Llamado de atención para Uruguay

LA EXPRESIÓN BAJO AMENAZA

Amenazas cada vez más serias a periodistas. Foto: Cainfo

En el contexto latinoamericano, Uruguay es considerado uno de los países más seguros en materia de libertad de expresión periodística. Sin embargo el estudio Periodismo y libertad de expresión en Uruguay. Monitoreo de amenazas, elaborado por el Centro de Archivos y Acceso a la Información Pública (CAinfo), ha puesto sobre el tapete la temática y sus debilidades en torno al periodismo uruguayo.

Fueron registrados 37 casos de amenazas entre 2014 y principios de 2015. Dos de ellas protagonizadas por los entonces candidatos presidenciales del Frente Amplio y el Partido Nacional.

El actual Presidente de la República, Tabaré Vázquez reclamó, a través de una carta enviada por el secretario de presidencia Miguel Ángel Toma, que no se expusiera la silla en señal de su ausencia en el debate presidencial transmitido por televisión en octubre de 2014, ya que podría dar lugar a la malinterpretación.

En el caso de Luis Lacalle Pou, el dirigente nacionalista se comunicó con los medios de televisión uruguayos para que no se transmitieran sus declaraciones en relación a un dirigente del Partido Nacional y su vínculo con el narcotráfico duraznense.

La amenaza con un arma de fuego por parte de Elías Fuentes, secretario de la Junta Local de Cerro Chato al periodista Ramiro Zeballos, en febrero de 2015, fue el hecho más grave ocurrido en el período analizado, ubicándose en el nivel alto considerado por el monitoreo. Fuentes encaró en plena vía pública al periodista por la cobertura que realizó sobre su gestión; la denuncia penal fue debidamente presentada pero el funcionario no afrontó consecuencias policiales ni penales.

También se destaca el arresto a Gerardo Pérez, periodista de El País, quien fue detenido por cubrir periodísticamente un accidente de tránsito en Punta de Rieles en mayo de 2014. Al prohibirle la policía cubrir el accidente, Pérez se negó a acatar la orden y frente a su negativa,fue arrestado y conducido a la seccional 25, donde permaneció algunas horas y sufrió lesiones leves en sus muñecas.

Los 37 acontecimientos de amenazas se clasificaron en tres niveles (alto, medio y leve), siendo el nivel medio el de mayor número de casos (25), luego el leve (10) y por último el alto (2). Respecto al lugar geográfico donde ocurrieron los hechos, Montevideo se ubica en el primer lugar (15), seguido por Soriano (7). No obstante, el interior presentó más casos de amenazas (22) que la capital.

La mayoría de las amenazas (21) se registraron desde el ámbito privado; en segundo lugar aparecen los organismos públicos (9) y por último los representantes de diversos partidos políticos (7).

Estos hechos no solo desmantelan la aparente situación favorable de Uruguay respecto a la libertad de expresión periodística, sino que ponen en alerta a las autoridades para que los hechos no se agraven y se conviertan en un gran riesgo para los periodistas y también para la sociedad.

Según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), al limitar la libertad de expresión de un periodista se está también limitando el derecho que tiene la sociedad a acceder a la información. El Estado debería velar por el derecho a la libertad de expresión de los periodistas y por el derecho de la sociedad a informarse.

El informe presentado se enmarca en un monitoreo de amenazas a la libertad de expresión enfocado exclusivamente en los periodistas de Uruguay. El mismo fue realizado por CAinfo,  con la colaboración de la Asociación de la Prensa Uruguaya (APU) y la Red de Intercambio Internacional para la Libertad de Expresión.

Crea, a su vez, una plataforma publicada en su página web para recibir denuncias de amenazas y así alentar a que se hagan públicas para generar conciencia y detener la violación a la libertad de expresión.

Valentina Caredio


[1] http://monitoreo.cainfo.org.uy/