Entrevista a Manuel Flores Silva, pre-candidato a las elecciones internas por el Partido Colorado

EL BATLLISMO DE LA VIEJA ESCUELA

Manuel Flores Silva. Foto: Victoria Rodríguez. la diaria.

Es periodista, profesor y político. Hijo de Manuel Flores Mora, fue senador de la República en el período 1985-1990 por la Corriente Batllista Independiente del Partido Colorado (PC). Para estas elecciones internas, se postula como pre-candidato a presidente por el sector “Ala Batllista”, lista 89 de dicho partido. Sala de Redacción entrevistó a Manuel Flores Silva, la tercera opción colorada.

Vuelve después de muchos años alejado de la vida política y de los cargos públicos, ¿Qué paso entre 1995 y 2004 que se ausentó?

Volví por mi deseo de integrar la comisión, el partido estaba en un muy mal momento y yo no quería ausentarme en la derrota. Trabajamos en la comisión y retomamos la carta orgánica del partido. Mi retiro de la actividad para cargos públicos, no partidarios, lleva 25 años. Eso tiene que ver con la concepción que los republicanos tenemos de la política. Un republicano es alguien que tiene una desconfianza en el poder y de la creencia que tiene el poder a acrecentarse. Nosotros no llevamos la carrera política de manera que tengamos que estar siempre colgados del presupuesto. Si hay que hacer un aporte lo hacemos, si no no. Cuando hubo dictadura, sentí que tenía que hacer un aporte y lo hice con el semanario Jaque, por ejemplo. Después en la década del 90, se presentaron casos de corrupción y los investigamos con la revista Posdata.
Ahora lo siento, creo que la sociedad implica en sí misma muchas cosas por el tajo social que genera la desigualdad, el diferente acceso a los servicios públicos y a los derechos sociales que tienen los ciudadanos. Un país que era socialmente bastante integrado en los últimos 20 años se ha desarticulado. Entonces creo que hay que hacer algo en ese campo. Desde el punto de vista político, el sistema histórico tenía cuatro actores, dos blancos y dos colorados. Los sectores blancos eran los independientes, devenidos luego en Wilsonistas, los herreristas y dentro del PC los batllistas y los colorados conservadores. Hoy el sistema de cuatro patas está caminando en tres, y en esas tres no se le gana al Frente Amplio (FA). Además, el sistema todo no cuenta con un actor que haga propuestas de políticas sociales, racionales y no asistencialistas como las de la izquierda socialista. Con la caída del batllismo se ha perdido un componente que ha sido fundamental en la historia nacional. ¿Para qué volvemos? Porque el coloradismo consevador, va camino a su segunda derrota, y ahí el batllismo tiene que revivir al partido.

Muchas personas hablan de batllismo, con mucha diferencia. ¿Cree que el término “batllista” ha sido tomado por diferentes partes?

Batllismo es una propuesta de ingeniería social, con contenido social e institucional, no es un tema de disputa de nombres. Hay diferencias por el mal uso del término. Por ejemplo, es un error creer que el batllismo está en el FA. El batllismo es republicano, y el Frente en su práctica política no lo es. Un republicano cree en la primacía de las leyes, mientras que la izquierda socialista cree que lo político es más importante que lo jurídico, gran diferencia. Tampoco tienen en cuenta un concepto fundamental que es que el soberano es quien decide el futuro nacional, y no tienen respeto por la ley, por el soberano, ni por la separación de poderes; no se respeta al Poder Judicial, se lo presiona, se lo arrincona. Como no están afirmados como esenciales los valores de la república, no se puede decir que el batllismo esté fuera del PC.

¿Qué lo diferencia con los otros candidatos del PC?

El Dr. Bordaberry es del Partido Colorado, conservador. Amorín es un batllista, al igual que nosotros, pero es un batllismo moderado y nosotros creemos que no está creciendo. Ya ha sido derrotado por Pedro, entonces a futuro creamos un batllismo más neto para fortalecernos dentro del PC. Seguramente con el batllismo moderado nos encontraremos en el camino.

Dentro de sus ideas, ¿cuáles serían sus propuestas con diferencia de los batllistas moderados?

Tenemos más que nada propuestas sociales, tanto en educación, como en salud. Es preciso brindar apoyo donde nos necesitan. Por ejemplo, en la educación se precisa implementar liceos de tiempo completo, enseñanza de oficios, incentivos para los docentes que enseñan en lugares complicados y sanciones para el ausentismo, que es un gran problema. Nuestras propuestas están vinculadas a la ingeniería social y a la integración de la sociedad, ese es el batllismo neto, lo que nos distingue.

¿Qué le aportó su trabajo en Transparencia Internacional?

Conocimiento institucional. La república no son solo reglas de juego que garanticen los derechos de ciudadanos, es también un sistema de contralor de poder y parte de la noción de que en una sociedad, un abuso en un área determina, genera una falta de poder en otra parte. Yo tengo que enfrentar a quienes abusan, a los llamados “poderes fácticos”, sea en lo económico, en lo mediatico, etc.
Hoy tenemos un gobierno totalmente sometido a los poderes fácticos: el señor Casal es un gran poder fáctico, anda caminando tranquilamente y el presidente se reúne con él según su voluntad. Hay que perdonarle los temas que lo vinculan con la justicia, luego decide que hay que darle un canal y “no pasa nada muchachos”. Transparencia me dio las herramientas para comprender que eso no puede suceder.

