Las elecciones municipales y autonómicas marcan el fin del bipartidismo en España

PUDIERON

Pablo Iglesias, líder de Podemos, junto a Ada Colau, líder de Barcelona en Comú, el 9 de mayo de 2015. AFP PHOTO / QUIQUE GARCIA

La presencia de una tercera y cuarta opción como Podemos y Ciudadanos cambia las reglas del juego y deja a los partidos tradicionales en la necesidad de generar alianzas para gobernar durante los próximos cuatro años. Además, marca un nuevo escenario para las futuras elecciones del Parlamento catalán a fines de setiembre y presidenciales a fines diciembre.

Esta instancia convocó a más de 35 millones de votantes, incluidos los 460.000 extranjeros con derecho a voto, para elegir 67.640 concejales junto a 8.122 alcaldes. Mientras, sólo 19 millones de españoles (excluidos los extranjeros) fueron invitados a elegir diputados y presidentes de los parlamentos que integran 13 de las 17 comunidades autonómicas existentes. Esto excluye a Cataluña, Andalucía, que desarrolló esta instancia en marzo y al País Vasco y Galicia, debido a sus elecciones de 2012. Al mismo tiempo se eligieron las asambleas de Ceuta y Melilla.

A pesar de una votación menor de casi 2 por ciento frente a 2011, se desarrolló un resultado completamente distinto. Por un lado, la aparición de Podemos y Ciudadanos en el Parlamento, que significó una baja significativa de votos municipales para el Partido Popular (PP). Aunque el PP sigue siendo la fuerza más votada, perdió 2,4 millones de votos, un 10,5 por ciento, respecto a 2011, para ubicarse en los niveles de votación que tenía en 1991. En tal sentido, alcanzó los 6 millones de votos, cuando desde 1995 la cifra no bajaba de los 7,3 millones. En tanto, la otra baja significativa fue para el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), que perdió 690.000 votos, un 2,76% menos que en 2011, y que con sus 5,6 millones de votos se ubica a tan sólo 450.000 votos del PP.

Los casos más emblemáticos para los populares fueron la capital y las “joyas de la corona”: los municipios de Madrid y Valencia, donde se observó la influencia de Podemos. En tanto, esta última fuerza fue la más votada en el municipio de Barcelona.

Comunidad de Madrid

El PP ganó y mantiene 20 años de gobierno ininterrumpidos en la capital. Sin embargo, Cristina Cifuentes, la ganadora, no sabe si podrá gobernar bajo la presidencia del parlamento madrileño, ya que no llega a la mayoría absoluta. En tal sentido, declaró en Las Mañanas de RNE que espera “poder gobernar, sola o con apoyos”. Para ser investida necesitaría un pacto con Ciudadanos, la cuarta fuerza. En cambio, si se materializa un acuerdo entre PSOE y Podemos, y Ciudadanos se abstiene de apoyar al PP, el partido que recibió más votos quedaría con las mismas posibilidades que en 2011, por lo que pidió “colaboración a todos los partidos” para conseguir un gobierno “estable”.

Municipio de Madrid

El escenario para Esperanza Aguirre parece desolador tras conseguir 21 concejales frente a 20 conseguidos por la fuerza de Podemos “Ahora Madrid”. Aguirre, que presidió tres veces consecutivas la Comunidad de Madrid y renunció en 2012 a su presidencia obtenida el año anterior, esta vez logró un triunfo, pero no llegó a los 72 concejales que obtuvo en 2011. En tal sentido, la coalición posible entre Ahora Madrid y el PSOE, la tercera fuerza, le permitiría a Manuela Carmena, candidata de “Ahora Madrid”, obtener la mayoría absoluta. De esta manera, destronaría a la política más votada, que pretendía culminar aquí sus 30 años de carrera política.

Municipio de Valencia

La continuidad de Rita Barberá como alcaldesa de Valencia por el PP durante 24 años se transforma tras la pérdida de la mitad de sus concejales en 2011, por lo que resulta la más votada pero con menos chances para gobernar ante la pérdida de la mayoría absoluta. El resultado marca que aunque pacte con Ciudadanos, no llega a la mayoría absoluta. De esta manera, la izquierda integrada por Compromís, PSOE y Valencia en Comú (VALC) superan la mayoría y les permite destronar a Barberá.

Municipio de Barcelona

Resulta ser la victoria más gráfica de Podemos. Tras ser la lista más votada en la segunda ciudad de España, logró desplazar a un quinto lugar al PSOE, quien gobernó durante 32 años el municipio antes de ser derrotado por Convergéncia i Unió (CiU) en 2011. En tal sentido, Ada Colau, líder del partido Barcelona en Comú, destacó en su discurso que “se había instalado la desesperanza, que no había nada que hacer y como muchas otras veces la gente común nos hemos levantado y como hormigas hemos demostrado que había alternativa”. Bajo este discurso apeló a confirmar pactos para llegar a la mayoría absoluta de 21 concejales con Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), el PSOE y Candidatura de Unidad Popular (CUP) que obtuvieron cinco, cuatro y tres concejales respectivamente.

Castilla – La Mancha

Se volvió a repetir el PP como la fuerza más votada, bajo la presidenta en ejercicio y ex secretaria general del PP, Dolores Cospedal. Ante un bipartidismo exclusivo en las elecciones de 2011, en esta ocasión se abrió el tablero para Podemos que se ubica como la tercera fuerza con tres diputados. Frente a estos resultados, el PSOE puede tejer una alianza con Podemos para alcanzar la mayoría absoluta y retomar el poder en una comunidad que gobernó desde 1982 a 2011.

Tras estas elecciones se observa que Podemos resultó la tercera opción en nueve de los 13 parlamentos (Aragón, Asturias, Islas Baleares, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Extremadura, Madrid, Murcia y La Rioja). En tanto, logró imponerse a Ciudadanos en todas las comunidades menos en la Comunidad Valenciana. Tendrá el poder de pactar con el PSOE para mantener la mayoría absoluta en siete comunidades: Castilla – La Mancha, Comunidad Valenciana, Asturias, Cantabria, Aragón, Extremadura y Baleares. Mientras, Ciudadanos podrá ser la llave para el PP en solo cuatro comunidades: La Rioja, Murcia y Castilla y León, pero no logró intervenir en Navarra, Canarias y Castilla La Mancha.

Los populares ganaron por votos en nueve comunidades autonómicas, pero han perdido la mayoría absoluta en todas las comunidades. Y en las municipales, el PP perdió 4.000 concejales, mientras que el PSOE perdió solo 1.000 y se ubica a sólo 2.000 concejales del más votado. En tal sentido, el PP ha perdido las 30 mayorías absolutas que tenía en las 52 capitales de provincia, que se lo puede arrebatar el pacto entre PSOE y Podemos. Esto sin contar con un eventual apoyo de Ciudadanos a otras fuerzas que no sean el PP.

El País de Madrid plantea que “El resultado socialista es paradójico: es malo porque baja, pero es bueno porque gana poder si pacta”. El próximo 13 de junio es la fecha límite para elegir alcaldes de los municipios a partir de todos los candidatos que encabecen sus respectivas listas, en un plazo de quince días de conversaciones y posibles pactos, pero si no resulta pacto claro alguno, gana la lista más votada.

Los resultados parecen dejar un mapa muy distinto al azul nacional que resultó ser en 2011.

Agustín Magallanes