Repercusiones del informe de Jorge Lanata

MONTEVIDEO COMO RUTA DEL LAVADO DE ACTIVOS

Desde hace quince días el periodista Jorge Lanata viene estando en boca de los medios y de algunas personalidades del poder político con su informe relacionado a evasiones fiscales. El mismo tiene como protagonista al ex presidente Néstor Kirchner e implica al actual gobierno de su país y a sistemas bancarios extranjeros como el uruguayo, con severas acusaciones al respecto. En la última edición de su programa Periodismo para todos emitido el domingo 28 de abril, el periodista hizo responsable de los hechos delictivos al actual gobierno argentino. Además subrayó el esfuerzo que está haciendo el mismo por mantener “un increíble silencio” respecto al tema. También se refirió a las repercusiones en Uruguay, más específicamente a los dichos de nuestro mandatario: “Mujica dice que en Uruguay no se lava plata. Mujica, salga a la calle y mire. Haga eso solo, párese en una esquina de Punta del Este y va a ver crecer un edificio en quince minutos”. Finalmente concluyó la última edición de su programa con un pedido a Cristina Fernández. “Diga que estamos equivocados…Si es mentira dígaselo a la gente”, expresó el periodista.

La denuncia y las últimas investigaciones

A raíz del informe periodístico, el viernes 26 los diputados argentinos Manuel Garrido y Graciela Ocaña presentaron en Uruguay una denuncia penal ante uno de los juzgados del crimen organizado, que fue recibida por la jueza Adriana de los Santos y el fiscal Juan Gómez. En dicha denuncia se presenta una lista de presuntas empresas y sociedades implicadas, radicadas en Uruguay, pidiendo asimismo al Banco Central el bloqueo a los fondos de las mismas.

Antes de realizar la gestión, los diputados argentinos se reunieron en el Parlamento con el diputado nacionalista José Carlos Cardozo, para “intercambiar información sobre el caso”, según comentó el legislador uruguayo. Luego tuvieron otra reunión con el diputado del Frente Amplio Horacio Yanes, quien también manifestó los deseos de verificar datos de la denuncia.

Con la denuncia en manos del juzgado, la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF) del Banco Central comenzó una investigación sobre la compra de una chacra en José Ignacio por parte del empresario Leonardo Fariña, a quien Lanata identificara como testaferro de Kirchner. La chacra habría sido comprada por el empresario en 14 millones de dólares, cuando su real valor habría sido de 4 millones de dólares. Por su parte, la dirección de Aduanas inició en paralelo otra investigación contra funcionarios de la repartición que desempeñan tareas en el aeropuerto de Carrasco.

En el comienzo del proceso de investigación, el empresario Lázaro Báez, uno de los principales implicados en la maniobra}, declaró ante la AFIP (Administración Nacional de Ingresos Públicos, de Argentina) que el dinero le llegaba desde nuestro país en valijas, por avión o por barco, y que partían de firmas uruguayas como Badial y Reloway Company S.A. Las valijas eran trasladadas a Río Gallego y el dinero se depositaba en bancos. Reloway Comany estaría registrada en el Banco de Previsión Social y en la Dirección Nacional de Registros de Uruguay; pero no así -siendo una financiera- en la Central de Riesgo del Banco Central.

Crónica del informe

En su programa, Jorge Lanata expuso mediante pruebas testimoniales y certificaciones una denuncia en la que vincula turbias relaciones empresariales entre el ex presidente Néstor Kirchner y el empresario Lázaro Báez. En dicho informe se indicó que la empresa Austral Construcciones, que pertenecía a Lázaro Báez, había ganado todas las licitaciones en el gobierno del nombrado mandatario, y que además Báez habría sido socio de Kirchner en un complejo de viviendas.

Según Lanata, dicho empresario (en complicidad con su contador Leonardo Fariña y Federico Elaskar, ex dueño de la empresa SGI dedicada a servicios financieros) retiraron del país más de 55 millones de euros en un periodo de seis meses. La fuga de capitales se efectuó mediante maniobras financieras, con depósitos en cuentas en el extranjero de empresas radicadas en paraísos fiscales. El dinero era trasladado en aviones privados, entre los que se encuentra implicado “Tango”, de dominio presidencial. En el segundo programa, Jorge Lanata muestra presuntas imágenes de dicho avión en un hangar de la propiedad de Lázaro Báez.

Federico Elaskar, en un principio dueño de SGI, fue luego obligado bajo amenazas -según su testimonio- a vender la empresa que recibía los depósitos de dinero que traía Leonardo Fariña y que era enviado a empresas del extranjero. Según el testimonio de Elaskar, la maniobra “se repitió infinidad de oportunidades” durante el primer semestre del 2011. “Un valijero y el dueño de la cueva”: así los identificó el periodista Lanata.

