Sobre agresiones, pactos y ética: editores de diarios opinan de la difusión de audios que realizó El Observador

¿PUBLICAR O NO PUBLICAR?

Una periodista del diario El Observador fue insultada por el senador del Frente Amplio, Alberto Couriel, cuando le formuló una consulta periodística en un diálogo telefónico. El Observador publicó una nota con el audio para exigir respeto hacia la labor periodística y la Asociación de la Prensa Uruguaya lo respaldó.

El 18 de setiembre se desarrolló un acto de celebración del 203 aniversario de la independencia de Chile en la sede del Mercosur, donde el presidente José Mujica “le dio una especie de reprimenda al senador de la lista 609, Alberto Couriel”, según una nota de El Observador publicada el 19 de setiembre. “Mujica agitaba su dedo índice y le hablaba en un tono molesto”, asegura el diario. Por este motivo, la periodista llamó al senador para saber qué había sucedido. “Estás enferma” y “me das asco” fueron algunas de las respuestas que obtuvo.

El insulto a la periodista no fue un desliz, fue una confirmación”, opinó el editor jefe de El Observador, Gabriel Pereyra, en una nota publicada el 20 de setiembre. Allí dejó entrever que Couriel difícilmente figure entre los políticos respetuosos y “por eso, entre otras razones, decidimos publicarlo”. Otro motivo fue, según señaló Pereyra, la importancia de “publicar cosas que consideremos de interés público”. También manifestó que “a los periodistas de El Observador se les exige que sean respetuosos en el trato con sus fuentes y por eso el diario exige respeto de todos con quienes trata”.

Horas después de la nota de opinión de Pereyra, la Asociación de la Prensa Uruguaya (APU) expresó en un comunicado “su total rechazo a la situación que debió afrontar la periodista. La condición de senador del insultante agrava aún más el exabrupto del que fue objeto la compañera, puesto que su actitud no condice –en absoluto– con la alta investidura que ostenta en representación del pueblo uruguayo”. Agregó que “este tipo de hechos no es la primera vez que ocurren y ante este caso, que fue públicamente denunciado por el propio medio de comunicación, la APU expresa su total respaldo al reclamo de respeto para la labor periodística”. El comunicado no hace referencia a la decisión del medio de publicar el audio de la conversación con Couriel.

Consultado por Sala de Redacción, Gabriel Pereyra, manifestó que “ese tipo de comportamiento por parte de un senador de la República es de interés público. En este caso le sucedió a una periodista que lo estaba grabando, pero si hubiera ocurrido en un lugar público también lo hubiéramos publicado”. Según Pereyra, las cosas son de interés público cuando involucran a hombres públicos y comentó que “nunca publicaríamos algo de interés privado”.

A su vez, Sala de Redacción se comunicó con otros medios para saber qué opinaban de lo sucedido y qué hubieran hecho ellos en ese caso.

El editor de política del diario El País, Carlos Ríos, sostuvo que “es válido lo que hizo El Observador: mostrar el comportamiento que tiene un actor político, en este caso un senador de la República, hacia una periodista”. Además, comentó que la publicación del audio tiene como objetivo mostrarle al lector la veracidad del caso.

Sin embargo, el editor de política de La Diaria, Lucas Silva, señaló que él no publicaría una cosa así, y que si no se obtiene la información que se busca, entonces no se publica. “Si El Observador hubiera avanzado en saber cuál era el problema entre Mujica y Couriel se justificaría la publicación, pero como no llegaron a la información, se quedaron con la conversación y el insulto que es una cosa muy accesoria”, comentó Silva. Y agregó que “al final nadie se enteró de qué pasó entre Mujica y Couriel”.

Cecilia Álvarez, la editora política de La Diaria, afirmó que el periodista no puede romper el contrato con la fuente. “No creo que tengamos que salir a escrachar gente, porque uno va construyendo una relación con los periodistas y con los medios, y cada cosa que vamos haciendo afecta el trabajo”, sostuvo Álvarez. Y agregó que este tipo de cosas no ayuda al periodismo en general.

Gabriel Pereyra señaló que en esta oportunidad no había un pacto con la fuente, simplemente era una periodista hablando con un dirigente político. Y aclaró que “distinto fue el caso de Juan Castillo, donde había un pacto implícito con la fuente”. Este suceso ocurrió el 12 de setiembre de 2012, cuando El Observador reveló parte del audio de una entrevista que se le realizó al vicepresidente del Frente Amplio. Con respecto a este tema, Pereyra sostuvo que “Castillo nos pasó información y luego la desmintió. Él rompió el pacto y por eso a nosotros no nos importó romperlo”.

Virginia Cantou y Pierina Casaña