Se multiplicación por cinco transacciones con tarjeta de débito en un año

HACIA UN NUEVO SISTEMA

 

FOTO: A.FU.SEC.

Un año después de la aprobación y puesta en funcionamiento de la Ley de inclusión financiera, las transacciones con tarjeta de débito aumentaron 500 por ciento, el número de terminales de transacción (Pos) se multiplicó por tres y está en funcionamiento el Plan de Ahorro Joven. Por su parte, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) espera que el Banco Central del Uruguay (BCU) efectúe todas las autorizaciones a las instituciones no bancarias para emitir dinero electrónico, y de esa forma reglamentar la segunda etapa prevista en la norma.

Martin Vallcorba, coordinador de la Ley de Inclusión Financiera del MEF, recordó a Sala de Redacción que en la normativa se plantean dos grandes objetivos. El primero es la universalización del acceso a los servicios financieros electrónicos, focalizando la atención en los sectores más comprometidos de la economía. Para esto se debe garantizar la gratuidad en el acceso y el uso de los servicios financieros, además de facilitar mecanismos de ahorro e instrumentos de pago y mejorar las condiciones de acceso al crédito para la población en general y para las Pymes. “En el caso del crédito, el acceso no es el problema sino las condiciones en las cuales se accede, con tasas de interés muy altas y plazos inadecuados”, explicó el jerarca.

El segundo objetivo de la ley es la modernización del funcionamiento del sistema de pagos, “para así alcanzar un sistema más eficiente, más transparente y más seguro”, aseguró el economista. Para que esto sea posible se están implementando un conjunto de medidas que apuntan a sustituir el efectivo por la utilización de medios electrónicos de pago. La primera etapa de implementación de la ley está en marcha a través de una serie de reglamentaciones e instrumentos, como la expansión e interoperabilidad de las redes Pos, la rebaja del IVA para transacciones con tarjeta de débito y la puesta en funcionamiento del Plan de Ahorro Joven.

La próxima etapa prevista es la implementación del sistema de pagos a través de medios electrónicos. Según Vallcorba, esto es clave para seguir avanzando en las disposiciones entendidas por la ley. Esta etapa incluye el pago electrónico de salarios, beneficios sociales, nuevas jubilaciones, servicios a profesionales y a otros trabajadores no dependientes. El economista agregó que “originalmente estaba previsto que esto estuviera operativo a fines del año pasado”, pero comentó que se ha demorado porque en el trámite de discusión de la ley se aprobó en el Parlamento que la incorporación de los trabajadores a este esquema de pagos se realizaría una vez que fueran habilitados todos los agentes no bancarios que estuvieran interesados en ofrecer el servicio de emisión de dinero electrónico. “O sea, que esto no fuera un mecanismo que solo pudieran ofrecer los bancos”, aclaró el jerarca.

Además, indicó que “desde octubre de 2014 está reglamentada la adjudicación de las licencias para que los agentes no bancarios emisores de dinero electrónico comiencen a operar en el mercado, pero el trámite de autorización no ha sido emitido por el BCU”, con excepción de las concedidas a Red Pagos, Anda y Enarel SA, el 15 de abril, el 6 y el 22 de mayo de este año respectivamente. También señaló que “en los últimos dos meses del año pasado se presentaron siete solicitudes de instituciones interesadas en la emisión de dinero electrónico y en lo que va del año otras tres empresas se han sumado para ofrecer estos servicios”. En total son diez los interesados, pero sólo tres han conseguido la autorización para emitir dinero electrónico.

Vallcorba recordó que “dado el compromiso asumido, todavía no hemos implementado la reglamentación en este aspecto y estamos en la espera de que el BCU avance en las autorizaciones para que una vez que tengamos más emisores de dinero electrónico, podamos comenzar con la ejecución de la normativa estipulada”.

Cuando esta etapa esté en funcionamiento, el trabajador, jubilado o beneficiario de servicios sociales que hasta ese momento cobre en efectivo tendrá un plazo de nueve meses para elegir en qué institución cobrará sus remuneraciones, ya sea a través de un banco o de otro agente no bancario. Luego de vencido ese plazo será el empleador o el Estado -en el caso de jubilaciones o beneficios sociales- quien elija en qué institución efectuará los pagos.

Esto implica un cambio fundamental en el sistema de pagos porque quien elige dónde percibir su salario es el trabajador. Hasta el momento el que opta por la entidad en la que se efectúa el pago de las mensualidades es el empleador, y en muchos casos de esa negociación surgen beneficios para el empresario. “Pero existe la posibilidad que hasta mayo de 2017 se acuerde entre las partes seguir cobrando a través de medios diferentes a los que prevé la ley, incluido el efectivo. A partir de esta fecha va a ser obligatorio para todos los trabajadores cobrar sus haberes a través de medios electrónicos”, puntualizó el coordinador.

