Estudiantes y docentes unidos por la historia

MEMORIA ABIERTA

Un trabajo colectivo e indispensable

El Paraninfo de la Universidad de la República fue testigo de una presentación cargada de emotividad. “Memoria que es vida abierta. Diálogo de saberes a 40 años de la Huelga General” es el resultado , en formato libro, de un arduo trabajo comenzado hace dos años por estudiantes y docentes  de la educación pública, ambiciosos por conocer parte de su propia historia y enamorados de la misma. Un libro que pone el eje, asume y explica un tema casi olvidado en la actualidad.

La gente poco a poco fue colmando una sala de presentación dibujada casi a la perfección. Con una pantalla gigante acompañando con imagen y sonido lo que vendría minutos después, el ambiente de una noche por demás fría fue tomando temperatura esperando a los oradores.

El libro, actor protagónico de esta historia, abundaba por mesas, manos, carteras y mochilas. Todos, absolutamente, hojeando y releyendo una obra por demás lograda. A las siete en punto, hora fijada para el inicio de la oratoria, una sala abarrotada de público enmudeció para prestar sus oídos a quienes se encontraban un poco más adelante. Los oradores, claro.

La Huelga General decretada en la madrugada del 28 de junio de 1973 en Uruguay fue el motivo central de la investigación y posterior concreción de la obra. La misma, con una duración histórica de 15 días (la más larga en la historia del país), es considerada como el primer gran cachetazo al golpe de estado decretado horas antes por Juan María Bordaberry. Los trabajadores, unidos en pos de la democracia, reaccionaron a su forma y despertaron el asombro y reconocimiento de gran parte del mundo.

Gabriela Rak, compiladora, coautora del libro y docente del Liceo N°58 Mario Benedetti, Esteban Núñez, representante del Complejo Cooperativo Juana de América y ex dirigente sindical, Ema Zaffaroni, docente de secundaria, formación docente y UdelaR, Felipe Berruti, Integrante de la Comisión de Derechos Humanos de la FEUU y estudiantes del liceo N°58 Mario Benedetti, se colocaron en sus respectivos sillones con micrófono pronto para dar comienzo a la presentación.

Lucas Silva, periodista y director responsable de La Diaria, quien oficiaba como moderador, comenzó por darle la palabra a Rak, quien con una oratoria cargada de efusión y emotividad, conmovió a los presentes y se llevó una lluvia de aplausos como recuerdo.

En diálogo exclusivo con SdR, Rak indicó que “sin duda es muy emotivo darle el cierre a un proceso muy largo, que significo mucho trabajo y que nos movilizó muchísimo”.

Tuvimos que tirar muchos muros, prejuicios de un lado y del otro. Las instituciones educativas, por más que seamos de enseñanza más formal, podemos trabajar para reunir y sintetizar los diversos lugares del saber y construir así saberes nuevos”, indicó una más que satisfecha docente.

Vale mencionar que el proceso se llevó a cabo en el marco de un Espacio de Formación Integral (EFI) denominado “Diálogo de saberes entre Enseñanza Media y Universidad”, el cual permitió a alumnos y docentes trabajar en un proceso dialógico de aprendizaje mutuo que derivó en la concreción de este libro.

Por otro lado, señaló que con “la gente de la universidad hemos construido un vínculo muy respetuoso de profesionales trabajando en conjunto”. Consultada específicamente por el libro, Rak explicó que “muestra todos los aportes que desde diversos lugares y desde diversas tareas se realizaron para abordar un conocimiento que tiene parte de académico pero que también tiene parte vivencial y de popular, sobre la reconstrucción de la huelga”.

Estos proyectos dignifican el pasado y las luchas. Todo esto sirvió para que los viejos revivieran sus historias y los jóvenes la conocieran”, lanzó emocionada la docente.

Tras la presentación del libro, fruto de un camino de trabajo por demás exitoso, Rak se manifestó acerca de la posibilidad de repetir el proceso en el futuro, dada la satisfacción obtenida con este primer paso. Sobre el particular, la co-autora del texto indicó que “hubieron una serie de condiciones materiales para que se desarrollara este libro que hoy no están dadas”.

La mayoría de las actividades que hicimos a contra-turno a diario, se hacían financiadas de alguna manera por horas de trabajo tanto de la universidad como nuestras, las cuales ya no están. Queríamos este año hacer un proyecto similar sobre los 30 años del retorno a la democracia y mirarnos en perspectiva, pero nos está costando enormemente generar los espacios. Es poco el tiempo del cual disponemos”, remató.

Luego de Rak llegó el turno de las estudiantes, quienes se sacaron rápidamente los nervios y lograron explicar las principales ventajas de su propia experiencia. Emocionadas, ambas destacaron la importancia de conocer parte de una historia inédita para ellas, lo que las introdujo de lleno en el tema y logró sacarles lo mejor en virtud del proyecto.

Tras otra ola de aplausos, le tocó tomar la posta a Esteban Núñez, quien con mucho vigor celebró la alianza alcanzada por la educación media y superior a la hora de realizar el trabajo y reclamó a las autoridades encargadas en la materia mayores facilidades para llevar a cabo proyectos de esta índole.

Zaffaroni y Berruti cerraron la oratoria reivindicando lo expuesto anteriormente y agradeciendo a todos los participantes del trabajo, no sin antes afirmar la importancia de conocer los acontecimientos tratados en el texto para comprender la gravedad de los mismos y velar por la democracia. La ovación de los presentes no se hizo esperar  y el paraninfo de la Universidad de la República se llenó de calidez por varios minutos.

Cada uno de los presentes se entremezcló entre los oradores y los abrazos y saludos no cesaron hasta el momento de dar paso a la música. Claro, la frutilla del postre. Diego Kuropatwa le puso acordes a la noche y con su guitarra deleitó al público.

Así, se cerró una presentación clara, concisa y contundente. “Memoria que es vida abierta. Diálogo de saberes a 40 años de la Huelga General” se lanzó de lleno a los ojos de quienes quieran conocer algo más de historia. Porque siempre, pero siempre, es bueno refrescar el pasado.

 

Mathías Gonnet