Con respecto a su trabajo como consultor en la ONU, ¿cree que lo aprendido en el exterior es aplicable al Uruguay?

Sí, totalmente. Yo empecé estudiando el problema de la necesidad del Estado en Perú, y en toda Latinoamérica los problemas son parecidos, el estado está fallando. Estamos institucionalmente muy rezagados, no se puede pensar en seguridad cuando no hay una institución que vele por ello. No hay investigación ni asuntos internos, entonces ya se sabe que hay corrupción. En Uruguay, en el único lugar donde no se sabe dónde hay bocas de pasta base es en la comisaría. Es obvio que hay un déficit institucional en Uruguay, y hay que resolverlo.

¿Qué aportes desde el punto de vista periodístico considera que le dejó su trabajo en el Semanario Jaque?

En un momento de falta de libertad el objetivo fue recrear el espacio de valores y de contenidos culturales que se había perdido.

Hoy las encuestas lo dan con un 1% de intención de voto para las elecciones internas.  ¿Qué objetivos tienen planteado?

En cantidad de votos no te podría decir, pero hay que ver cómo nos va en las internas. Más que números, nuestro objetivo es político: la presencia del batllismo neto con sus ideas sociales y de cambios en el partido a partir del 2015.

¿Qué le parece la unión entre blancos y colorados para formar el partido de la concertación en Montevideo?

Yo soy hombre de partido, no me gusta mucho. Prefiero como en Salto, que los blancos votaron al candidato colorado, que se dé naturalmente. Pero es entendible que haya una demanda popular muy fuerte después de tantos años de mal gobierno frentista. No nos gusta pero en principio no nos oponemos.

En relación a ciertos temas puntuales en la agenda política, ¿qué opina?:

Legalización de la marihuana

Somos partidarios de la despenalización y el autocultivo, aunque hay que combatir el consumo de  drogas y alcohol. Nadie puede afirmar que la marihuana no conduce a otra cosa, pero creo en la regulación del autocultivo como primer paso.

Baja de la edad de imputabilidad

No voy a votarlo. Para nosotros es un instrumento más y menor en la estrategia por la seguridad. ¿Los adictos son adictos porque nacieron con una tara? No, si tengo frío y hambre y hay algo que me sale 40 pesos y me saca todos los males, ¿no me voy a drogar?. La adicción hace que a la semana le roben la heladera a mamá, después saquen carteras y quizás alguna mujer salga lastimada o muerta. Acto seguido, el Estado lo manda a hacer un “posgrado” en la cárcel.
No le dimos educación, no le dimos posibilidad de trabajar, no lo ayudamos a salir de la droga, y después nos quejamos de que roba. La baja puede ser que sea una leve solución, pero no se puede decir “firme contra la inseguridad” como si esto resolviera la todo, no resuelve ni el 10% del problema.

Interrupción voluntaria del embarazo

La iglesia aceptó el resultado, la opinión pública también. Creo que no está ni tan prohibido ni tan permitido. No nos preocupa la despenalización o penalización, nos preocupa el aborto y en qué medida se puede evitar que las mujeres lo practiquen. Penalizar es estar a favor del aborto clandestino. Creemos que la solución es la educación, porque la mayoría de los abortos se producen cuando menos educadas son las madres. La educación resuelve todo.

Ley de megaminería

El Uruguay tiene hierro y hay que explotarlo, pero primero hay que hacer un llamado a licitación. Esta gente en 5 años no pudo convencer al gobierno de que no va a ser perjudicial la extracción del hierro, pero siguen teniendo la prioridad. Además no hay temas medioambientales sobre la mesa.

Inversiones extranjeras

En Uruguay hay dos países, uno que crece y otro que no. El que crece son las zonas francas, donde no hay impuestos. ¿Por qué razón voy a tener un país que paga impuestos y uno que no paga? Los que pagan lo hacen por los dos países. Las inversiones hay que atraerlas pero en condiciones que permitan la mejora de los ingresos y de la calidad. Y de ese dinero algo debe quedar acá.

Ley de medios

Totalmente en contra. Se deja fuera la concesión de ondas. Lo que se hizo es exponer cómo vamos a darle canales abiertos a los mismos propietarios de siempre y ese es el problema real. Al mismo tiempo que tenemos una ley de medios, estamos aumentando los monopolios. La URSEC es el “hijo bobo” del sistema, Mujica le ha sacado poder, entonces la entidad reguladora no regula nada. Tal como está presentada la ley, es un “mamarracho” del poder ejecutivo.

¿Qué tiene para decir acerca del “Caso Posdata”, por el que 1998 se lo acusó de libramiento de cheques sin fondo?

-Primero la justicia me consideró inocente. Segundo, obtuve un gran respaldo político, fue gente del PC, Tabaré Vázquez, Rafael Michelini, curas, había mucha gente de diferentes sectores sociales que me dieron su apoyo.
Tercero, la historia siempre termina aclarándose. Yo tenía una fuerte campaña en Postdata contra la corrupción policial, y cayó preso quien me acusaba, porque en actividad hacía secuestros en Maldonado. Cuando lo traían a Montevideo se fugó y aún está prófugo, es decir el que me acusó es un delincuente, la justicia me absolvió así que… Es la segunda vez que me lo mencionan, pero te agradezco, porque cuando más, se aclare mejor.

-¿Quién considera que es el último batllista antes de Flores Silva?

-Enrique Tarigo contra la dictadura, Amilcar Vasconcellos, Zelmar…

Federico Airaldo/ Douglas Mederos