Ignacio Ramonet y su visión de las izquierdas latinoamericanas

“NO SE PUEDE PERDER EL PODER”

Ignacio Ramonet analiza para SdR la coyuntura regional Foto: SdR / Ignacio Bide

En el marco del aniversario número 30 del Semanario Brecha, el afamado periodista español y teórico de la comunicación, Ignacio Ramonet, concedió unas palabras a SdR. Habló sobre los gobiernos de izquierda en Latinoamérica y planteó un escenario delicado, ante lo que denominó una “contraofensiva muy importante de las fuerzas conservadoras en muchos países”.

Relacionamiento Cuba-Estados Unidos

Consultado sobre el levantamiento del bloqueo estadounidense a Cuba –anunciado el 17 de diciembre del año pasado-, Ramonet dijo que “Obama debió dar ese paso hace ya mucho tiempo, cuando ganó las elecciones”. Justificó la dilación de la medida en que el momento actual es políticamente más conveniente para Estados Unidos, ya que las elecciones en ese país serán en breve, y todas las encuestas indican que la mayoría de su población está a favor de la normalización de las relaciones entre ambos países. “Es una medida política sin costo ni riesgo”, sentenció Ramonet. Luego añadió que Hillary Clinton, en su libro publicado en mayo de 2014, ya se había pronunciado a favor del levantamiento del bloqueo a Cuba, porque “era una cosa que no había funcionado en los últimos 50 años y no se podía reproducir una política que había fracasado”. A eso sumémosle que, según Ramonet, en ese entonces Hillary ya sabía que sería candidata a la presidencia norteamericana en 2016.

Izquierdas y nuevo discurso

Ante la pregunta de si percibe un giro ideológico en el discurso de los gobiernos de izquierda en Latinoamérica, Ramonet argumentó que “hay que entender que las izquierdas latinoamericanas ya llevan en el poder unos 15 años”, un ciclo tras el que es necesario repensarse para evitar derrumbarse. “Las políticas que se implementaron antes no pueden ser las mismas que se implementen hoy, porque ya surtieron efecto”, explicó. Puso como ejemplo que, en América Latina, las medidas progresistas sacaron de la pobreza a 60 millones de personas. Hoy “no se puede tener un discurso exclusivamente dedicado a los  pobres”,> dijo.

Tiempo de reflexión

“Es necesario que las izquierdas tengan una reflexión teórica sobre cuál es el momento que se está viviendo”, enfatizó Ramonet. Señaló que existe un gran empuje de las fuerzas conservadoras en muchos países, como Venezuela, Ecuador, Argentina y Brasil. Y el arma del campo conservador contra los gobiernos progresistas es archiconocida: los medios de comunicación.

“Los medios dominantes han asumido el rol de la oposición, llegando a veces a organizar golpes de estado, como el de 2002 contra Chavez”, dijo Ramonet.  Luego atacó a la Sociedad Interamericana de Prensa, a la que acusa de hacer campaña de desestabilización contra gobiernos izquierdistas. Por eso, Ramonet brega por la tan controvertida regulación de los medios masivos de comunicación.

“Es necesario desarrollar una teoría sobre los medios en América Latina, y se está haciendo”, comentó el entrevistado. Sostuvo que las sociedades necesitan medios independientes, que estén por fuera del dominio de los grandes grupos mediáticos y consideren las necesidades de las clases sociales más humildes. El objetivo es “desarrollar una reflexión crítica y autónoma, tendiente a entender los problemas de justicia social e igualdad distributiva”.

Lo que no se puede perder

Tras la pregunta acerca de cuál es la característica que la izquierda en América Latina no debe perder, Ramonet fue categórico: “No se puede perder el poder, y para eso hay que seguir ganando las elecciones”. Y acotó que eso es lo que ha pasado hasta ahora, pues la izquierda gobernante no ha perdido las elecciones en 15 años. “Los únicos países donde hubo retrocesos fueron por golpes de estado”, dijo –y citó los casos de Paraguay y Honduras-. Pero Ramonet indicó con preocupación que en varios países se está sintiendo la presión de las oligarquías que buscan volver al poder. Por eso, “las políticas necesitan repensarse” dentro de las particularidades de cada país. “Es momento de teoría”, concluyó.

Marcelo González Fehér