Negociaciones del TISA continúan pero la información que brinda el gobierno es escasa

CON INFORMACIÓN NO OFENDO NI TEMO

Acto en contra del Acuerdo Marco del Estado uruguayo con el gobierno de Estados Unidos. (Archivo enero 2007). Foto: Rebelarte / Libertinus

Mientras la discusión se enfoca en el cruce entre el ex canciller de la República Luis Almagro y la mesa representativa del PIT-CNT por las presuntas participaciones de la central obrera en reuniones por el Acuerdo de Liberación del Comercio de Servicios (TISA, por sus siglas en Inglés), el gobierno de Tabaré Vázquez continúa sin brindar un panorama claro de la situación actual de Uruguay en las rondas de acuerdos. Por eso, el fiscal Enrique Viana intimará al Ministerio de Relaciones Exteriores.

Los jerarcas del actual gobierno Danilo Astori y Rodolfo Nin Novoa han afirmado en reiteradas ocasiones que Uruguay no debe perder la oportunidad de participar en el TISA, ya que el sector uruguayo de servicios está alcanzando un notorio crecimiento. Sin embargo, la información en cuanto a negociaciones que se brinda a la población es escasa.

Viana presentó ante el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil -el lunes 13 de abril- un escrito judicial que intima al Ministerio de Relaciones Exteriores a brindar un informe sobre los detalles de las negociaciones que el gobierno está llevando a cabo. Sala de Redacción habló con el fiscal, quien explicó que lo que se hizo fue solicitar al juez “diligencias preparatorias”, que son medidas para preparar una eventual demanda. El escrito fue aprobado por el juez el viernes 17 y en el correr de la próxima semana será notificado el Ministerio, que tendrá diez días para pronunciarse.

El fiscal aseguró que el Estado uruguayo “no debe participar en una negociación de esas características, puesto que el solo hecho de que el acuerdo sea secreto no es digno de un Estado republicano, democrático y soberano”. Aseguró que “nunca se debe confiar en las decisiones del  gobierno cuando las hace a escondidas, en forma clandestina, de espaldas a la ciudadanía”.

La Internacional de Servicios Públicos (IPS), federación sindical mundial dedicada a la promoción de servicios públicos de calidad, manifestó que “a diferencia del GATS (Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios de la Organización Mundial de Comercio), las negociaciones del TISA se están llevando a cabo en secreto y las partes se niegan a publicar los documentos de apoyo y de negociación”.

El diputado socialista Roberto Chiazzaro opinó respecto a este tema y afirmó: “Uruguay para ingresar tuvo que firmar una serie de condiciones. ¿Cuáles son esas condiciones? No las sabemos. Nosotros sabemos que se firmó un acuerdo. Yo estoy en la Comisión de Asuntos Internacionales [de la Cámara de Diputados] y sin embargo no tengo los elementos para juzgar si este TISA es un buen acuerdo o un mal acuerdo”. Hizo referencia a su experiencia como asesor del ex ministro de Relaciones Exteriores, Reinaldo Gargano, en el primer período de gobierno frenteamplista y el desafío del Tratado de Libre Comercio (TLC) en el año 2006, cuando parecía conveniente para Uruguay y, sin embargo, resultaba nocivo. “Cuando vos te enfrentás a un tratado de esta naturaleza, tenés que tomar una serie de prevenciones y precauciones”.

SdR intentó dialogar con la presidenta del Frente Amplio Mónica Xavier para conocer avances en el tema pero ante la solicitud expresó: “Como presidenta de la fuerza política no puedo dar todavía opinión sobre un tema sobre el cual no estamos completamente informados”.

Por otra parte, el dirigente sindical del PIT-CNT Ismael Fuentes comentó sobre la postura que mantiene la central sindical y aseguró que “con la información que tenemos, obviamente tenemos una posición negativa; tendrían que convencernos trayendo mucha información positiva para que cambie hoy nuestra posición”. Fuentes explicó además que “generalmente somos contrarios a estos tratados porque condicionan mucho a los países y sobre todo cuando estos países son pequeños como Uruguay”. Y añadió que buscan “incidir en esta cuestiones porque luego las malas decisiones se pagan con salarios y puestos de trabajo”.

Cynara García