas marchas y contramarchas, incluyendo varios errores (…) No obstante, la evaluación general de las TEP ha sido muy positiva por parte de los estudiantes que accedieron a ellas y por parte de quienes se desempeñaron como tutores.”
Gabriela Sánchez fue una de las estudiantes que realizó tutorías de Métodos lógicos cuantitativos. Entrevistada por Sala de redacción, aseguró que “si bien fue una experiencia muy rica tanto para los tutores como para los tutorados, había una libertad muy grande y siento que esto, en parte, me perjudicó porque la orientación era académica o afectiva según cómo se diera la situación. Estaba mucho en nosotros cómo manejar eso y en la necesidades que fuera presentando el estudiante”. Esta libertad, se veía acentuada por la falta de evaluación que tenían los tutores. En el 2009 lo único que se realizó en este sentido fueron reuniones quincenales con la UAE de la Liccom y con PROGRESA, en las que los tutores contaban sus experiencias. “Era poner en común y charlar entre nosotros. Al ser algo que se estaba aceitando, no habían reglas a seguir; era una cuestión más piloto que otra cosa”
Bruna Casanova fue tutora de Lengua escrita. Al igual que Gabriela, considera que “fue poco el tiempo que trabajaron con las tutorías. Siento que de todas formas a las chiquilinas le sirvió, les fue productivo”. Bruna entiende que su orientación no fue sólo académica sino que “el apoyo moral fue muy importante en el trabajo. Por ejemplo, una de ellas era del interior y muchas veces la orienté en cosas cómo el manejarse en Montevideo, hacer trámites administrativos o el ómnibus que se tenía que tomar. Fue un intercambio bastante amplio y eso estuvo muy bueno.”
Tanto en el caso de Gabriela como el de Bruna, el número de estudiantes tutorados disminuyó considerablemente hacia fin de año: en el primer caso de cinco estudiantes, sólo finalizaron dos; en el segundo, de seis, terminaron concurriendo dos.
Sulema, fue una estudiante tutorada. Su evaluación fue que “la experiencia no fue buena, no me sirvió mucho. La tutora no se acordaba de muchos temas. De hecho el segundo parcial no me dio para exonerar y di el examen”.
Talleres de formación
Santiviago, explicó a Sala de Redacción que la UdelaR promueve un proceso de formación de tutores entre pares en dos niveles o instancias. En uno más general, se realizan ciclos de talleres como el que comenzó el viernes pasado. En ellos se instruye a los tutores en cuanto a las formas de guiar a los estudiantes, de escucharlos y a la función general del tutor. Al mismo tiempo, y en un nivel de formación más específico, cada servicio realiza talleres propios que brindan el contenido académico particular del tutor.
En este sentido la UdelaR dio inicio, como en año anteriores, al “Taller de Formación de Tutores, estudiantes referentes, operadores sociales” que se orientan a la formación de estudiantes en un plano general. Santiviago afirma que estas actividades han tenido una muy buena concurrencia. “En el 2009 realizamos dos talleres que tuvieron más de 100 inscriptos cada uno. Este año, asistieron al taller 130 personas y tuvimos que realizar una lista de espera con otras 80 interesadas”. La inscripción no fue sólo de estudiantes ya que hubo más de 40 eran docentes de todos los grados.
En la Liccom no se han realizado talleres de formación específica de los tutores pero, según informó a Sala de Redacción Fernando Gelves, se prevén realizar para este año.
Proyectando hacia el presente
Este año se abrió un nuevo llamado para Métodos Lógicos Cuantitativos, Lengua escrita (al igual que el año pasado) e Introducción al estudio de la Comunicación. Gelves asegura que “hay muchas cosas que afinar pero creemos que este año se van a mejorar”.De hecho considera que “muchos estudiantes quedaron conformes y algunos se van a volver a presentar en el llamado actual.”
La visión de Gabriela también es más positiva para el 2010: “Ahora es diferente al año pasado porque la instancia del tutorado comienza desde el principio del año; capaz que eso fue una carencia que se dio en el 2009”.
Primeros pasos
El miércoles 21 se llevó a cabo la primera reunión entre los coordinadores del programa de tutorías y los futuros tutores de Ciencias de la Comunicación. La reunión fue realizada en la propia Licenciatura, y por la parte de coordinación contó con la presencia de integrantes de la Unidad de Apoyo a la Enseñanza (UAE), del Programa de Respaldo y Aprendizaje (PROGRES, y uno de los Asistentes Académicos de la Licenciatura. Cerca de ocho futuros tutores asistieron a la reunión, algunos de ellos ya habían formado parte del programa desde su inició en la LICCOM. Los docentes de las asignaturas vinculadas con el programa fueron invitados, aunque ninguno asistió a la reunión.
La reunión mantuvo un clima de diálogo: luego de una breve explicación sobre el programa, la coordinación cedió la palabra a los futuros tutores para escuchar sus dudas. Una estudiante planteó que estaba interesada en realizar una tutoría específica pero no llegaba a la nota requerida; los coordinadores propusieron hablar con los docentes para plantearles bajar el requisito o realizar una tutoría genérica con énfasis en esa asignatura. Esto llevó a otro estudiante a plantear la duda de la diferencia entre las tutorías: se le respondió que la tutoría genérica estaba orientada a la Universidad y la Licenciatura en general, mientras que la tutoría de una asignatura se enfocaba sobre el apoyo académico en la misma, aunque una cosa nunca excluía completamente la otra. Muchas propuestas acompañaron las preguntas y respuestas: para la situación de los problemas de horarios de tutores y tutorandos, apareció la propuesta de utilizar Internet, la plataforma EVA en particular; para conocer mejor a los futuros tutorandos, se propuso implementar una inscripción personalizada; para promover el programa, surgió la iniciativa de presentarse en las clases teorícas de las asignaturas.
Florencia Soria – Jorge Balmelli