Las agrupaciones Podemos en España y Syriza en Grecia sorprendieron en las elecciones europeas

LA IZQUIERDA TAMBIÉN CRECIÓ

Líder de Podemos, Pablo Iglesias, habla durante una conferencia de prensa en Madrid, 2014. AFP PHOTO / GERARD JULIEN

En medio del desencanto tras la crisis económica sufrida en Europa los partidos políticos de centro vieron reducido su apoyo y las posiciones más extremistas crecieron en adherentes. El fenómeno se observó en las elecciones europeas celebradas entre el 22 y 25 de mayo, en las que triunfaron partidos de ultraderecha en Francia y Reino Unido. Mientras que en España Podemos: Frente popular, Democrático y Social, una agrupación política hija del movimiento de “los indignados”, sorprendió por colocarse como tercera fuerza política en su país. A la vez que en Grecia triunfó Syriza, el partido anti-austeridad griego. De esa forma, en ambos países se rompió el bipartidismo de conservadores y socialdemócratas.

Con el eslogan “¿Cuándo fue la última vez que votaste con ilusión?”, Podemos, obtuvo 1,2 millones de votos, el 7,9 % del electorado español, con los que tendrá cinco diputados para representar sus intereses en el parlamento europeo. Su movimiento observa los procesos latinoamericanos con atención, sobre todo los aplicados en Venezuela y Ecuador. Tiene una posición fuerte contra la monarquía, la iglesia y la tauromaquia.

Con el apoyo del movimiento 15-M “los indignados”, cosecharon popularidad sin olvidar las nuevas tecnologías como soportes eficientes para la difusión de su proyecto, ni tampoco a los medios de comunicación tradicionales, que si bien ninguno los apoyó, se las ingeniaron para presentarse a debates televisivos, ya que su líder Pablo Iglesias es reconocido por su habilidad en enfrentarse con sus opositores en tertulias en diversos programas.

En tres meses lograron captar los votos de los decepcionados, los “parados” y los desencantados con el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) e Izquierda Unida (IU). Su programa consta de propuestas tales como auditoría de la deuda, tienen como referencia la ejecutada por Rafael Correa en Ecuador en el 2008, por considerar igual que ellos a dichas deudas “ilegítimas y corruptas. También proyectan la inmigración libre, lo que provocaría una voz disidente en Bruselas, porque la mayoría de los eurodiputados se adhieren a regular aún más los controles o como en el caso de los partidos de la ultraderecha llegar a prohibirla. Incluso sus planteos llegan a cuestionar que España forme parte de la OTAN, por ello llaman a un referéndum para que la población lo decida. Ninguno de estos proyectos les simpatiza ni al PSOE ni al Partido Popular (PP).

En Grecia el triunfo fue mayor, el partido de la Coalición de Izquierda Radical quedó en primer lugar con la votación del 26,7 % del electorado heleno. Los votos conseguidos multiplicaron casi por seis a los que habían obtenido en las elecciones del 2009. El resultado les adjudica siete escaños en el Parlamento Europeo. “Los ciudadanos europeos festejan hoy la derrota de las políticas de austeridad y de los memorandos de este país, que los líderes europeos eligieron como cobaya”, arengó su líder Tsipras después de conocer los resultados. En referencia a la discrepancia con las decisiones tomadas por los miembros del partido gobernante, Nueva Democracia, que financiaron la deuda en nuevos plazos y aplicaron las medidas de austeridad con recortes en todos los rubros del Estado.

A partir de los resultados Tispras propuso adelantar las elecciones por considerar que Nueva Democracia, que obtuvo el 22,8% de los votos, no cuenta con legitimidad para gobernar. El resultado de las elecciones europeas fueron uno de los golpes más duros para el gobierno de turno.

En el Parlamento Europeo deberán convivir y acordar entre posiciones tan distantes como Podemos y Syriza con el UKIP y el Frente Nacional. Quienes abogan por un continente unido con un papel importante de los estados, y quienes dudan de la función de la Unión Europea para con sus naciones. Un escenario tenso que derriba lo que planteaba Marie Le Pen, líder del Frente Nacional de Francia, durante su campaña de que ya no existe la dicotomía entre izquierda y derecha.

Sebastián Bustamante