Un rival que cuesta vencer

CUESTIÓN DE CÓDIGOS

Prof. Ernesto Irurueta, Director Nacional de Deporte. Foto: Edwar Braida.

Prof. Ernesto Irurueta, Director Nacional de Deporte. Foto: Edwar Braida.

El problema de la violencia en el deporte se convirtió en un tema recurrente y a pesar de la existencia de una normativa específica, hasta ahora no se ha encontrado una solución definitiva. Mientras tanto, el deporte convive con varios elementos: el poder, la pasión de los hinchas y el dinero. Sala de Redacción dialogó con el Prof. Ernesto Irurueta, Director Nacional de Deporte.

Sala de Redacción: ¿Cuáles son las funciones de la Comisión Honoraria para la Prevención, Control y Erradicación de la Violencia en el Deporte?

Ernesto Irurueta: La Comisión Honoraria es asesora del Poder Ejecutivo tal como lo dice la ley creadora de la misma (N° 17.951), en materia de prevención, control y erradicación de la violencia en los espectáculos deportivos. La Comisión se reúne regularmente desde su creación, se encuentra presidida por el Ministerio del Interior, en esta oportunidad por el Subsecretario Lic. Jorge Vázquez, la vicepresidencia está ocupada por el Ministerio de Turismo y Deporte, en este caso los representantes somos el Dr. Antonio Carámbula y yo. Hay representantes de la Intendencia de Montevideo, de la Jefatura de Policía, de la Guardia Republicana, todas las entidades que de alguna manera tienen algo que ver con lo que ocurre en los espectáculos deportivos.

SDR: ¿Hay informes publicados realizados por la Comisión? ¿Son de acceso público?

E.I.: No hay estudios, pero sí material que se ha ido elaborando que tiene que ver con el resultado de las actuaciones de la Comisión, tanto en materia práctica como legislativa. En el Parlamento hay un proyecto de ley modificativo de la 17.951, el cual está a estudio, además, se han establecido una serie de documentos sobre el resultado de los protocolos firmados por las principales entidades.

También hubo colaboración y participación de expertos del exterior, brindando charlas y seminarios sobre la experiencia en otros países sobre la violencia.

SDR: ¿De Chile por ejemplo?

E.I.: De Inglaterra y España. De Chile, se discutió lo que se está haciendo en el Ministerio del Interior. En el mundo se ha comentado mucho la experiencia y solución que Inglaterra le dio al problema de los Hoolligans. Sin embargo, ninguna experiencia es transmisible automáticamente, pero es válida cualquier medida o intento de búsqueda de soluciones en la misma dirección que estamos trabajando nosotros. Hay que tener en cuenta que hay distintos aspectos que hacen a la particularidad de cada país, que inciden fundamentalmente en la aplicación. Además se habla insistentemente de por qué no se hace aquí lo mismo. En primer lugar hay una realidad presupuestal importantísimamente diferente, allí hubo una inversión muy grande en los escenarios donde se producen los espectáculos deportivos.

SDR: Eso fue planteado en el Protocolo en 2008, en las medidas a mediano plazo para ejecutar a partir del primer campeonato de 2009, se establece que “Todas las personas deberán participar del espectáculo sentadas”, esto en Uruguay nunca pasó.

E.I.: Se han logrado acuerdos entre las distintas partes que participan, desde los propios organizadores –que en este caso son ambas federaciones, la de básquetbol y la de fútbol-, los clubes, las instituciones que participan en esos espectáculos y demás actores que tenemos que ver con el tema de la seguridad en general. No todos los acuerdos se han podido cumplir o tener su transferencia en hecho concretos de mejora de las situaciones que estaban planteadas, Hay razones que son culturales. Es muy fácil escribir en un papel “las personas tendrán que permanecer sentadas”, pero luego es muy complejo llevarlo a la práctica porque no sólo inciden decisiones que se comunican, sino que hay aspectos difíciles de erradicar. Algunos acuerdos han logrado mejorar los propios escenarios, desde el punto de vista de la infraestructura.

SDR: A usted como autoridad, ¿qué sentimiento le produce cuando suceden hechos de violencia física entre los jugadores mientras se disputa un partido?

E.I.: Nosotros sentimos una profunda tristeza al ver que en el deporte y sobre todo en el deporte profesional, se produzcan estos incidentes. Sin lugar a dudas, creo que hay que ser muy riguroso en las sanciones, en tratar de tomar las medidas que impidan que eso se pueda volver a repetir, y en el caso de que ocurra hay que actuar con mucha determinación, creo que así ha ocurrido. Tenemos que hacer hincapié en que los jugadores cuanto más alto sea el lugar que se ocupe, más importante es esto, son referentes de toda una sociedad -sobre todo de nuestros niños y jóvenes-, por lo tanto, las acciones que llevan adelante, van a ser ejemplo para miles de compatriotas.

SDR: De acuerdo a los incidentes suscitados en el partido clásico disputado en el verano ¿Cómo percibió la Comisión la posición de los clubes?

E.I.: Depende de los casos y las situaciones. En términos generales, los clubes están entendiendo que esto no le hace bien al deporte y a ellos mismos. Pensar que los hechos de violencia puedan ocasionar algún beneficio, está cada vez más lejos de la realidad. Las instituciones deportivas se dan cuenta en definitiva que si lo miramos a largo plazo esto aleja a las personas de los estadios, enturbia un terreno pasible de contar con más inversión, desestimula la participación de la gente, y eso trae solo perjuicios. La colaboración de las instituciones deportivas y su compromiso está siendo cada vez mayor, aún cuando hay mucho más terreno para trabajar en esta dirección. El fútbol y el básquetbol son deportes profesionales, es muy probable que bastante más de una cuarta parte de lo que es el espectáculo deportivo sea el negocio que el deporte tiene en el momento, no es una simple competencia entre personas.

