Cruces y entredichos en la recta final de las elecciones

LA FAMIGLIA UNITA

No todo son sonrisas. Foto: nuestra mirada.org

Las época de fiestas -cumpleaños, fin de año, hannukkah, el día del arquero- marcan en muchas familias el comienzo de un lapso donde todos están irascibles, las discusiones abundan, los tíos se emborrachan y discuten, la abuela discute, los discuten abuelan. En el aire hay una especie de mística que propicia que cada miembro esté en sintonía con la asintonía y haga cosas que en otro momento quizás no hubiera dicho o hecho.

Con la familia política ocurre un fenómeno parecido: a días de las elecciones nacionales el ambiente está más caldeado de lo habitual. Según las principales encuestadoras, el Frente Amplio votaría entre 43 y 46%, el Partido Nacional entre 29 y 33% y el Partido Colorado entre 13 y 18%. La situación parece apremiar a los candidatos a decir cosas que en un momento más frío se hubieran arrepentido, y afloran cruces que demuestran que las discrepancias y contradicciones -y rencores con traumas de la infancia incluidos- pasan hasta en las mejores familias.

El voucher de la discordia

Edición Frente Amplio: Tabaré Vázquez planteó en la última recta de la campaña, en una entrevista en el programa En la mira de VTV, la implementación de “vouchers educativos”: subsidios para aquellos que deseen ir a la educación privada, previa evaluación del Ministerio de Educación y Cultura. Esto despertó fuertes críticas no solo desde la oposición, sino desde su propio partido y los sindicatos. Los bonos educativos mencionados por Vázquez no aparecen en el programa de gobierno del Frente Amplio, no fue una idea discutida y aprobada previamente por la fuerza política.

Vázquez, en entrevista con el ObservadorTV defendió su propuesta al plantear que “una institución privada tiene personal docente y no docente. Supongamos que esos trabajadores tienen hijos chicos que van a ir al colegio y quieren que sus hijos vayan al mismo instituto donde ellos trabajan”. El candidato reconoció que es una idea que no está en el plan de gobierno, ni se sabe cuántos niños serían los beneficiarios, y aseguró que al ser un nuevo planteo, en caso de ganar el Frente Amplio, el nuevo gobierno no iniciaría con los vouchers como prioridad. Habló de que muchas instituciones privadas dan becas a sus trabajadores para que puedan mandar a sus hijos, pero que eso tiene un cupo, entonces que el Estado debería hacerse cargo del resto, así como también ocurre con niños autistas que en instituciones privadas tendrían una atención más personalizada, ejemplificó. “Es un hecho excepcional porque no estamos proponiendo arrancar con este tema generalizado, porque todavía la fuerza política no lo generalizó”.

“Tal vez sea un mensaje hacia ciertos sectores de la sociedad como la clase media pero que de concretarse va a tener perjuicios importantes”, afirmó desde la Federación Nacional de Profesores de Educación Secundaria (Fenapes) José Olviera. El dirigente sindical criticó la propuesta, también en el ObservadorTV,  afirmando que “no estamos dispuestos a admitir que se haga con fondos del Estado. No importa si son cien casos o son mil”. En declaraciones a Radio Rural reconoció que esto “no los sorprende”, porque responde a un consenso neoconservador de los partidos en cuanto a la educación, pero que “lo preocupante es que hoy esté en boca de un candidato a presidente, que además reconoce que ni siquiera fue un tema discutido por la fuerza política”. Manifestó su rotundo rechazo por entender que esto se inscribe en una lógica privatizadora.

La secretaria general de la Asociación de Maestros del Uruguay, Raquel Bruschera, declaró a Montevideo Portalque los vouchers son una forma de “dar fondos a la educación pública para destinarlos a la educación privada”. Afirmó que es una manera de “desentenderse de una obligación del Estado, que es garantizar la calidad de la educación pública”, y que detrás de este planteo “hay una mentira, que es que la educación privada es mejor que la pública”.

Bajo tanto asedio, fue el candidato a vicepresidente, Raúl Sendic, quien salió a aplicar paños fríos. En el programa En Perspectiva, de Radio El Espectador, argumentó que la propuesta, “lejos de ser conservadora, es tremendamente movilizadora”, y que es una herramienta transitoria para los lugares donde la infraestructura de la educación pública está en construcción o es insuficiente. Sostuvo que la gran apuesta sigue siendo la educación pública.

Edición Partido Nacional: Por su parte, el sector Alianza Nacional, liderado por el candidato a vicepresidente Jorge Larrañaga, salió al cruce de Vázquez, emitió un comunicado, firmado por él mismo, en el que compara la propuesta con la de los vouchers de Milton Friedman -filósofo y padre del neoliberalismo-. “Con esta iniciativa (Vázquez) da un giro que descoloca a todo el ‘progresismo’ para pasarse con armas y bagajes al campo del neoliberalismo y de la mercantilización de la educación”. Comparó a la propuesta con el modelo educativo chileno “pero mientras allá el gobierno socialista busca desprenderse de ese modelo resistido por los propios jóvenes por segregador y elitista, aquí el candidato del Frente Amplio quiere implantarlo”. Calificó a la propuesta como “clasista y elitista” y aseguró que lo que quieren es “más y mejor educación pública”.

