Debate sobre extensión divide interna universitaria

EQUILIBRADOS Y EQUILIBRISTAS

¿Dónde poner el foco de la extensión universitaria?. Foto: UdelaR

Al conteo de las manos alzadas siguió el alivio: el proyecto que dividió durante meses la interna de la Universidad de la República (UdelaR) estaba finalmente aprobado. Una negociación que de acuerdo al Rector, Roberto Markarián, costó “mucho dolor”, logró salvar lo insalvable. Sin embargo, una nueva discusión sobre el vínculo entre la Universidad y la sociedad recién comienza y reedita la polarización que se dio en la reciente elección rectoral.

Después de cinco meses de postergación, el Consejo Directivo Central (CDC) de la UdelaR aprobó el martes 18 de noviembre la reorganización del Servicio Central de Extensión Universitaria (SCEAM). Enviado por la propia sectorial de extensión, el proyecto convalida lo actuado en la materia durante el rectorado de Rodrigo Arocena y divide el servicio en dos departamentos: uno volcado hacia la interna de la Universidad y otro hacia las organizaciones sociales, bajo el leitmotiv de una “vinculación crítica y dialógica entre el saber académico y el popular”.

La propuesta contó con el respaldo formal de los órdenes Docente y Estudiantil y motivó el rechazo de los Egresados, a pedido de quienes se postergaba la votación. Una reunión entre Markarián y el Pro Rector de Extensión y Actividades en el Medio, Humberto Tommasino, destrabó su tratamiento, que se dio en medio de fuertes acusaciones entre partidarios y detractores de la labor del SCEAM.

Contrapunto

Debe buscarse un nuevo equilibrio que alivie las tensiones existentes y evite algunas tendencias excesivamente centralizadoras, académicamente aislacionistas y conceptualmente restrictivas del desarrollo de esta actividad” afirma el documento titulado Sobre extensión universitaria y relacionamiento con el medio, que Markarián presentó al CDC a poco de asumir el rectorado.

Crítico con el funcionamiento del SCEAM bajo el rectorado de Rodrigo Arocena, Markarián discute allí los lineamientos generales de la extensión universitaria. A lo aprobado por el CDC en 2009, que establece como prioridad de la extensión buscar soluciones a “los problemas de los sectores más postergados”, Markarián opone la necesidad de pensar la actividad con “un sentido más lato”. En su opinión, serían parte de la extensión  “todas las modalidades de relacionamiento de la UdelaR con los distintos actores externos”, incluida “toda la tarea universitaria en materia asistencial o de asesoramiento técnico al sector público o privado”.

Markarián también apunta contra “la tendencia a la concentración a nivel central de los recursos y las decisiones” en materia de Extensión y Actividades en el Medio. “Definitivamente no se trata de que estructuras centrales tengan (a la extensión) como su función principal del mismo modo que la CSIC (Comisión Sectorial de Investigación Científica) no tiene por cometido central investigar, ni la CSE (Comisión Sectorial de Enseñanza) el dictado de las clases”, opinó Markarián. El Rector propone que el grueso de los recursos dedicados a la extensión se ejecute en las distintas Facultades, con el fin de generalizar esa función entre todos los actores universitarios.

Humberto Tommasino. Foto: uniradio

El Pro Rector de Extensión y Actividades en el Medio discrepa con ese enfoque. Consultado al respecto, opinó que “es erróneo partir de una concepción que iguala a las tres sectoriales”. Señaló que en la Universidad de la República existen alrededor de 8 mil docentes que tienen como “función básica” la enseñanza, mientras que cerca de mil profesores están bajo el régimen de dedicación total, “que prioriza fundamentalmente la investigación”. Sostuvo que la extensión, que contaría con un desarrollo mucho menor y más reciente, todavía necesita de un fuerte impulso a nivel central.

Para Tommasino la priorización del trabajo con sindicatos y organizaciones territoriales que se dio en el período anterior, “mucho más que generar un proceso sesgado hacia un sector, abre un espectro más amplio en la Universidad. Si uno lo ve con anterioridad, (la labor universitaria en el medio) estaba muy volcada hacia el trabajo con la industria, sobre todo en materia de investigación”. El Pro Rector afirmó que en ese sentido, en la Universidad “el equilibrio lo genera Extensión”.

El orden estudiantil permanece dividido en su balance de la labor extensionista. Fuentes estudiantiles afines al rectorado consideran que en el SCEAM existe un núcleo docente aislado del resto de la Universidad, que después de ocho años no logró que la extensión calara en las Facultades. Desde tiendas opositoras, aseguran en cambio que el trabajo de la sectorial no frenó en absoluto el desarrollo en los demás servicios, y que el verdadero problema sería que en muchos de ellos “hay un desprecio de los docentes por la función de extensión”.

Intereses extendidos

El pedido de informes del CDC durante el tratamiento del proyecto de reorganización reveló que, en el último período, diez docentes de la Comisión Sectorial de Extensión y Actividades en el Medio recibieron extensiones horarias superiores a las 40 horas semanales, entre ellos seis docentes interinos grado 1. En algunos casos las extensiones alcanzan las 60 horas semanales. El hecho llamó la atención ya que este tipo de extensiones no son habituales en estos niveles; rara vez los docentes grado 1 de la Universidad de la República superan las 20 horas semanales.

De acuerdo a una resolución del CDC de diciembre de 2012,  la atribución de extensiones y reducciones horarias al personal docente y no docente de Oficinas Centrales depende directamente al Rector, a diferencia de lo que sucede en las Facultades, donde su aprobación es prerrogativa de los Consejos.

El Orden de Egresados denunció el hecho en el CDC y pidió que se revise cómo se otorgan estas extensiones. En conversación con SdR, el delegado de los Egresados en el CDC, Federico Kreimerman, declaró a título personal que el otorgamiento de extensiones horarias inusuales en el SCEAM responde a una alianza política. Kreimerman  afirma que el Rector anterior, Rodrigo Arocena, se aseguró así el respaldo de los docentes de ese servicio, quienes en las últimas elecciones apoyaron mayoritariamente al candidato arocenista, Álvaro Rico.

Para Tommasino, en el debate sobre el SCEAM  influyó el malestar que provoca en algunos sectores el fortalecimiento de la filial de Oficinas Centrales de la Asociación de Docentes de la Universidad de la República,  a la que pertenecen los docentes del servicio extensionista.  En su opinión, a partir del crecimiento de ese servicio se consolidó “un grupo docente muy fuerte desde el punto de vista académico” que modificó la correlación de fuerzas en el sindicato.

El CDC, que aprobó la reorganización del SCEAM, resolvió no crear cargos nuevos ni pasar a efectividad los interinatos del servicio, a la espera de un pronunciamiento general sobre la definición y los objetivos de la extensión. Esa instancia tendrá lugar a fines de marzo del año que viene, durante un seminario que discutirá la política universitaria para el nuevo período. Hasta entonces, permanecerá en vilo el fiel de la balanza.

Francisco Claramunt