En el programa se mostraron certificaciones de consolidación de la empresa Teegan; involucrada en la recepción del dinero, radicada en Panamá y que tiene al hijo de Lázaro Báez, Martín Báez, como único accionista. Las implicancias con nuestro país comenzaron en la primer parte del informe emitido en el primer programa, cuando se lo mencionó como una de las rutas para dicho lavado de dinero. Uno de los co-conductores del programa, Nicolás Wiñazki, dijo que Uruguay es un país donde las restricciones bancarias son menores que en Argentina, y que cuando alguien llega con 5 millones de dólares lo único que se le pregunta es si quiere un café.

Repercusiones en los mandatarios uruguayos

Las repercusiones aquí no se hicieron esperar. José Mujica defendió al sistema bancario uruguayo alegando: “No hay nadie que pueda traer US$ 5 millones, tomar un café y que no le pregunten nada. Al contrario”. Además vinculó estas acusaciones a la “lucha interna política argentina. Se tiran con todo. Se acusan con todo y bueno. Es fácil tirar para el costado, calavera no chilla, pero juntás bronca”.

En respuesta a lo dicho por Mujica, Jorge Lanata respondió que nuestro mandatario “está mal informado…Yo ahora no tengo una cuenta en Uruguay. Trabajé ahí durante la presidencia de Tabaré Vázquez en el Canal 12 y fui echado”.

Por su parte, el vicepresidente de la República, Danilo Astori, dijo que los comentarios sobre Uruguay “no tienen mucha credibilidad”. Agregó que “Uruguay no es un paraíso fiscal porque así lo indica el sistema tributario, su rigurosa normativa en materia financiera y por supuesto la pionera, ha sido pionera en la región la legislación que Uruguay tiene en lavado de activos”.

En una nota concedida a FM Del Plata, la senadora Lucía Toplolanski también se expidió al respecto: “Hoy por hoy, cualquiera que vaya a depositar más de 10 mil dólares en un banco tiene que informar su procedencia…Lanata dijo algunos bolazos que no nos hacen bien a nosotros. Me suena que lo dijo porque es la ironía propia de él”. Además señaló que “algunos querían hacer de Uruguay una plaza financiera pero desde que llegó el Frente Amplio lo empezamos a desarmar”.

Días más tarde y, por el mismo medio, el diputado del Frente Amplio Gonzalo Mujica también se refirió al tema diciendo que “la atribución de Lanata es tremendamente ofensiva para nosotros” y que éste se está refiriendo a “un país que existía hace ocho años”. En la misma nota se refirió a los avances del gobierno respecto a la seguridad bancaria: “Desde que el Frente Amplio es gobierno, hicimos un proceso para desestructurar el sistema financiero que incentivaba el lavado…Permitimos que se levantara el secreto bancario y tributario, y hasta hubo un acuerdo con la Argentina para intercambiar información”.

Lanata.uy: un pasado borroso

Los anteriores informes y cruces de palabras que relacionan a Jorge Lanata con autoridades políticas de nuestro país se remontan a su breve pasaje por la televisión uruguaya con el programa Lanata.uy. Tiempo atrás, el periodista había dejado una gran controversia respecto al cese del mencionado programa; donde se dieron lugar diferentes declaraciones del periodista y de la directiva de canal 12. Por un lado, el interés de Lanata por exponer en el programa informes referidos a personalidades “intocables” de nuestro país. Desenlace que lo llevó a cuestionar públicamente el criterio de periodismo independiente en nuestro país. Por el otro, el comunicado emitido por canal 12, que aducía a que el cese del programa se había efectuado como un acuerdo con el periodista y que tenía que ver exclusivamente con cuestiones económicas.

Lanata comenzó su primer programa con una entrevista a Tabaré Vázquez. En plena emisión en vivo, el periodista dijo que a partir del programa siguiente iniciaría un ciclo llamado “intocables” y que comenzaría con Paco Casal; en los siguientes programas logró un repunte de audiencia. Dicha edición se basó en testimonios e informes que ya eran de público conocimiento. En el siguiente programa sobre “intocables” se habló de la dirigente política del Foro Batllista, Milka Barbato. Esta no se presentó al programa pero de todas maneras este se emitió al aire con acusaciones que ya habían sido expuestas por la prensa escrita. El programa fue levantado por la televisora y luego se conocieron los demás integrantes de la lista de “intocables”, que fue publicada por los semanarios Brecha y Búsqueda.

Santiago Pereira