Informe sobre el primer Encuentro de la Red de Mujeres Periodistas

CON PERSPECTIVA DE GÉNERO

Apertura del Encuentro / Salón de APU. Foto: Cynara García

Se desarrolló, por primera vez en Uruguay un evento que reunió a más de cien periodistas, comunicadoras y estudiantes de todo el país. En la sede de la Asociación de Prensa del Uruguay (APU), se realizó el primer Encuentro de la Red de Mujeres Periodistas. La comisión organizadora -conformada por la Red de Mujeres Periodistas del Uruguay, Comisión de Género de APU y la organización feminista Cotidiano Mujer- propuso, el sábado 13 de junio, un espacio de intercambio y reflexión acerca del papel que cumplen las mujeres en los medios de comunicación, así como las barreras y oportunidades que se presentan.

La apertura del encuentro estuvo a cargo de las periodistas Florencia Pereira, Mirtha Villa y la coordinadora de Cotidiano Mujer, Lilián Celiberti. Los objetivos principales que motivaron la convocatoria fueron: contribuir a la mejora de las condiciones laborales de las mujeres periodistas para el mejor ejercicio de su profesión, y debatir acerca de la calidad de la comunicación desde la perspectiva de derechos humanos, género y diversidad.

Nosotras no venimos a llorar, venimos a decir: ‘Todavía hay situaciones de desigualdad en los medios de comunicación, por eso nos reunimos hoy’. Hay que romper con el techo de cristal”, expresó Pereira en la mesa inaugural.

Nosotras [Cotidiano Mujer] venimos ejecutando un proyecto hace tres años con el Fondo de Igualdad de Naciones Unidas. Esta actividad no estaba incluida en ese proyecto, pero dijimos: ‘Debemos hacer un encuentro de mujeres periodistas, es necesario’. Lo consultamos, nos dijeron que sí y a partir de allí, decidimos solicitarle apoyo económico a la UNESCO para llevar a cabo la actividad”, explicó Celiberti, al referirse al papel de Cotidiano Mujer en la integración de la comisión organizadora.

La dinámica de trabajo se dividió en tres instancias: exposición de temas; work café (mesas de trabajo); y plenaria de las experiencias e interrogantes surgidas, que abordaban dos ejes temáticos centrales. El primero, vinculado al ejercicio de la profesión y los derechos laborales –se trataron temas como el acoso sexual y moral laboral, la maternidad y los mecanismos de protección de los derechos de las mujeres- y el segundo, con la calidad periodística y la igualdad -se expusieron algunas cuestiones del código de ética periodística, la libertad de comunicación y expresión no sexistas y una reflexión acerca del periodismo con enfoque de género-. “Para APU es una instancia muy importante, sobre todo, por la alegría que nos genera ver tantas compañeras de Montevideo, del área metropolitana e interior del país. Esto es un hito importante”, agregó Villa.

Tú me acosas, yo te acuso

La exposición de la primera temática se impulsó de la mano del integrante de la comisión de salud del PIT-CNT, Hugo Echenique. Explicó que el acoso laboral moral es bastante nuevo en cuanto a su investigación, pero “viejo” en lo que refiere a la explotación. “Si bien no es un tema exclusivo de las mujeres, es importante entender que por su condición de mujer, la trabajadora lo suelen padecer de forma más aguda”.

El acoso laboral moral es entendido como “una conducta que se realiza con cierta reiteración y sistematicidad en el ámbito laboral, llegando a lesionar la integridad y dignidad de la persona a través de la degradación de las condiciones de trabajo, y creación de un ambiente intimidatorio, ofensivo u hostil”. Echenique explicó que los sindicatos, actualmente, se encuentran trabajando sobre las consecuencias, después que los derechos del trabajador fueron violados o cuando la salud del mismo ya se ha deteriorado por causa de ese hecho. “Hay que comenzar a actuar en el lugar de trabajo, corregir la situación para que esto no siga ocurriendo. Esa es la prioridad para nosotros”.

Por otra parte, Pereira se refirió, entre otras cuestiones, al acoso sexual. Afirmó que esta clase de situaciones “están presentes” y que generalmente son contadas como “anécdotas”. También hizo referencia a la encuesta de la empresa CIFRA solicitada por APU y ONU Mujeres Uruguay de 2012 -Las condiciones del ejercicio profesional de mujeres y hombres de los medios de comunicación”- donde los entrevistados entendían el acoso sexual como “azares de la profesión”. Hay que cambiar el discurso. Una cosa es cuando, por ejemplo, un invitado se molesta y me increpa porque no le supe preguntar bien (ahí se está refiriendo a nuestra condición de periodista) pero cuando se propasa conmigo, no es por mi condición de periodista, es porque soy mujer y se siente con la potestad de tocarme. Estas cuestiones están muy naturalizadas, y por estar en ésta profesión, no te la tenés que bancar”, confesó Pereira durante la exposición.

