Una nueva bacteria asesina

Me importa un pepino

Así como ocurrió con la Gripe A h1n1 en el 2009, una nueva enfermedad desconocida hasta el momento está afectando a miles de personas en distintas partes del mundo. En las últimas semanas 30 personas han perdido la vida (29 en Alemania y 1 en Suecia) y otras 3000 presentan los síntomas producidos por la bacteria E.Coli. Quienes alertaron en primera instancia sobre la aparición de esta bacteria fueron las autoridades sanitarias alemanas de Hamburgo aduciendo que provenía de pepinos españoles.

La Escherichia Coli es una bacteria que se presenta en distintas cepas. Los análisis efectuados en los “casos del pepino” no coinciden con las cepas hasta ahora conocidas de esta bacteria, según afirmó la Organización Mundial de la Salud (OMS). En cambio, el Centro Europeo de Control de Enfermedades sostuvo que la cepa actual no es más que una mutación de una conocida previamente, que ha adquirido los genes de otra.

Los síntomas que produce esta cepa de la E.Coli pueden afectar tanto al sistema digestivo, causando diarreas con sangre, como enfermedades renales a través del síndrome hemolítico urémico.

La directora de salud pública de la OMS, María Neira, en declaraciones a TV Española, explicó que “desde su identificación como patógeno en 1982, la Escherichia coli O157 H7 ha ocasionado una serie de brotes en varios países como Canadá, Japón, Reino Unido o Estados Unidos. Pero también está presente en países como Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú o República Dominicana, por ejemplo. En Argentina, según su Ministerio de Salud, se registran cerca de 500 casos al año de esta enfermedad provocada por la E. Coli” En nuestro país los casos anualmente registrados por E.Coli en cualquiera de sus cepas son 5 cada 100 mil niños de acuerdo a la información brindada por el Hospital Pereira Rossell a La República.

Antonio Martínez, Doctor  en Ciencias Biológicas y uno de los responsables del Departamento de Conservación y Calidad de Alimentos español, afirmó que “estos microorganismos están en el tracto intestinal de los animales, – incluido el hombre – y en los vegetales que se contaminan  al  entrar en contacto con heces, estiércol no fermentado o aguas residuales contaminadas”. Además manifestó que las bajas temperaturas no necesariamente aniquilan estas bacterias,  “en general la refrigeración evita la proliferación de las bacterias si están presentes en el alimento, eso no quiere decir que las mate. Si están presentes y se consume el alimento, la infección dependerá de la dosis infectiva para esa bacteria en concreto”.

Según El País de Madrid, los países en los cuales se han registrado individuos con los síntomas propios de la cepa de E.Coli en cuestión son Alemania, Austria, República Checa, Dinamarca, Francia, Holanda, Noruega, España, Suecia, Suiza, Reino Unido y Estados Unidos.

Hasta el momento el foco más importante se encuentra en el norte de Alemania. La epidemióloga de la O.M.S. Andrea Ellis  sostuvo que “la exposición a esta bacteria está limitada a esa área”, en declaraciones hechas a La Vanguardia de España. Esta posición parece haber quedado un tanto relegada debido a que se han observado casos de personas que no tuvieron contacto alguno con Alemania ni con viajeros provenientes de aquella zona.

En el día de hoy Alemania levantó el veto a las hortalizas provenientes de la Comunidad Europea debido a que las investigaciones ahora apuntan a que el foco infeccioso estaría en semillas germinadas y brotes utilizados para ensaladas producidos en una granja ecológica de Binenbüttel ubicada en la región de Baja Sajonia en Alemania.

Sobre el alcance de las semillas germinada causantes de estos fallecimientos, Fréderic Vincent (portavoz de Sanidad de la Comisión Europea) comentó que “según las informaciones del Gobierno germano, esos productos han sido consumidos únicamente en Alemania y nunca fueron exportados”.

El alerta proveniente desde Hamburgo provocó pérdidas millonarias en el comercio hortifrutícola de España. La canciller alemana Angela Merkel luego de recibir una comunicación del presidente español José Luis Rodríguez Zapatero, lamentó los perjuicios ocasionados y admitió que consideran indemnizar a ese Estado. Por otra parte también expresó que “la actitud de las autoridades sanitarias de Hamburgo fue acorde con la legislación alemana”.

Pablo Dominitz