El Senado de Estados Unidos prohibe espionaje telefónico

EL GRAN HERMANO DEL MUNDO

 

Derrota de la Agencia Nacional de Seguridad, resñponsable del espionaje telefónico masivo. Foto: cubarebelde.cu

Luego de idas y venidas, la Cámara de Representantes de Estados Unidos votó a favor de aprobar la Ley de Libertad logrando modificar la Ley Patriota y considerar  ilegal la recolección de datos telefónicos de millones de ciudadanos por parte de la Agencia Nacional de Seguridad  (NSA según su sigla en inglés). Este proceso comenzó el 7 de mayo cuando la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Estados Unidos falló contra el programa de espionaje de la NSA en respuesta a una demanda sobre el abuso de la Ley Patriota presentada por la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU).

Tras los atentados ocurridos en Estados Unidos el 11 de setiembre del 2001, se aprobó la Ley Patriota (Usa Patriot Act) que tiene como objetivo ampliar la capacidad de control del Estado para combatir el terrorismo. Esta ley que promulgó nuevos delitos y endureció las penas por delitos de terrorismo, está basada en la Ley de Vigilancia de la Inteligencia Extranjera del año 1978, que establece los procedimientos para la vigilancia física y electrónica y la recopilación de información. En base a esta ley se aumentaron las facultades de las autoridades estadounidenses tales como el FBI, CIA, NSA y las fuerzas armadas a los efectos de obtener información confidencial.

La gota que derramó el vaso

Durante los últimos años, varios grupos estadounidenses a favor de la defensa de las libertades individuales, analizaron la posibilidad de abuso en la aplicación de la ley y sus efectos restrictivos, pero fue recién en el 2013 cuando un suceso destapó la olla del asunto. Edward Snowden, ex empleado de la CIA y de la NSA, reveló que el gobierno estadounidense obtuvo registros telefónicos de millones de ciudadanos que no tenían vinculación alguna con actividades ilícitas, amparándose en el artículo 215 de la Ley Patriota. Este artículo prohíbe a un particular o empresa que haya recibido la orden judicial de proporcionar determinados documentos a los que tiene acceso como parte de su relación laboral, divulgar la existencia de esa orden bajo pena de sanción, por lo que el empleado ciudadano no puede ni siquiera informar a su empleador o supervisor ni a la junta de directores de le empresa.
Por otro lado, Julian Assange, líder de WikiLeaks, tras haber denunciado la colaboración de Google con la inteligencia estadounidense, declaró en una entrevista realizada por Ignacio Ramonet  que¨la revolución de las comunicaciones conectó a todas las sociedades  y a su vez a todos los espías de una sociedad con los de otra sociedad, incluyendo a la NSA, y eso reforzó los aspectos negativos de la globalización¨.
Snowden, quien tuvo que huir del país y se encuentra refugiado en Rusia integra junto a Assanger un nuevo grupo de ¨rastreados¨ por parte de los Estados Unidos tras develar la verdad.

Ley de Libertad estadounidense

Esta ley votada recientemente por la Cámara de Representantes, pondría fin a la recolección de datos incluyendo el artículo 215 y según Amnistía Internacional se presenta como ¨el principio, no el final, de una auténtica reforma de la vigilancia¨.
Propone limitar el alcance y la escala de la información recaudada, identificando y filtrando las personas a investigar y aclarar los procesos de vigilancia gubernamental.
Este es un intento de terminar con la recopilación en masa e indiscriminada de grabaciones de llamadas telefónicas pero no abarca muchos otros aspectos de la vigilancia masiva revelada por Snowden en 2013, evidenciadas en el documental ganador de la Academia ¨Citizenfour¨, donde se demuestra la vigilancia de millones de personas en todo el mundo.

La NSA establece que la Ley Patriota es una herramienta clave para la erradicación del terrorismo, pero por otro lado, esta ley que ubica a Estados Unidos como el ¨Gran Hermano¨ omnipresente de la obra de Orwell, no ha aportado nada excepcional. Mientras tanto, la Ley de Libertad pasará al Senado a la espera de su aprobación.

El guardián

Uruguay no ha sido víctima de ataques terroristas, motivos que desataron la aprobación de la Ley Patriota en Estados Unidos; sin embargo, un sistema similar está pronto a implementarse en nuestro país.
El Guardián es un sistema de vigilancia electrónica que permitirá a la Policía realizar
escuchas telefónicas, seguimientos de correos electrónicos y redes sociales.
Se están ultimando detalles mediante un acuerdo firmado entre la Suprema Corte de Justicia y el Ministerio del Interior, pero Jorge Díaz, el fiscal de Corte, aclaró al diario El País que en caso de irrespetar la confidencialidad en el uso de la información de los escuchas, se considerará un delito.