En este punto también se incluye el pago de los tickets de alimentación a través de formato electrónico. Esto genera una serie de beneficios para el trabajador como la rebaja del IVA, la mejora de la seguridad en caso de pérdida o robo y que los montos puedan fraccionarse, no como ocurre actualmente, que hay que gastar el valor total del ticket en cada compra.

Más instrumentos

Otro instrumento que entrará en funcionamiento en esta etapa es el crédito de nómina que permitirá a los usuarios acceder a préstamos con topes de la tasa de usura mucho más estrictos que los que rigen para los créditos en general. Como referencia, actualmente el tope de usura está en torno al 100 por ciento para los créditos al consumo y al 36 por ciento para el crédito de nómina.

Según detalló el economista, la tercera etapa en la reglamentación e implementación de la ley engloba la inclusión en el sistema del resto de los pagos, compras y ventas de inmuebles, automóviles y pago de alquileres. Además, para los pagos superiores a 40.000 Unidades Indexadas (aproximadamente 5.000 dólares) se restringirá el uso de efectivo y en el caso de los pagos por encima de las 160.000 UI (unos 20.000 dólares) se va a prohibir el uso del cheque común. La tercera fase se implementará una vez que esté completa la segunda etapa de la reglamentación, y se va a asegurar que cualquier beneficiario tenga acceso a un medio electrónico de pago.

Con respecto a las acciones previstas en la ley que ya están en funcionamiento, Vallcorba señalo que “los resultados han sido muy satisfactorios”. Al respecto destacó que las transacciones con tarjeta de débito se multiplicaron por 5 en el último año, y que se calcula que en Uruguay se realizan cerca de 2.000.000 de transacciones con tarjetas de débito por mes. “Esto muestra un cambio significativo en la forma en que los uruguayos hacemos los pagos”, puntualizó el economista.

A su vez, aseguró que la multiplicación por 5 de las transacciones con tarjeta de débito “no tiene antecedentes en el mundo”. “Es cierto que partimos de niveles bajos, pero en el planeta estos procesos fueron mucho más lentos y graduales. A su vez, todos los indicadores con los que contamos nos van mostrando que es una tendencia que vino para quedarse”, agregó. “El medio electrónico de pagos es una herramienta importante que contribuye a mejorar las condiciones de seguridad en muchos ámbitos de la sociedad”, reflexionó el jerarca.

Por su parte, la cantidad de comercios que aceptan tarjetas de débito se multiplicó por tres en relación a antes de la reglamentación de la norma. ”En 2011 teníamos unos 13.000 comercios que utilizaban Pos, hoy tenemos cerca de 40.000. Hubo una expansión en la cantidad de comercios que aceptan medios electrónicos, esto es muy importante. Además está operativa la reglamentación de la interoperabilidad de los Pos. Esto está funcionando muy bien y ha tenido un grado de aceptación muy grande en la población”, agregó.

Además, aseguró que el aumento de las terminales de transacción de dinero electrónico fue un pre requisito para que se pudiera implementar la rebaja de 4 puntos del IVA por compras con tarjetas de débito, que a partir del 1 de agosto de 2015 será del 3 por ciento. “Este descuento fue una medida que se tomó para crear un incentivo adicional al uso de estos medios”, señaló.

Un plan

Otra herramienta que está reglamentada y operativa desde fines del año pasado es el Plan de Ahorro Joven para el acceso a la vivienda, y por el que existen aproximadamente 1.500 cuentas abiertas por trabajadores jóvenes que ya están empezando a ahorrar a pesar de que la medida tuvo poca difusión. En los cuatro primeros meses de funcionamiento el MEF constató una respuesta “muy favorable” con respecto a este plan y los jerarcas prevén que siga en aumento.

El cambio de un sistema financiero fundado en el uso del papel moneda a uno basado en medios electrónicos y dinero virtual implica un cambio de paradigma en el funcionamiento de la economía. Vallcorba aseguró que “estamos en una etapa donde se está viviendo un cambio en el funcionamiento del sistema de pagos que uno lo puede razonar por analogía con lo que sucedió en el pasaje del trueque a la moneda”. El economista expresó que “el uso del efectivo tiene costos de transacción que están ocultos pero terminamos pagando. En la medida en que logremos ir sustituyendo el uso del efectivo por el del dinero electrónico se generarán ganancias en la economía en su conjunto, ganancias de bienestar para los comercios y la gente. Hoy estamos pasando de la moneda física a una electrónica y mucha gente lo ve con recelo y desconfianza. Pero es sin duda una revolución en el funcionamiento del sistema de pagos que genera ganancias de eficiencia y mejoras en la economía”, afirmó el jerarca.

Juan José Barboza