Diferencias de criterios e inacción gubernamental en Colonia

Patrimonio en peligro

foto: Enrique Rivero

Las diferencias que día a día se acentúan entre la Intendencia de Colonia y el Consejo Ejecutivo Honorario (CEH) -encargado de la reconstrucción y preservación del Barrio Histórico-, los reiterados llamados de atención que ha recibido el Estado uruguayo por diferentes faltas ante la UNESCO y la demora en la ejecución del plan de manejo del sitio podrían hacer que Colonia ingrese en la lista de “patrimonio en peligro”.

Así se lo hicieron saber a las autoridades nacionales diferentes expertos internacionales que visitaron el sitio patrimonial, y lo dejó entrever la Jefa de sección de América Latina y el Caribe del Comité de Patrimonio Mundial la UNESCO, Nuria Sanz, en su reciente visita a nuestro país.

Después de años de incomunicación, las autoridades nacionales y departamentales no tuvieron más remedio que conformar el equipo del Plan de gestión, que recibió entre el 22 y 23 de marzo la primer visita de los técnicos españoles Anxel Viña (economista y urbanista) y Miguel Angel Troitiño (catedrático de geografía humana) contratados por la UNESCO con financiamiento internacional aprobado hace más de tres años a pedido del propio CEH.

En los dos días de estadía los enviados internacionales se reunieron con los actores vinculados al tema; Consejo Ejecutivo, Comisión Nacional de Patrimonio, Ministerio de Educación y Cultura, Intendencia de Colonia, con la Dirección Nacional de Medio Ambiente, la Dirección Nacional de Ordenamiento Territorial del Ministerio de Vivienda y la Dirección Nacional de Hidrografía del Ministerio de Transporte. Éstos también llevaron a cabo trabajo de campo en el Barrio Histórico y el área de amortiguación.

El plan de gestión establecerá estrategias, programas y acciones para la protección y manejo del Barrio Histórico de Colonia y su zona de amortiguación -definida en enero por el equipo de trabajo- que incluye la bahía y las islas. A su vez, deberá articularse con el Plan Director de Ordenamiento Territorial de la ciudad, en vías de aprobarse por las autoridades departamentales.

Según establece el organismo internacional, los criterios base para la elaboración del plan son los que justificaron el ingreso del sitio a la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1995.

Llamado de atención

Las continuas solicitudes de la UNESCO que exigen a Uruguay que cumpla con su responsabilidad de aprobar en forma urgente un plan de gestión que dé sustentabilidad al Barrio Histórico, y el conflicto de competencias entre la autoridad comunal y la autoridad nacional, son parte importante de las conclusiones de la primer visita, redactadas y enviadas por Troitiño el 11 de abril a las autoridades nacionales.

El documento, al que tuvo acceso Sala de Redacción, expresa que “la puesta en marcha del Plan de Gestión requiere definir con claridad las competencias de cada una de las instituciones implicadas en el mismo y, también, su nivel de compromiso político”. El experto de la Universidad Complutense de Madrid dejó en claro que la discusión y el debate “fueron evidenciando la necesidad de asumir compromisos compartidos, dentro de las competencias de cada organismo, pues sólo así será posible elaborar un Plan”.

Según el informe, tanto la Comisión Nacional de Patrimonio como la Intendencia evidenciaron la voluntad de asumir y llevar adelante los compromisos adquiridos con la UNESCO; “el deseo de superar los desencuentros y la voluntad de gestionar el sitio configurando un modelo blindado” que tenga continuidad y trascienda las coyunturas políticas. A su vez la comuna coincidió en el compromiso de “crear institucionalidad, más allá de los gobiernos de turno, superar las disparidades de criterios existentes y acrecentar la potencia patrimonial de Colonia, con el patrimonio subacuático, las islas de la bahía y el Real de San Carlos”.

Para Troitiño se “evidencia un acuerdo político básico, aunque todavía frágil entre la Intendencia y el Consejo Ejecutivo para iniciar el proceso de elaboración del Plan de Gestión”

Otro de los aspectos que se desprende del documento es que si bien las potestades de la Intendencia y la Comisión Nacional de Patrimonio están definidas, no ocurre lo mismo con el Consejo Ejecutivo Honorario “que es considerado por la UNESCO como la Autoridad del Sitio, pero no tiene competencias claramente definidas, más allá de una función de asesoría y de órgano de participación social en las cuestiones relacionadas con el sitio”.

Sin embargo, “pese a la situación de precariedad y debilidad institucional”, destaca el “papel activo del Consejo Ejecutivo” en la puesta en marcha del Plan de gestión.

