Las primeras elecciones universitarias regionales, una apuesta de unidad y descentralización

SUEÑOS DE FACULTAD

Consideradas como un importante avance en el proceso de descentralización universitaria, las elecciones para integrar los organos de cogobierno en el Centro Universitario Regional Noroeate -realizadas simultáneamente con las elecciones universitarias generales- fueron calificadas como una “experiencia única”.

En primer lugar estas elecciones no-obligatorias se realizaron a la sombra de un acuerdo entre los tres órdenes (docentes, egresados y estudiantes) paa integrar listas únicas.

Según declaró a Sala de Redacción el asistente académico de Salto Fernando Alonso, “se quitaron las rivalidades” y sin embargo “se mantuvo la afluencia a las urnas que se habían registrado en elecciones anteriores”.

En  anteriores votaciones de Regional Norte cada agrupación salió individualmente a los medios de comunicación locales para hacer campaña propia. En esta instancia toda la comunicación fue oficial y coordinada. Alonso destacó que ésta es una diferencia sustancial con las elecciones universitarias generales y opinó que se trataba de una votación “simbólica”. Quien votó reafirmó una demostración de apoyo al proyecto, aunque mucha gente no llegó a enterarse totalmente en qué consistía esta visión.

En las elecciones del CENUR Noroeste votaron 3605 universitarios: 1859 estudiantes, 376 docentes y 1370 egresados, cifra equivalente a un tercio de los habilitados. Para las autoridades de la Comisión Electoral, consultadas por Sala de Redacción, fue “todo un éxito”, principalmente teniendo en cuenta el carácter no obligatorio de estos comicios.

Al abarcar todos los Centros de los departamentos comprendidos por el CENUR Noroeste, la votación que se celebró el 26 de marzo fue la concreción de la unidad regional de los servicios universitarios presentes en la zona. El sistema utilizado en el pasado era una votación local, mientras que en Paysandú se realizó la primera elección como Centro Universitario a principios de año.

Según Ana Inés Abarno, integrante de la Comisión Electoral, “la política de la Comisión fue tener un criterio amplio y abarcativo” y a tales efectos se incluyeron entre los habilitados para votar los estudiantes de los Ciclos Iniciales Optativos y de algunas tecnicaturas o carreras que en las elecciones universitarias generales no tenían voz, ni voto.

Primeros pasos. El CENUR Noroeste fue creado formalmente en 2013, tras la aprobación por parte del Consejo Directivo Central de la Universidad del proyecto impulsado por la Comisión Coordinadora Interior. En consonancia con los principios de la UdelaR de extensión, investigación y enseñanza, esta nueva institucionalidad se propone impulsar el desarrollo universitario en el interior del país, sin dejar de lado los vínculos con los diferentes centros académicos.

Respecto a la descentralización, Alejandro Noboa, director de la Regional Norte, expresó a Sala de Redacción que “es bueno tener mayor autonomía porque permite mejorar la gestión, pero también es bueno tener lazos fuertes con centros académicos importantes, y Montevideo lo es para el país”.

Según Ana Radcenco, coordinadora de la Comisión Electoral en las elecciones de Regional Norte, la implementación de los CENUR representa “un paso muy importante en el camino para tener las mismas potestades a lo que conocemos como ‘facultad’”.

Por otra parte, Noboa señaló que el vínculo del Centro con la sociedad es “bien importante” e hizo énfasis en la asistencia al acto eleccionario como oportunidad de demostrarle a la institución que su accionar para con la sociedad es relevante. “Hay un diálogo entre la comunidad y la institución que merece ser recreado. Que se hagan elecciones para elegir autoridades, que después van a durar 4 o 5 años en el gobierno universitario, me parece algo muy significativo, la Universidad es un ejemplo del ejercicio de la democracia”, expuso Noboa.

Una de cal y otra de arena. En el caso de las elecciones universitarias generales se implementó el uso de las computadoras del Plan Ceibal, que incorporaron el padrón electoral universitario; a cada elector y se le entregaba  una constancia de voto impresa. La cantidad de votantes fue tal que la capacidad de las impresoras se vio colapsada, lo que generó un enlentecimiento del proceso eleccionario. Esto pudo haber influido en la cantidad de votantes de las elecciones regionales: algunos potenciales electores, al ver que el proceso demoraba, que afuera llovía y que debían desplazarse para llegar a los otros locales donde se recibían los votos de las elecciones del CENUR, decidieron marcharse sin votar, debido al carácter no obligatorio de la consulta regional.

Para garantizar la transparencia y facilidad de la votación regional, se crearon sobres de distintos colores de acuerdo a las autoridades que debían elegirse: Asamblea del Claustro Regional, Consejo Regional y Comisiones directivas de Regional Norte y del Centro Universitario Paysandú (CUP). Muchos votantes no entendieron bien el mecanismo electoral y se dieron casos en que votaron organismos que no les correspondían.

Desde Regional Norte hicieron saber a Sala de Redacción que hubo mucha “confusión”, aunque se hizo un “esfuerzo sin precedentes de comunicación oficial” y reivindican haber estado organizados. Noboa expresó que es necesario valorar, para próximas elecciones, si conviene realizarlas en simultáneo o es mejor que se lleven a cabo con independencia.

El Director de la Regional opinó que “en la academia y la ciencia las vinculaciones son la forma de sobrevivir, necesitamos tener vinculaciones fuertes. Pero también necesitamos autonomía de gestión para poder resolver nuestros problemas cotidianos de forma más eficiente”, dijo en referencia a esta lucha por obtener independencia y alcanzar los mismos derechos que cualquier facultad.

Paulina Appratto – Micaela Bradford