Avances en gestión ambiental del Sistema Acuífero Raigón

GOTAS DE GESTIÓN

Mapa del Acuífero Raigón. Foto: FFOSE

Productores, empresarios, organismos del Estado, gremiales agropecuarias, organizaciones sociales y público en general fueron convocados por el gobierno departamental de San José a una actividad de divulgación de los avances en la gestión ambiental del Sistema Acuífero Raigón.

Un mayor conocimiento acerca del estado actual del agua del Acuífero Raigón, para evitar problemas de contaminación o escasez del recurso en el futuro, se propone obtener la Intendencia de San José. Para ello, se reunirán datos numéricos del flujo y se realizará el primer modelo de transporte de contaminantes para medir su dispersión. Utilizarán una red de monitoreo a partir de un sistema de 70 pozos que permitirá la verificación de la calidad química del agua. Planean la creación de un mapa hidrogeológico con el que buscarán mostrar algunas de las principales características del acuífero basadas, sobre todo, en su productividad. “Vamos a actualizar la carta de vulnerabilidad del acuífero con estos nuevos datos”, sostuvo el ingeniero Jorge De los Santos, líder del proyecto que estuvo a cargo de la presentación junto a los ingenieros Alfonso Flaquer, Emilio Custodio y el ingeniero agrónomo Alejandro La Manna.

El proyecto, financiado por el Instituto Nacional de Investigación (INIA), cuenta con la colaboración del Grupo de Hidrología Subterránea, el Instituto de Mecánica de los Fluidos e Ingeniería Ambiental, la Dirección Nacional del Medio Ambiente y la Dirección Nacional del Agua. Según el ingeniero y profesor De los Santos comenzaron a trabajar en este proyecto el 1º de julio del año 2014 y estiman que finalizarán el 31 de diciembre del 2016. Aseguró, sin embargo, que están trabajando en ello desde 1994 con un proyecto anterior que se realizó entre los años 1996 y 1999 financiado por la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica y el Banco Interamericano de Desarrollo. “El conocimiento del sistema acuífero es muy grande y es mejor integrar todos los estudios que se han realizado y complementarlo con datos que son necesarios y que aún se desconocen”, añadió.

El ingeniero destacó la importancia del plan de gestión del acuífero. “La gestión existe siempre, uno con no gestionar, gestiona. Pero la verdadera gestión es aquella que se hace conociendo el acuífero y procurando que no existan problemas de calidad a futuro, ni de sobreexplotación”, aseguró. Por otra parte, Custodio calificó como “complejo” al plan de gestión y usó como ejemplo a su país de origen, España: “En mi país llevamos mal planificando el agua desde hace 20 años porque es muy complicado; hay muchos problemas”.  También comentó la importancia de los usuarios al momento de gestionar porque “lo que se busca es el bienestar general, el abastecimiento del ser humano, de la industria, de la agricultura y estamos hablando también del medio ambiente”. Además agregó que “el agua hay que repartirla entre dos, las actividades humanas y la naturaleza. Habrá que decidir cuánto podemos retirar sin que los daños que se produzcan sean excesivos. Lo que se busca es el uso sustentable del acuífero”.

El Acuífero Raigón se encuentra bajo el departamento de San José y tiene una superficie aproximada de 1.800 quilómetros cuadrados. Es la tercera reserva natural del país. Los límites del acuífero son el arroyo Pavón al oeste del departamento, el Río de la Plata al sur, el río Santa Lucía y San José al norte y el arroyo de la Virgen al noreste. Es fundamental para Uruguay porque permite el “abastecimiento de poblaciones, industrias, tambos, riego y establecimientos rurales”, según se indica en el resumen del proyecto que fue seleccionado por el Fondo de Promoción de Tecnología Agropecuaria (FPTA) en el año 2012. El texto agrega además que no existe un plan de gestión para el uso y la preservación del recurso. Raigón podría reforzar el suministro de agua potable en Montevideo y resulta fundamental para el desarrollo sustentable de la producción agrícola ganadera de la zona.

Katherine Martínez