Polémicas sobre la financiación del Congreso Latinoamericano y Caribeño de Estudiantes en Montevideo

Académico o no académico, esa es la cuestión

Portada de Voces del 2 de junio

La UdelaR destinará 60.700 dólares a un congreso de gremios estudiantiles. Según la FEUU este dinero no llega a cubrir el 30% del costo total del evento y el mismo incluirá actividades académicas. Desde el Semanario Voces surgió un cuestionamiento a esta financiación, declarando que la misma se debe a un fuerte “lobby estudiantil”; “en esos congresos no se discute nada en serio”, dijo a Sala de Redacción Alfredo García, director del semanario. Los estudiantes entienden que los cuestionamientos de Voces son “suspicacias infundadas”.

El 2 de junio el semanario Voces publicó una nota de Alfredo García titulada “¿Despilfarro en la Universidad?”. Allí se lanzan varias preguntas acerca de los motivos por los que la UdelaR debería o no adjudicar fondos públicos para financiar el XVI Congreso Latinoamericano y Caribeño de Estudiantes (CLAE) a realizarse en Montevideo del 10 al 15 de agosto.

La Organización Continental Latinoamericana y Caribeña de Estudiantes (OCLAE) nuclea a federaciones de estudiantes de todo Latinoamérica, entre ellas a la Federación de Estudiantes Universitarios de Uruguay (FEUU).

De la convocatoria que realiza la OCLAE desde su página web al mencionado congreso se puede estimar el ánimo del mismo: “el capitalismo cae en una profunda crisis que origina guerras de ocupación, desempleo, hambre, delincuencia, migración, xenofobia y donde la educación es vulnerable a estas consecuencias”. Ni en la convocatoria, ni en la página web de la OCLAE, ni desde la FEUU se ha confirmado aún la agenda de actividades que se incluirán en el congreso.

En conversación con Sala de Redacción, María Pía D’Andrea, integrante de la FEUU, confirmó que el apoyo financiero a esta actividad fue a pedido de la propia federación de estudiantes, que convocó además a la UdelaR a participar del evento, entendiendo que el congreso será una actividad académica porque “va a nuclear a un montón de estudiantes a discutir temas acerca del desarrollo de la educación a nivel de América Latina, sobre la trascendencia de las políticas educativas, planes de estudio, estrategias de generalización de la enseñanza terciaria, a fortalecer el movimiento de estudiantes a nivel de secundaria. Si todo eso no cuenta como actividades formativas, no sé qué son”, afirmó la estudiante.

El pedido de dinero realizado por los estudiantes fue mayor en un inicio y contenía otros rubros. Al ingresar al Consejo Directivo Central (CDC) surgieron debates con el resto de los órdenes por lo que se conformó una comisión de trabajo ad hoc, integrada por algunos decanos y dos integrantes por cada uno de los órdenes. Esta comisión llegó a una propuesta, en la que se hizo un recorte al proyecto inicial y se especificaron los ítems a los que se debe destinar ese dinero.

Alfredo García cita en su nota la resolución del CDC del 10 de mayo en la que se manifiesta la satisfacción de la UdelaR por “la realización en el Uruguay del próximo XVI CLAE” y la disposición de la institución “a colaborar al éxito del evento, que puede y debe tener carácter realmente fermental”. En la misma resolución el CDC deja en claro que “el apoyo a la participación y al co-gobierno incluye el respaldo a las actividades de discusión y elaboración por parte de los estudiantes”.

Una de las preguntas que hace García desde su semanario es si el congreso “¿aporta algo al conocimiento científico?”. Sala de Redacción le preguntó al periodista si entendía que el fin de la Universidad era únicamente el conocimiento científico; no contestó la pregunta, indicó que a su entender “a nivel de investigación y conocimiento científico la Universidad tiene muchos debes todavía, este es un congreso de una asociación gremial, no me parece que sea lo correcto que la Universidad destine fondos para financiar un congreso gremial de estudiantes”. Según García estos fondos se podrían destinar para otros fines: “a nivel de becas hay una gran carencia, hay carencias edilicias en varios servicios, hay clases que están superpobladas por falta de espacios adecuados (…) hay demasiados empleados part-time”. Para García el rendimiento de la Universidad tampoco es el adecuado “teniendo en cuenta la gente que se gradúa, el número no es acorde a la cantidad de estudiantes que entra a la UdelaR todos los años”. Y agregó “hay muchos cambios necesarios que al día de hoy no están hechos y no por falta de presupuesto, porque nunca tuvo [la UdelaR] un presupuesto tan alto como está teniendo en estos últimos años”.

