Matrimonio igualitario y cambios en el proceso electoral son prioridades del FA para una nueva constitución

QUIEREN EL CAMBIO

 

Constitución de la República Oriental del Uruguay. Foto: Parlamento

La propuesta de reformar la Constitución de la República volvió a cobrar fuerza en el contexto político nacional luego de las pasadas elecciones departamentales y municipales. Luego de emitir el sufragio, el presidente Tabaré Vázquez se refirió a una de los temas centrales que contendría el nuevo texto y anunció que se buscará “iniciar un camino para ver si podemos llegar a plantear una reforma electoral”.

El Frente Amplio (FA) se dispuso a iniciar el camino rumbo a una reforma constitucional en el presente período de gobierno y ya ha dado sus primeros pasos para concretarlo. Ningún sector del oficialismo se opondría a la iniciativa, pero “hay que trabajar dentro del FA en identificar cuáles son los temas en los que hay total acuerdo, aquellos en los que hayan puntos de vista distintos y cuáles son las temáticas negociables para llegar a un acuerdo común. Es necesario ver qué temas están con luz verde, amarilla o roja”, reconoció a Sala de Redacción el diputado del Nuevo Espacio y presidente de la comisión especializada en tratar la reforma constitucional dentro del FA, Felipe Michelini. Además, manifestó que la comisión que preside deberá entregar un informe con propuestas de temas a reformar a las autoridades políticas del FA en octubre, para que decidan los pasos a seguir.

Esta iniciativa no es nueva. Durante el mandato de José Mujica el tema también estuvo sobre la mesa, aunque por un motivo u otro no logró prosperar. Pero con la asunción de Vázquez las cosas se manejaron de manera distinta y se creó una comisión especializada para tratar y diagramar la reforma, en base al programa de gobierno 2015-2020.

El FA ha intentado promover una reforma constitucional hace mucho tiempo. En un principio se analizaron los métodos posibles para implementarla y uno de los mecanismos propuestos fue la Convención Nacional Constituyente. Pero no se pudo avanzar porque no había un acuerdo sustantivo con respecto a la reforma, y para llevarla a cabo era necesario un proyecto. Es por eso que en el último congreso del FA se decidió trabajar para identificar cuáles eran esas propuestas y se creó esta comisión especializada, que ya tuvo dos reuniones y lo seguiremos haciendo”, señaló Michelini.

Temario

“El FA debe resolver este año qué desea modificar y el próximo año realizar la gestión operativa en el plano de la opinión pública y el sistema político. Hay varios ejes a tratar y eventos para discutir, pero en breve cerraremos el temario para tenerlo listo en octubre y articularlo para los últimos meses de 2015 o los primeros de 2016. Se va a intentar lograr una reforma profunda y no sólo de carácter electoral puntual”, manifestó Michelini acerca de los pasos a seguir.

Ocho son los ejes impulsados para la reforma: profundización de derechos, descentralización y tercer nivel de gobierno, promoción de la propiedad social, control y transparencia de la gestión pública, optimización del funcionamiento de los organismos públicos, temas ambientales, iniciativas de participación ciudadana y actualización de los ámbitos de integración y relaciones internacionales.

Según Michelini, algunos de los temas a tratar son el voto de los uruguayos en el exterior, la relación de Uruguay con el Mercosur, la constitucionalización de la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo, el tercer nivel de gobierno y la descentralización y el adecuado funcionamiento de los poderes públicos son varios de los temas importantes a tratar. En cuanto a los puntos que se buscarán incluir dentro del nuevo texto constitucional, el presidente de la Vertiente Artiguista (VA) e integrante de la Comisión del FA, Daoíz Uriarte, destacó al diario El País el caso del matrimonio igualitario como una de las prioridades, cuya ley ya fue aprobada en Uruguay.

Sin embargo, todavía no se conoce qué postura se tomará con respecto a la inclusión del aborto legal. “No creo que requiera una disposición constitucional, pero eso es una posición personal, no se trató ese tema. Se habló genéricamente que había que establecer los nuevos derechos en la Constitución para afirmar algunos de los progresos que se han hecho en los últimos 50 años“, dijo Uriarte.

Creo que la reforma constitucional es necesaria en muchos aspectos. Nos comprometimos a retomar el trabajo tras las elecciones. La Constitución vigente es del año 67 y fue redactada en circunstancias de crisis social, política y económica del país. Hoy estamos en una situación similar a la que existía cuando se redactó la Constitución de 1918“, explicó el presidente de la VA. Michelini coincidió con Uriarte y puntualizó que “lo cierto es que estamos en 2015 y creo que sería deseable ajustar el texto constitucional al siglo XXI y al momento que vivimos”.

Pero las características del proceso electoral son las que marcan la mayor polémica dentro del sistema político. Las ideas propuestas son varias: suprimir las elecciones internas de cada partido, concentrar las nacionales y departamentales en un mismo día para transformarlas en un proceso “más ligero y menos costoso”, eliminar el balotaje en caso de que la ventaja de un candidato sobre otro sea de al menos diez puntos y habilitar el voto de los uruguayos que viven en el exterior.

El Movimiento de Participación Popular (MPP), uno de los principales impulsores en la reformulación de la Constitución, propone además la creación de un tribunal encargado de estudiar la constitucionalidad de las leyes que reemplazaría a la Suprema Corte de Justicia, que por ejemplo declaró inconstitucional el Impuesto a la Concentración de Inmuebles Rurales impulsado por Mujica y aprobado por el Parlamento en 2013.

Sobre la mediación que deberá buscar el FA con los partidos tradicionales para lograr la reformulación constitucional, Michelini explicó que “todo es un proceso de negociación”. “La reforma de la Constitución supone la intervención de todos los sectores políticos y el FA no quiere llevarlo a cabo solo. Y en todo caso si quisiera, no podría. Mientras terminemos el temario y lo articulemos, debemos ir buscando la mayor cantidad de consensos políticos”, agregó.

Después de definir las reformas concretas que va a impulsar, el FA optaría por la creación de una Asamblea Nacional Constituyente para viabilizar los cambios. El inciso C del artículo 331 de la Constitución establece que el Poder Ejecutivo convoque a elecciones de convencionales, que deberán ser el doble del número total de legisladores. Esta comisión es la que debe redactar la nueva carta magna, que finalmente debe ser sometida a un plebiscito.

Martín Blengio