Análisis de las elecciones universitarias

Blanco, ¿bien blanco?

Los resultados de las elecciones universitarias no sorprendieron a nadie; en el orden estudiantil,la FEUU mantiene su superioridad en 13 de las 15 facultades, quedando Veterinaria y Agronomía bajo el control ya casi histórico de la CGU. Tampoco hay mayores cambios en los órdenes de docentes y egresados De todas formas, el debate –como en otras recientes elecciones de entes autónomos- giró en torno a la tan discurseada crisis de representatividad. No obstante, el detalle pormenorizado de los números no solo problematizan esta visión, sino que también visualizan un manejo harto irresponsable de algunos medios de comunicación.

Sin dudas, mucho se podría reflexionar sobre el cada vez más feroz combate que se sucede elección tras elección en la puerta de las facultades tradicionales. La creciente apuesta de las agrupaciones universitarias más conservadoras, como la Corriente Gremial Universitaria (CGU) -afín al Partido Nacional- se refuerza en las históricas facultades que tienen voto directo en los órganos centrales de la Universidad, reflejando la clara intención de disputar la dirección universitaria.

Sin embargo, la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU), con ya 82 años de historia, sigue al frente de las facultades de Arquitectura, Bellas Artes, Ciencias, Ciencias Económicas, Ciencias Sociales, Derecho, Enfermería, Humanidades, Ingeniería, Medicina, Odontología, Psicología y Química. Los cambios más importantes en la distribución de cargos corresponden a un claustrista conquistado por la Asociación de Estudiantes de Agronomía (AEA-FEUU) a la CGU. Por su parte la CGU se hizo con un asambleísta general del claustro más proveniente de Economía.

Más allá de una denuncia presentada por la CGU en Medicina sobre la presencia de listas de elecciones anteriores –que rápidamente se desestimó por tratarse de tan solo dos – los medios masivos de comunicación repararon en la alta proporción de votos en blanco, que calcularon en un tercio de los sufragantes. Esta “señal de disconformidad” se imprimió en más de un titular. Pese a ello, los datos arrojan otras conclusiones.

La única forma de llegar a ese tercio es sumando los votos en blanco de cada uno de los tres órganos que se votaban. De esta forma, un estudiante que no apoyara a ninguna lista, en ninguno de los órganos, computaría como tres votos en blanco independientes. Según datos oficiales de la Corte Electoral, tan solo 7545 estudiantes de toda la Universidad dejaron el sobre vacío. Esta cifra apenas supera el 10% de los 69.262 sufragios estudiantiles.

De 1985 a esta parte, el porcentaje de voto en blanco estudiantil se ha mantenido estable. Es en el caso del orden de egresados que se presentan las mayores cifras, con un promedio de 35% desde 1985, llegando en 2011 a 25.121 de los 103.877 habilitados para votar.

Tal vez un dato realmente significativo sea el aumento de los habilitados para votar, que refleja la creciente cifra de ciudadanas y ciudadanos que acceden a la educación universitaria. En los últimos veinte años la matrícula estudiantil se ha casi duplicado, la plantilla docente muestra un crecimiento del 50%, y el total de egresados habilitados pasó de 32 mil en 1985 a 103 mil en 2011. El promedio de participación de las elecciones ronda el 85% de quienes figuran en los padrones electorales.

Federico Barreto

Descargar aquí el Resultados Elecciones (FEUU)