Con Fernando Martínez, jugador de Malvín, tras coronarse campeón de la LUB 2014-2015

VIEJA BARRIADA SIN FIN

Hinchada de Malvín en la final contra Trouville en el Palacio Peñarol. Foto: cortesía de Magaly Bacardat.

El Club Malvín fue el justo ganador de la serie final contra Trouville, en la que obtuvo su cuarta estrella de la Liga Uruguaya de Básquetbol (LUB). Demostró su gran solidez deportiva, así como también la institucional. Con un equipo fuerte, un trabajo serio y objetivos claros, da que hablar en todo terreno.

La institución se fundó en verano de 1938, y en sus orígenes fue un club de estación para los montevideanos. Solamente tenía con una cantina y una cancha de baloncesto al aire libre. Hoy se define a sí misma como “un club que constituye un centro natural de encuentro social, cultural y deportivo de modernas características”. De hecho, su patrón social cuenta con 4.500 socios y una lista de interesados en espera por ingresar.

Malvín no tuvo el impacto que hoy sostiene en el antiguo Torneo Federal, en el que su mayor logró deportivo fue obtener el  vicecampeonato del año 71, y hasta comienzos de 2000 peleaba por mantenerse en primera, década en la que comenzó a transformarse en una institución de vanguardia en lo que concierne al deporte uruguayo.

Sergio Somma asumió el cargo de presidente del club y permanece en la actualidad. Generó un salto de calidad institucional al liderar una comisión que sacudió la mentalidad del club, además de recuperarlo del servicio tercerizado que lo administraba. Con el crecimiento del club y su organización, vinieron de la mano los logros deportivos. Pocos podrían prever lo que ocurriría a partir de 2006. Ese año la directiva decidió integrar al club a Pablo López, con el fin de trabajar en formativas. Pero al ver el profesionalismo del técnico, su trabajo meticuloso y detallista, se decidió asignarlo a la dirección técnica del plantel principal. López ha dado una conducción firme y clara, aun en los momentos en que los resultados no acompañaron.

Otra pieza fundamental que Malvín agregó a sus filas fue Fernando Martínez, “el enano”, un jugador que venía de brillar en otros clubes. En su primer año con el azul de la playa logró su primer campeonato con el club. Promedió 21,3 puntos por partido.

Ahora Martínez, con mucha experiencia (incluso en la selección nacional), tiene 35 años y desde hace nueve temporadas defiende a Malvín. Desde la adolescencia se dedicó a picar la pelota naranja y encestarla. Supo jugar en Europa y en varios clubes de nuestro medio.

-¿Qué perspectivas tenía cuando llegó al club?

-Cuando vine a Malvín lo hice pensando en ganar. No se puede venir acá sin pensar en ganar. Yo quería ser campeón uruguayo de la Liga, y ya había perdido una final. El recuerdo de perder dura más que el de ganar, y acá vine pensando en ser campeón.

-¿Por qué es el Club Malvín campeón y bicampeón uruguayo?

-Por trabajo y por equipo. Nosotros trabajamos como una unidad, nadie sobresale ni es mejor que otro. Hemos podido lograr eso y hacer un funcionamiento general de todos, que se constituye en el equipo, principalmente eso. Todo esto ha sido un proceso continuo de trabajo, de tiempo, que ha venido mostrando sus resultados, un proceso de formar un equipo de trabajo sólido, y los objetivos a largo plazo se han podido lograr.

-¿Es consciente de que está haciendo historia en la institución?

-(Sonríe y piensa) No, quizás no. Sé que hemos logrado cosas importantísimas en el club. Cuatro campeonatos, una gran representación el año pasado en el Final Four, hemos hecho muchas cosas buenas e importantes acá adentro. Por ahora trabajo día a día, viviendo el presente y dejando todo. Más adelante a medida que pase el tiempo seguramente sí vea la dimensión de las cosas que hemos logrado.

-Cuando terminó el partido final, ¿qué fue lo primero que le vino a la mente?

-Mi familia, que es mi sostén, me acompaña y me ayuda en todo. También pensé en Alfredo Venditto (jugador histórico del club), quien lamentablemente falleció hace un tiempo y antes de fallecer me pidió que le prometiera que íbamos a salir campeones, lograr el bicampeonato y la cuarta estrella. Se lo prometí, lo que fue una gran responsabilidad y pude cumplir. Y bueno, también por supuesto que en la hinchada que siempre nos apoya más allá de lo que pase.

-De cara al futuro, ¿qué se le viene a Malvín y qué intenciones tiene “el Enano”?

-El campeonato acá es muy largo, así que ahora a disfrutar todo esto y procesarlo bien para en unas semanas empezar a trabajar y entrenar de cara a lo que se viene. El equipo se va a mantener prácticamente como está, casi todos tenemos contrato vigente y vamos a continuar el trabajo que hemos venido realizando para lograr la quinta estrella.

Federico Correa