Mujer y género, dos cosas distintas

Dentro del análisis de los contenidos periodísticos, se dio paso a la presentación de la periodista y co-redactora del Código de Ética Periodística de APU, Pilar Teijeiro. Contó cómo se llegó a la creación del código, el debate y el apoyo. De un grupo de 250 periodistas encuestados, un 88 % estaba de acuerdo con redactar un código de pautas éticas. De 200 códigos estudiados, el uruguayo es el único que cuenta con un capítulo de cuatro artículos de “género y discriminación”. Además, se creó y mantuvo una comisión especial que recibió una denuncia relacionada a plagio y ha emitido seis pronunciamientos en un año y medio, acerca de casos puntuales donde el manejo de la información fue cuestionado en temas políticos, deportivos y policiales. Es un código que da pautas, que recomienda. Ante posibles abusos me da garantías, pero no sanciona porque no podemos ser coercitivos, explicó. El objetivo es generar preguntas, llevar la práctica a un cuestionamiento crítico a través de un marco de orientación. Teijeiro resaltó el compromiso de seguir trabajando en él, reconociendo los cambios sociales y culturales.

En el último bloque del encuentro, Celiberti recordó los 20 años de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing realizada en la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer de las Naciones Unidas (ONU), con la incorporación del capítulo J: “la mujer y los medios de difusión”. Su exposición versó sobre derechos humanos y libertad de expresión de los individuos.

Explicó que los medios de comunicación son espacios de “reproducción y producción de identidades y estereotipos”, muchos de ellos cargan con tantos años, que se interiorizan como prácticas naturales. “Si queremos incidir en los cambios culturales, también debemos trabajar en la forma en que esa realidad y los sujetos aparecen en los medios. No solo somos amas de casa, madres, hay quienes no son madres ni quieren serlo. Por lo tanto, debemos buscar como representar esa pluralidad de mujeres”.

La última oradora fue la periodista Azul Cordo. Invitó a reflexionar acerca de lo mencionado por Celiberti y del papel que juegan las periodistas en las redacciones, producciones, conducciones, etc. Destacó como fundamental, la importancia de un periodismo con perspectiva de género en las notas y coberturas, tanto de hombres como de mujeres. Recomendó, para el desarrollo correcto de la profesión, evitar datos innecesario que solo aportan estigmatización y una adecuada selección de las fuentes, entre otras, porque son el comienzo de una pedagogía no sexista. Cordo incitó a imitar el trabajo de la Red Par Argentina, que en 2008 creó un decálogo para las coberturas de casos de violencia de género. Destacó lo esencial que es generar guías y documentos, y sobre todo, entender el rol del periodista; no como juez, ni expositor de intimidades, sino como comunicador y periodista con una enorme la responsabilidad a la hora de transmitir mensajes.

Empoderadas

Luego del cierre de exposiciones, se dio lugar a un debate general. Una extensa lista de oradoras ordenó al ansioso auditorio. Eran muchas y todas, con algo que decir. Esta instancia dejó en evidencia la necesidad e importancia de discutir temas de género. Las opiniones fueron varias: algunas reclamaron la presencia de hombres para generar una concientización general” y abrir el debate, otras plantearon dudas acerca de los conflictos de intereses entre dueños y periodistas, y también, se conversó acerca del “empoderamiento de la mujer” en los medios de comunicación y la ayuda inexcusable que deben brindar los compañeros en determinadas situaciones.

Pasando raya

Al ser consultadas sobre sus impresiones, las asistentes afirmaron que este primer encuentro colmó sus expectativas. Consideraron que fue importante “conocerse las caras” con colegas que comparten problemáticas comunes. Necesitamos el espejo de otras para darnos cuenta de lo que nos sucede, expresó una de ellas. “Todavía tenemos que aprender a enfocar mejor la noticia hacia una perspectiva de género. Me parece que es una tarea importante para lograr una mayor democratización. El hecho de compartir experiencias y sentir que todas tenemos desafíos comunes y llevarnos ideas, estuvo muy bueno. También, encontrarnos con las nuevas generaciones, porque más allá que aún existen situaciones que identificamos como fuera de ética, de violencia en el tratamiento de la información, creo que ellas van a llegar mejor y con terreno ganado”, declaró a SdR la periodista y conductora de Subrayado, Carolina García.

Por otra parte, Florencia Pereira, periodista de El Espectador y coordinadora de la Red de Mujeres Periodistas, habló con SdR al finalizar la jornada y confesó que evalúa el encuentro como algo “sumamente positivo”. Entiende que esta instancia sirvió para tomar consciencia de la necesidad existente de discutir estos temas. “Supuse que seríamos entre 30 y 50 personas, pero felizmente se superaron las expectativas. La participación de APU y Cotidiano Mujer fue fundamental para hacerlo sino, esto no hubiera sido posible”.

Sobre los próximos pasos, afirmó que “más allá de quejarse de muchas cosas”, “hay ganas de hacer más”, sobre todo, continuar reuniéndose. Por esa razón, comenzarán a pensar en volver a convocar en un segundo encuentro. “Esto recién empieza, finalizó.

Por Cynara García y Valentina Machado