La Tendencia Clasista Combativa debate sobre la Huelga General y su vigencia hoy

PEQUEÑOS PERO DE FUERTES CONVICCIONES

Represión durante la huelga general de 1973. Foto: Aurelio González

La charla fue convocada por Tendencia Clasista Combativa (TCC), una corriente sindical que apoya la lucha de clases y los derechos y libertades de los trabajadores de una manera muy fuerte. Esta corriente está vinculada de forma estrecha a la organización de Derechos Humanos Plenaria Memoria y Justicia, junto a la cual convocó para la Marcha del sábado 27 en el Clínicas. En el marco de los 42 años de la Huelga General -que en junio de 1973 enfrentara el Golpe de Estado- y la conmemoración del Día Internacional de Apoyo a las Víctimas de Tortura –instaurado el 26 por las Naciones Unidas-, la TCC citó a un debate abierto titulado “Memorias del Clasismo”.

El lugar elegido fue el local del Sindicato de Artes Gráficas en la calle Durazno 972, a pasos de la rambla. Se trata de un gran espacio, que brinda la sensación de entrar a un templo, por el silencio, los altos techos y el número de sillas dispersas. La convocatoria estaba pautada para las 19 horas. Se hubiera esperado una charla formal con una serie de oradores, un aplauso en medio, y demás. Pero el ambiente era bastante informal y los presentes eran en su mayoría gente común y corriente, militantes apasionados por sus ideales. Se inició cerca de las 20 horas, luego de saludarse todos de manera fraternal como si se tratara de un club de amigos. Algunos preparaban láminas, fotos, carteles y pancartas a ser levantadas en la Marcha del sábado. En una mesa, un montón de material disponible sobre la historia uruguaya, las propuestas actuales de los trabajadores e incluso algunas fotocopias de los volantes que se rescataron de la época, que invitaban a sumarse a huelgas y protestas.

El inicio lo dio un corto sobre Héctor G. Oesterheld, un guionista de caricaturas que fuera desaparecido por la dictadura argentina en 1977, junto a sus nietos, hijas y yernos. Luego de que se instauró cierto clima de silencio y respeto ante las imágenes vistas, los pocos concurrentes, procedieron a hablar a modo de reunión familiar. La idea era recordar un poco la historia del golpe, la huelga general que durara 15 días, la resistencia que pusieron obreros y estudiantes en la década del 1970 ante la dictadura y el proceso de formación del PIT-CNT. Pero más que nada se buscó reflexionar sobre los distintos modos de lucha utilizados, para conciliarlos con la realidad actual. Planteaban especialmente la falta de discusión que se le dio al tema de la huelga y las formas de obtener las reivindicaciones por las que se luchaba en aquella época. Lo único que se dejó claro respecto a este tema, databa del Congreso fundacional de la Convención Nacional de Trabajadores (CNT) en 1968, donde se implantó la consigna de “Frente al golpe militar, Huelga General”. Por eso era necesario debatir lo que no se pudo debatir antes -sostuvieron- y ver qué lecciones dejaron las formas de resistencia más fuertes de la historia uruguaya. Pero aún hoy sigue sin discutirse el tema, aseguraron varios. Sin embargo, “esos debates que no se dieron no son debates del pasado”, ya que van a aparecer de vuelta cuando haya una “coyuntura de alza en la lucha de clases”, dijo Fernando Charamello -apodado el “Chara”-, dirigente del Sindicato de Artes Gráficas y responsable de la Comisión de Formación y Publicaciones de la TCC.

La TCC se identifica con la huelga general no como un hecho del pasado, sino como “un arma de los trabajadores para pelear siempre”, por tanto no descartan “dirimir pleitos con la burguesía” a través de ella. A lo largo del debate se lamentó el hecho de que las demás corrientes sindicales no se sumen tan fuertemente a la lucha por los derechos y libertades de los trabajadores, sino que optan por conciliar. Tony es otro militante, ya de avanzada edad, que comenzó casi gritando y con mucho fervor, diciendo que hoy en día existe mucho sindicalismo independiente y que en la época de la dictadura sí se discutían ciertas cuestiones, como por ejemplo si la huelga general devenía en huelga insurreccional o no. No era como “la porquería en la cual estamos viviendo del auge de la conciliación de clases, del desprecio de la teoría, el debate constructivo”, afirmó.  Según Tony, la enseñanza que hay que sacar de la huelga del 1973, es la autocrítica de lo hecho por los mismos individuos de los partidos políticos que fueron los responsables del fracaso, que enlentecieron, que traicionaron y “hoy no solamente están en la oposición, sino que están en el gobierno.” Los que fueron golpeados en la dictadura son los que hoy proclaman la impunidad. Se cuestionó la posición conciliadora a ultranza de algunas tendencias y sí realmente eso es un triunfo del progresismo en el gobierno que establece alianzas con las fuerzas armadas y la burguesía nacional, entre otros. Con fuerza, Tony afirmó que todavía sigue vigente la posibilidad de una huelga general, ante el no reconocimiento de ciertos derechos y reivindicaciones que el sector obrero está reclamando. Según él, la lucha de clases no terminó, porque se sigue reprimiendo, se siguen especializando los aparatos represivos y se sigue criminalizando con menos resistencia que antes.

A todo esto se sumó Claudio Alvarez, un docente que habló de sacar enseñanzas no solamente de la Huelga de 1973 sino de otras más actuales como la de 2013, donde dice haberse sumado como militante de la Asociación de Docentes de Educación Secundaria. Dejó además planteada una pregunta: “¿cómo se va a encarar cuando estallen los conflictos estatales desde el PTI-CNT?”. Uno de los principales militantes de la TCC conocido por todos como el “Pájaro”, respondió que es necesario usar metodologías socialmente aceptadas y que promuevan cierta educación y avance en el tema.

Sobre las razones de la marcha del sábado, SdR habló con uno de los participantes del debate. El “Chara” dijo que el hecho de incorporar el tema de Huidobro en la marcha de este año surgió a partir de la Coordinación del 27 de junio, con la que trabajan cercanamente. En su opinión, si hay que escrachar a un ministro se lo escracha, pero no es la solución porque el problema va más allá de un asunto personal. “No es un libretazo de Huidobro, es un tema de la política de gobierno”, aseguró.

Yobanna Costa