Sala de redacción se reunió con parte de la revista Border para charlar sobre la publicación y algo más

“PUNKIES LEÍDOS”

Border, para los propensos al sacudón.

“Para mi la poesía debe ser un piñazo en la cara, una herejía cristiana y el empoderamiento de las palabras sin importar su origen, todo eso al mismo tiempo. Golpear al Papa en la cara con un diccionario de neologismos es la mejor imagen mental de mi ars poética”. Nicolás Grandirolli. Biografía del Autor.

Border es muchas cosas, pero ante todo un fanzine que esporádicamente ataca firmado por nombres sin apellidos como Pedro, María y José en “A desalambrar”, pero se trata de Mauricio, Eliana, Sebastián, Joaquín, Pablo y Diego, autores de esta publicación. Con apariencia D.I.Y. (Do It Yourself, hacelo vos mismo) al palo, el carácter de sus textos posee la impronta punk como bandera y a La Polla Records como elemento seminal. Algo que los unió en la adolescencia y sigue marcando la forma de su mensaje: claro, efectivo y una mirada nada volada sobre la realidad.
Me reúno con ellos en la plaza Seregni, lugar en donde se juntarían a tomar cerveza, y aguardo cinco minutos: skaters se caen, los miro y espero. A unos metros otra persona permanece como yo, encapuchado, esperando a alguien y pasa algo extraño: dos desconocidos que no sabían a quién esperaban se dan cuenta de que la persona a que buscaban estaba al lado suyo y no se habían enterado.  Joaquín me saluda, también le causa gracia haber estado un rato esperando sin saber que estábamos al lado. Ahí vamos hasta el 24 y compramos chela. Mientras esperamos a Eliana, pasándonos el pico de una Patricia, la Seregni un viernes a la noche luce radiante. Una pelota de basquetbol sale de las manos, atraviesa el aire hacia el aro y deviene en un triple hermoso, unos planchas hablan sentados a media luz- con cara de que andan en algo- y los skaters en la pista rodean nuestra charla; en medio de eso Eliana y Sebastián llegan.

¿Qué es Border? Sebastián: “Ir a la raíz, tomar posición sobre algo y con eso ir hasta el fondo”. Para Mauricio (que llega más tarde) “Border es desesperación, es estar mal y no saber porqué, pero cuando llegás a saber por qué, ahí escribís”.
Ustedes tienen claro cierto “otro” hegemónico al que apuntan, se definen mucho por lo que NO quieren ser. “Nos definimos por la negativa”, dice Eliana, parafraseando al eslogan herrerista. Sebastián da una definición más taoista: interpreta a la negativa como un equilibrio frente a la positiva que está en todos lados: “Me aburre estar todo el tiempo- estar pachulli-, prefiero la negación, pero como divertimento. No soy un jodido las 24 horas”.
Son re performers…Joaquín: “No somos una postura. Si lo encarás así terminás siendo una caricatura de vos mismo. Hay que saber a dónde vas, como vos decís hay cierta visión hegemónica, nosotros queremos nuclear a la gente que se ubica como nosotros allí. No queremos trascender algo, sino ser un eje de discusión.
El número uno de Border discute procesos en el arte urbano y cómo ha replicado dentro de sí mismo, discursos sobre la validez y la invalidez de ciertas manifestaciones. En cambio, el segundo planteaba nociones relacionadas al Animalismo (“Aquí se juega el problema o el peligro de la enunciación de los que enuncian . Los animales son hablados por hombres, Sería necesario preguntarse si tras la humanización de los animales se oculta la deshumanización de las personas”) que refleja la opinión del grupo sobre el tema”.
El promedio de edad que se entrevistó conmigo oscila entre los 20 y los 30. Border se junta en toques de Los Zalvajes -una de mis bandas favoritas en Uruguay- y les pregunto por ellos: nos cagamos de la risa y hablamos de lo buena que está la banda en vivo.
¿Cómo financian la revista? Eliana. “Nos financia Monsanto (risas). Distribuimos mano a mano. Vamos a la marcha del Filtro, siempre con la revistita en la mochila, toques que sean gratis, la feria de Tristán Narvaja, debates sobre la represión. Sale 20 pesos y no tenemos cadena de distribución. Sacamos tirajes de 500 y estamos en una feria, la “Japi”.

La Japi no es precisamente el “vesre” porteño (argot con el que invertís las sílabas de la palabra) para el falo. Es una  Jornada Independiente de Publicaciones Autónomas que son auto-gestionadas. Con respecto a su público, Border comparte códigos afines al fanzine, pero anhela llegar a algo más amplio y para ello crear un lenguaje entendible que trascienda a su grupo inmediato de pares. Mauricio plantea que existen muchas cosas que parten de un “5° paso” y “no nos hemos preocupado por explicarle al lector los pasos anteriores, los aprioris”.
Al desplazarme por las páginas de la publicación se nota que son punkies leídos. Ante la pregunta de referentes: Roberto Arlt, Nietzsche y Bukowski, “que por trillado y best seller no significa que sea menos honesto y no se siente presionado a decir a algún actor uruguayo” , dice Mauricio. Eliana ve en Clarice Lispector una influencia. Pero al unísono me obligaron a poner este: NICOLÁS GRANDIROLLI . PONELO“; y así a titular la nota.
Para saber más sobre la publicación: zineborder@gmail.com.

Ismael Viñoly