D’Andrea indicó que la invitación de conferencistas internacionales “independientemente de su política o corte ideológico, sin dudas va a estar fundada en su relevancia académica”. Agregó además que están planificando actividades y debates sobre planes de estudio y “las personas que estamos pensando convocar, tienen formación académica en ese sentido”. La estudiante apuntó que el presupuesto que destinará la UdelaR para este evento no llega a cubrir el 30% del costo total. Para el resto de la financiación cuentan con aportes provenientes de otros espacios del Estado, de la recaudación que se pueda obtener de convenios con agencias de viajes, del resto de las asociaciones de estudiantes y de los propios participantes que vengan del exterior a presenciar el evento. En relación a este último punto, D’Andrea aclaró que el espíritu de la FEUU es que el monto de inscripción sea simbólico “para generar un encuentro bastante masivo”. Y especificó que “la situación de los estudiantes universitarios uruguayos no tiene nada que ver con la del resto de América Latina, donde hay muchísimos jóvenes que ni siquiera pueden pensar en el proyecto de ingresar a la Universidad”.

Al consultarle a D’Andrea puntualmente por la nota de Alfredo García, señaló que las preguntas que allí se lanzan “son ficticias, apuntan a objetos de un debate artificial”; entiende que son infundadas las suspicacias porque “todos los órganos de la Universidad son abiertos, el CDC sesiona de manera abierta, cualquier medio de prensa puede participar de las sesiones, como testigos”.

La FEUU no ha resuelto aún, en sus ámbitos formales, si hará algún tipo de declaración en respuesta a la nota de García. Para D’Andrea este asunto deja “espacios de incertidumbre que no son tales”. El dinero que recibirá la FEUU “proviene de una línea de financiamiento, una línea presupuestal de la Universidad que se llama Fomento a la participación y el co-gobierno”.

Respondiendo a otra de las preguntas que García formula en su nota sobre si la actividad a realizarse en agosto “¿entra en la extensión universitaria?”, la representante de la FEUU indicó que “cualquier discusión de más de 1500 personas sobre la estrategia de los movimientos estudiantiles de América Latina para mejorar la situación de educación en todo el continente, por supuesto que fomenta la extensión”.

Discursitos

Para el director de Voces, este presupuesto se aprobó por el fuerte “lobby estudiantil” que estaría sustentado en la necesidad de los decanos del apoyo estudiantil para renovar sus cargos cada tres años. García manifestó haber participado activamente de la FEUU, y haber concurrido a congresos de la Unión Internacional de Estudiantes (UIE) en el extranjero en la década del setenta. En su experiencia, los organismos que representan a gremios estudiantiles “históricamente nunca hicieron nada en lo académico”. Su expectativa sobre el CLAE no es alentadora: “no creo que pueda haber un aporte (…) se van a dar discusiones retóricas, todo el mundo va a hacer un discursito de cinco minutos, van a hablar de la libertad, no va a haber discusiones en serio”.

Desde la UdelaR, Juan Queijo, asistente académico para el área de cultura y comunicación del rectorado, indicó que para la institución el tema “está laudado y la Universidad no va a responder a una expresión de un periodista”.

Antes de publicar su nota, Alfredo García no consultó a la FEUU sobre las preguntas que le surgieron al enterarse de la financiación que hará la Universidad y tampoco solicitará información pública relativa a este tema. “Tengo la ventaja de tener un medio en el que puedo escribir, mi pedido de información lo hice público a través del semanario”, dijo García a Sala de Redacción e indicó estar a la espera de una repuesta.

Lu Pedreira