El partido fue suspendido a minutos del final tras incidentes en la Ámsterdam

CLÁSICO FINAL

Con el partido detenido el árbitro conversa con los futbolistas tricolores. Foto: Cortesía de pordeciralgo.com.uy / Jimena Montgomery

La final del Campeonato Uruguayo entre Nacional y Peñarol, hecho que no ocurre muy a menudo, fue suspendida a falta de pocos minutos para el término del alargue. Esto se debió a graves incidentes ocurridos en el talud de la Tribuna Ámsterdam entre hinchas aurinegros y la policía.

El empate de Peñarol 2-2 tras un penal ejecutado por Aguiar a los 90 minutos de juego forzó el alargue para definir el destino del encuentro clásico. A los 3 minutos del segundo chico llegó el tercer tanto de Nacional, que volvía a inclinar la balanza a su favor. A partir de ese momento empezaron a caer las primeras piedras desde la Tribuna Ámsterdam. Minutos más tarde, cuando el arquero de Peñarol Pablo Migliore le cometió un penal a Tabó, la caída de todo tipo de proyectiles desde el talud llevó a que el encuentro fuera detenido, ya que no estaban dadas las condiciones de seguridad.

La policía entró al talud y tras corridas, comenzó una lluvia de piedras y butacas desde el primer anillo de la Tribuna. Ni siquiera el gas lacrimógeno logró calmar las aguas. Los efectivos policiales emprendieron la retirada y se refugiaron en la Platea América. Al encontrarse alejados del resto, un grupo de efectivos quedó atrapado por varios minutos en el talud cubriéndose con sus escudos de las agresiones que recibían desde el anillo de arriba. Una vez que lograron salir, el juez del partido recibió la orden de continuar con el encuentro.

El Chino Recoba fue el encargado de rematar el penal pendiente, atajado por Migliore. Casi enseguida, en una falta a favor de Nacional, el partido fue interrumpido por una ambulancia que entró al terreno de juego huyendo de las agresiones. El árbitro sin dudarlo, pitó lo que en un principio se creyó era el fin del encuentro, pero luego aclaró que solo lo había suspendido.

Sin embargo, esto no fue impedimento para que los jugadores de Nacional y la hinchada festejaran la obtención del título de Campeón Uruguayo, el número 45 de su historia. Incluso recibieron una copa y medallas. Estos no eran los galardones oficiales sino los que entrega el sponsor del torneo. Luego y para acabar con las dudas, la AUF anunció que efectivamente el partido había sido suspendido restando 7 minutos por jugarse. La determinación del Tribunal de Disciplina llegó el lunes, jornada en la que se resolvió dar por terminado el partido. Por ende se confirmó a Nacional como el nuevo Campeón Uruguayo. Final bochornoso para lo que debió ser la fiesta más grande del fútbol uruguayo.

Florencia Gencarelli