SDR: ¿Hay un abuso del término “violentos”?

E.I.: Considero que los medios de comunicación van determinando los temas que se presentan a la población. Son elecciones, sin lugar a dudas cuando se produce un hecho de violencia es mucho más importante ese fenómeno que otro. Estimo que hay una exacerbación de los hechos de violencia, que la violencia vende. Si sucede un hecho positivo pasa desapercibido, lo podrán reseñar en tres segundos. Vivimos en una sociedad donde la violencia es lamentablemente una manifestación escogida por los medios de comunicación, y esto no es positivo.

SDR: ¿Hay un registro de cuántos son los violentos?

E.I.: No hay registro porque nuestras leyes no lo permiten. El Ministerio del Interior tiene absolutamente prohibido realizarlo, salvo lo que está expresamente autorizado por la ley: se puede registrar a aquellas personas que hayan sido sancionadas por la Justicia, es decir, detenidas, puestas a disposición y que un juez haya determinado su procesamiento. Una persona sancionada por la llamada “Ley de Faltas” (N°19.120) pasa a integrar ese registro. Nosotros estimamos que puede ayudar a ir conformando una lista de personas que deberían estar impedidas de ingresar por el tiempo que determine la autoridad competente.

SDR: ¿Los clubes tienen el Derecho de admisión?

Prof. Ernesto Irurueta, Director Nacional de Deporte. Foto: Edwar Braida.

Prof. Ernesto Irurueta, Director Nacional de Deporte. Foto: Edwar Braida.

E.I.: Eso es así por norma, es un espectáculo organizado por privados, responde a su iniciativa lo que se puede hacer. Los dirigentes de las entidades deportivas, la Asociación Uruguaya de Fútbol, la Asociación Uruguaya de Basketball o los clubes que organizan un determinado partido, son quienes pueden determinar quién puede acceder o quién no, siempre que no sea una actitud discriminatoria.

SDR: Los clubes ¿pueden manejar la exclusión?

E.I.: Los organizadores privados son quienes pueden determinar quién ingresa al espectáculo. El problema que está planteado desde hace tiempo es que las entidades deportivas han delegado la tarea por una razón de temor. Se está intentando subsanar este problema aplicando una combinación de tecnología y acuerdo, se está instrumentando en este momento a partir de la última intervención del Presidente de la República. Son temas que se vienen trabajando en la Comisión desde hace tiempo, que tienen que ver con incorporar un sistema de identificación facial al ingreso de los escenarios deportivos para detectar a las personas que previamente habían sido incorporadas a una lista que estará compuesta por distintos integrantes: en primer lugar, aquellas personas que hayan sido sancionadas por la Justicia, la cual determinó que no pueden ingresar por seis meses a un espectáculo deportivo, quienes están en un registro que tiene el Ministerio del Interior. Una segunda lista, serán todos aquellos que estén requeridos por la policía, que el Ministerio del Interior posea la identificación y se cargue al software. Y un tercer grupo, tiene que ver con el Derecho de admisión y permanencia, con las imágenes tomadas anteriormente en diversos espectáculos deportivos, se ponga a consideración del organizador el ingreso.

Será la policía quien ejecute el no ingreso bajo mandato del organizador del espectáculo. Se espera poner este sistema en práctica a partir de la instalación de los mecanismos de identificación. La AUF los va a licitar para poder realizar su compra.

SDR: ¿Faltó tiempo para que se cumplan las medidas pensadas en el Protocolo de 2008? ¿Le harían modificaciones?

E.I.: Se han ido haciendo algunas modificaciones con el tiempo. Los dos protocolos, el de fútbol y el de básquetbol, son muy parecidos pero tienen sus especificaciones para cada uno de los deportes. Contemplan muchos aspectos, los cuales se visualizaban, algunos son de más difícil cumplimiento que otros. Algunas cosas en diversas situaciones han funcionado mejor que en otras. A modo de ejemplo, si bien esto no está en el Protocolo, en el caso del básquetbol, las sanciones a las instituciones deportivas cuyos partidarios hayan provocado situaciones de violencia, son pasibles de aplicar. Recién ahora y con algunas variantes van a empezar a aplicarse en el fútbol, a partir de la aprobación del nuevo régimen de penas. Que una sanción, como es el caso del básquetbol le obligue al equipo a descender de categoría, es muy grave. Si bien son diferentes ¿por qué no se puede aplicar en el fútbol? Porque hay más dinero en juego, no tengo duda de que es un aspecto importante. Hay variantes que son propias de cada deporte, pero lo cierto es que problemas de violencia tenemos en ambos.

Creo que tenemos que transitar un camino que es de más largo aliento. El negocio de ambos deportes tiene que considerar una inversión mayor en lo que son las condiciones en general para el desarrollo de los espectáculos, incluido el propio Estado, pero si no se mejoran esas condiciones, es muy difícil lograr cambios. Por supuesto, hay que seguir trabajando en prevención, control y en represión cuando sea necesaria. Tenemos que tratar de pensar en cómo minimizamos las posibilidades de que la violencia se exprese. Hay que generar mejores condiciones para quienes asisten a un evento deportivo, porque a veces dista mucho de ser un buen espectáculo.