Miguel Troitiño fue drástico al hablar del cumplimiento que los Estados deben asumir para conservar su categoría de Patrimonio Mundial. En entrevista al semanario BRECHA aseguró que “la UNESCO no obliga a nadie. Si no se quiere estar en la lista se sale y punto. Ahora si se queda hay que cumplir”. Agregó que “el Estado se comprometió a un conjunto de cosas que hoy no se cumplen”. Para el técnico de la UNESCO Colonia, deberá dar un salto tanto en materia patrimonial como turística: “Faltan herramientas de concentración y gestión, que separen con claridad el nivel de la responsabilidad política y el nivel de la competencia técnica, y que además permitan las actividades y el disfrute, porque las ciudades no pueden focilizarse”.

Aseguró además que Colonia está subaprovechada porque carece de infraestructura cultural y de algunos servicios.

Problemáticas

El informe de los técnicos enviados por UNESCO delineó las principales problemáticas y aspectos que contiene el Barrio Histórico. Entre ellas se destacan que la densidad turística puede provocar riesgos y desorden; “procesos avanzados de especulación inmobiliaria” que ya han provocado despoblamiento del barrio convertido en casa de fin de semana de los argentinos.

Además se advierte un fuerte riesgo de que el barrio se convierta en una zona únicamente comercial y que la despoblación progresiva sea difícilmente reversible.

Otro de los aspectos que se destaca en este capítulo es la presión para incrementar los volúmenes de las áreas construidas, tema de amplio debate entre las autoridades locales y principal punto de enfrentamiento entre el Consejo Ejecutivo y la Intendencia.

El informe también marca el “desorden e incoherencias en el tratamiento y adecuación del espacio público” pero destaca la existencia, en general, “de un buen estado de conservación física del patrimonio”.

A su vez marcan las dificultades en la gestión diaria de la limpieza, recolección de residuos, ruidos molestos y tráfico, donde se destacan “las dificultades para lograr un avance real en la peatonalización”.

Por otra parte los técnicos advierten la grave situación que atraviesan los padrones propiedad de la empresa Los Cipreses S.A (Buquebus) y marca el “alto grado de deterioro y pérdida de funcionalidad” de esos inmuebles adquiridos en la década del 90 en el entorno del puerto viejo.

El plan de gestión procura formular una especie de “manual de estilo” generando programas de corto, mediano y largo plazo para la gestión del sitio, que a su vez incluya la regulación de otros aspectos como tránsito, la limpieza y la seguridad, entre otros.

A su vez se definirá una autoridad clara con potestades en el sitio y respaldada por una ley nacional, tema muy sensible por las diferencias de criterio entre los representantes del gobierno nacional -el CEH- y el gobierno departamental.

En alerta

La semana pasada se realizó en La Paloma la primera reunión de Expertos Jurídicos de Patrimonio Mundial para América Latina y el Caribe, la que fue presidida por Nuria Sanz, Jefa de la Sección para el continente del Comité de Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Si bien en rueda de prensa Sanz, no confirmó la posibilidad de que Colonia ingrese en la lista de sitios en peligro, no lo descartó. La representante dijo que “el Estado uruguayo está en deuda en varios aspectos relativos a Colonia, entre ellos la demora en el diseño del Plan de Gestión”.

Subrayó que tener un sitio en el Patrimonio Mundial no es el resultado sino que es el comienzo del trabajo: “Colonia no ha hecho un análisis de los beneficios que tiene y cómo el Patrimonio Mundial debería ser una prioridad en materia política”, enfatizó Sanz.

Desde el Consejo Ejecutivo se reconoció a Sala de Redacción la deuda que Colonia tiene con el Comité de Patrimonio Mundial del organismo internacional, pero deslindaron responsabilidades.

El informe sobre el estado de situación del sitio que se debe enviar semestralmente “aún no fue enviado a la UNESCO por las autoridades ministeriales encargadas de hacerlo”, aseguró una fuente consultada.

Según pudo saber Sala de Redacción, el responsable de enviar dicho informe es el Dr. Alberto Quintela, miembro de la Comisión Nacional Patrimonio. “El Consejo envió hace meses el informe a Quintela y éste aduce que no lo ha podido culminar para entregar al organismo”, explicó la fuente, quién agregó que pese a ello “el CEH le hizo llegar su informe a Sanz”.

Sala de Redacción intentó comunicarse con Quintela pero fue imposible acceder al funcionario y desde la subsecretaría de la cartera de Educación, de quién depende la Comisión de Patrimonio y la delegación de la UNESCO, descartaron hacer notas al respecto.

Mientras tanto Troitiño, quien junto a Viña regresará en octubre, fue aún más duro en sus declaraciones al asegurar una realidad que no se quiere reconocer en la ciudad: “Colonia tiene turismo porque tiene patrimonio. Si no tiene patrimonio, el turismo desaparece”.

Enrique Rivero