Medidas para regular el consumo de alcohol

TOMALO CON SODA

AFP PHOTO / JEAN-PHILIPPE KSIAZEK

Restringir el horario de la venta y trabajar con Primaria y Secundaria en la concienciación de los niños y jóvenes son los temas que acordó el gobierno con las organizaciones vinculadas a la temática del alcohol en su última reunión.

Aminorar el consumo que genera problemas de salud y que causa daños colaterales, como los accidentes de tránsito, la incidencia en los delitos y la violencia doméstica, es la principal meta. Para lograrlo se quiere realizar un nuevo proyecto de ley que genere cambios en la modalidad de venta de las bebidas alcohólicas, así como generar conciencia en los menores de edad.

En su anterior gestión el presidente Tabaré Vázquez le declaró la guerra al tabaco y movilizó al país con nuevas reglas y decretos. El objetivo era mejorar la calidad de vida de los fumadores tanto pasivos como activos, los cuales disminuyeron considerablemente luego de las nuevas ordenanzas. En este nuevo gobierno quiere luchar contra el alcohol.

Los cambios comenzaron con el decreto que reduce el alcohol permitido en la sangre de los conductores de 0.3 a 0 gramos por litro, ya que según la Organización Mundial de Salud (OMS) el consumo de alcohol aumenta el riesgo de siniestros de tránsito aunque sea ingerido en pequeñas cantidades. Lo que se busca entonces es que no haya ingesta antes de manejar.

Las medidas contra el alcohol continuaron el miércoles 13 de mayo, día en el cual el mandatario se reunió con el Centro de Almaceneros Minoristas, Baristas, Autoservicistas y Afines del Uruguay (CAMBADU), la Federación de Obreros y Empleados de la Bebida (FOEB) y otros representantes del gobierno, para debatir acerca del mencionado proyecto de ley. Se amplió el horario de restricción a la venta de alcohol y se estableció que sea desde las 22 horas hasta las 8 de la mañana, mientras que actualmente es posible comprar antes de media noche y luego de las seis de la mañana. Esta medida no aplica para los bares, restaurantes o discotecas, en los cuales se podrán ordenar bebidas alcohólicas sin importar el horario pero no venderlo para llevar, por lo cual esta resolución está especialmente dirigida a estaciones de servicio, supermercados y almacenes.

Richard Read, el principal dirigente de la FOEB, informó que una de las propuestas más relevantes tiene que ver con generar conciencia acerca del consumo irresponsable de alcohol. La comisión busca realizar una campaña en el sector educativo desde Primaria para enseñar qué significa la ingesta no controlada de bebidas alcohólicas. Es por esto que para la próxima reunión se convocó al Consejo de Educación Inicial y Primaria y al Consejo de Educación Secundaria para abordar esta problemática con niños y adolescentes. “Hay niños de doce años que ya ingresan al mundo del alcohol, por lo tanto si no se ponen alguna serie de medidas, nuestra sociedad va a padecer de una enfermedad que a nivel mundial es bien problemática, el alcoholismo”, dijo Read.

El factor tributario también estuvo en la mesa: qué tipo de impuestos, tasas y qué tipo de multas se van a aplicar en caso de infracción. No hay resoluciones al momento pero se tiene claro que “cualquier pieza que se toque, que se cambie, que se modifique, seguramente va a traer consecuencias o va a traer por lo menos opiniones distintas”, manifestó Read. Explicó que el alcohol es un producto que pesa en la facturación nacional; solo de cerveza la facturación anual en Uruguay está por encima de los 300 millones de dólares.

Según Read, habrá un cambio considerable en la ingesta de bebidas alcohólicas gracias a las ideas tomadas en cuenta para la realización del proyecto de ley. El 3 de junio se reunirán nuevamente para afinar los detalles del proyecto así como para recibir nuevas propuestas, ya que si bien la agenda la propone el presidente Vázquez, no hay restricciones y todo puede ser discutido, según lo sostuvo Read. Cabe destacar que es la tercera vez que el Frente Amplio presenta ideas para restringir el consumo de alcohol pero no fueron aprobadas debido a la falta de consenso entre las partes.

Irene Núñez