En entrevista con el ObservadorTV, el senador Gustavo Penadés afirmó que la propuesta le parecía “fantástica”. Recordó que es una vieja idea del Partido Nacional de las campañas de 1994 y 1999 -en el 2009 también fue un planteo blanco, esta vez por José Carlos Cardozo, diputado y asesor en materia de educación en ese momento-.

Al ser consultado Penadés sobre las críticas de Larrañaga, se sorprendió: “¿Ah, la criticó? A mí me parece una buena idea”, y la definió como una posibilidad de “reconstrucción del entramado social que el Uruguay ha perdido”.

A todo esto, el candidato a presidente Luis Lacalle Pou publicó en su cuenta de Twitter que “La versión de Jorge Larrañaga sobre los vouchers  es la que sostiene el Partido Nacional y su equipo de educación”. Este twitt, actualmente, está eliminado.

Los asesores de Luis Lacalle Pou, Pablo da Silveira, y Juan Dubra, ya se habían manifestado a favor de una propuesta de vouchers. Dubra dijo admirar el modelo de vouchers chileno. Da Silveira, en diálogo con el diario El Observador dijo que nunca afirmó estar a favor. “Hay dos grandes formas de subsidio a la educación: a la oferta y a la demanda. Los vouchers son una de estas formas, pero yo estoy a favor de las escuelas charters, no de los vouchers. No hay que confundirse”.

Entonces Penadés, también a través de su cuenta de Twitter, publicó: “Sobre el voucher educativo mi opinión es una, en el programa del PN no está, la posición oficial la fija Jorge Larrañaga. Terminado”.

En la vereda de enfrente, al ver la reacción negativa que tuvo la propuesta- hashtag #NOALVOUCHER incluido-, Tabaré Vázquez, en una entrevista grabada por TNU, según  El Espectador se desdice, y en un giro sin precedentes asegura que los destinatarios serán solo funcionarios de las instituciones, y que por lo tanto, los beneficiarios no serán más de 20 o 30 niños. Sobre las críticas de Jorge Larrañaga opinó que son “de una pobreza que aterra”.

Dos presidentes en pugna

Pero los ataques a Tabaré Ramón no terminan con los vouchers. A un señor dueño de una perrita de tres patas y una chacra en Rincón del Cerro, parecieron molestarle dichos del doctor Vázquez.

En declaraciones al Semanario Búsqueda, Vázquez afirmó que, de haber un tercer gobierno del Frente Amplio, en su gestión “no habrán dos equipos económicos”. Esto en clara referencia al hecho de que durante el presente gobierno se hablaba de que había dos equipos: el del Ministerio de Economía -de corte astorista, con Fernando Lorenzo al frente primero, y Mario Bergara luego-, y la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) -de identificación con el MPP, como su director Gabriel Frugoni o el subdirector Jerónimo Rocca-. Mujica ha declarado en el pasado que tomaba en cuenta las propuestas de la OPP en materias económicas, alternativas y paralelas a las del Ministerio de Economía, hecho que molestaba al ministerio.

Consultado ante estas declaraciones de Vázquez, Mujica manifestó que “está equivocado Vázquez, en el mío tampoco había dos equipos económicos, lo que pasa es que somos abiertos, somos libres y la gente discute y tiene ideas y las plantea”. Dijo que Vázquez hizo ese comentario por no estar informado. “El Frente Amplio no es un corral de gente subordinada, es una organización abierta donde hay gente que piensa hacia un lado y hacia otro, cada cual se expresa y aparecen ciertas contradicciones”. Vázquez también se manifestó en contra de la venta de marihuana en farmacias: “problema de él” contestó Mujica.

Vázquez repite con ahínco que el Frente Amplio va a ganar estas elecciones, en primera vuelta y con mayoría parlamentaria. Mujica, a su vez, seguramente sea electo senador, y ya declaró que el Frente Amplio va a ganar, pero en un balotaje y no con mayoría parlamentaria, por lo que se ofreció como un “buscador de acuerdos” en el parlamento. Vázquez dijo no contar entre sus planes con un puesto para el futuro ex-presidente en su próximo gobierno.

La relación entre los dos únicos presidentes que tuvo el Frente Amplio nunca fue del todo cordial. Basta recordar cuando en 2009 Vázquez hizo todo lo posible para que Mujica no fuera candidato y sí lo fuera Danilo Astori (con quien en su momento también hizo todo lo posible para que no lo fuera, pero eso es otra historia). Que mejor ejemplo que cuando el entonces presidente Vázquez, a raíz de declaraciones de Mujica vertidas en Pepe Coloquios sobre el Partido Socialista, declaraba a Canal 12, en plena campaña electoral del 2009, que el presidenciable Mujica “critica a todo y a todos, a veces con una actitud pontifical, quedando preso de muchas de estas expresiones, algunas de ellas que son simplemente estupideces”, que él no compartía.

La venganza es un plato que se sirve frío, reza la sabiduría popular.

Rocío Castillo