Multitudinaria marcha contra el decreto de esencialidad en la educación pública y por incremento presupuestaen Montevideo.

EL TIRO POR LA CULATA

Durante la movilización. Foto: Rebelarte

Convocados por la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU) y con la adhesión de Ademu, Fenapes, ADES, FUM y AFFUR 60.000 manifestantes, según los organizadores, marcharon desde la explanada de la Universidad de la República hasta la Plaza Independencia el jueves 27.

Sobre las 5 de la tarde, al subir por la calle Colonia hacia Eduardo Acevedo ya se podían distinguir algunos manifestantes. Desde un ómnibus descendían maestras y niños de algún punto del interior del país , que comenzaban a desenrollar pancartas. Más adelante, una mujer con la bandera de AFFUR le comentaba a otra que no hace tanto llevaba esa bandera acompañada de la del Frente Amplio. Al llegar a la explanada de la Universidad de la República una multitud aguardaba el inicio de la marcha. Entre los presentes se distinguían las túnicas de maestras y maestros. Algunas de ellas rezaban en la espalda “soy esencial”.

Un poco después de la hora pactada dio comienzo la movilización que según la organización abarcó 14 cuadras de la principal avenida del país. Al llegar a la Plaza Independencia un camión ofició de escenario y tuvo lugar la oratoria de los sindicatos de la educación y gremios estudiantiles. Durante la misma un grupo minoritario de manifestantes quemaron carteles y una botella fue lanzada contra los vidrios de la sede del Poder Ejecutivo, contrastando con el resto de los presentes que marcharon en forma pacífica. Terminada la oratoria cientos de manifestantes se dirigieron hacia la plaza Primero de Mayo frente al Palacio Legislativo. Ya en la plaza la jornada concluyó con la actividad cultural organizada por la Coordinadora de Estudiantes de la Educación Media (CEEM) por cuyo escenario desfilaron Cayó la Cabra, Plagio y Cuatro Pesos de Propinas.

La oratoria

Los distintos voceros de los gremios y sindicatos fueron haciendo uso de la palabra. En sus proclamas apareció constantemente el repudio al decreto de esencialidad anunciado el pasado lunes por el gobierno. De aplicarse suspendería el derecho a paros y huelgas durante 30 días en la educación primaria y media. El otro punto fuerte fue el reclamo de alcanzar el 6% del PBI para ANEP-UdelaR en esta ley presupuestal.

El vocero del Centro de Estudiantes del IPA resaltó que “mientras para el gobierno lo esencial es que las clases continúen” para los estudiantes y trabajadores de la educación “lo esencial es que se den clases en condiciones dignas”. Marcó como necesario que “los salones no se inunden”, que se alcance un sistema de becas “justo” ya que en la actualidad sólo “el 1% de nosotros accede a una beca” calificando la cifra como “insuficiente”. Prácticas pagas, horarios flexibles, accesibilidad en edificios y mejora en los salarios docentes, que consideró “de hambre”, fueron otras de las reivindicaciones enumeradas.

La vocera de los estudiantes de magisterio calificó de mentira el discurso del gobierno sobre la falta de recursos para mejorar el presupuesto educativo. En su lugar consideró que “lo que no hay es voluntad política” ,por ejemplo para “gravar impuestos a las grandes empresas” y “reducir el gasto militar”. En el mismo sentido la FEUU remarcó que se están priorizando “las ganancias de las grande empresas” y “las exoneraciones impositivas”. Continuó su proclama manifestando que se acusa a los sindicatos de la educación de negarse al diálogo pero que es el gobierno quien no quiere dialogar; y que su respuesta se llama “represión, se llama decreto de esencialidad”. Finalizando, el vocero interpeló: “¿qué sentido tiene una negociación colectiva si no nos podemos movilizar los trabajadores?”.

Leonardo Herrera