El cierre de FRIPUR: historia de denuncias e irregularidades

EL PEZ GORDO SE DESINFLÓ

 

Foto: MARCEL MOCHET/ AFP.

Tarde o temprano llegaría el día menos esperado. Ningún trabajador del Frigorífico Pesquero del Uruguay (FRIPUR) deseó que pasara, aunque todos eran conscientes de que los días estaban contados. Finalmente el suceso ocurrió. FRIPUR cerró sus puertas el 18 de agosto de 2015. Ese día, los empleados decidieron realizar una vigilia en el frigorífico para cuidar el patrimonio de la empresa, según lo expresaron trabajadores del frigorífico a SdR al visitar la planta.

La vigilia se realizará hasta que aparezca un comprador, contó Julio César Guerra, trabajador de FRIPUR. El abogado penalista Gustavo Salle, quien denunció ante la Justicia de Crimen Organizado a José Mujica y a los hermanos Alberto y Máximo Fernández , dueños de la planta. La denuncia, de 2010, se centraba en un “amiguismo” que favorecía a la empresa. El abogado cree que las medidas de ocupación y de vigilia son “de carácter meramente simbólico” ya que la planta “no vale nada”. Por esto propuso a los trabajadores movilizarse de otra manera y apartarse del sindicato, aunque es difícil, porque “hay miedos y hay temores”.

Jimena Peralta, quien desde hace 12 años trabaja en FRIPUR, y que hace tres años está afiliada al Sindicato Único Nacional de Trabajadores del Mar y Afines (SUNTMA) -del cual es delegada-, manifestó a SdR que desde 2012 la empresa estaba mal, y que el año pasado, cuando solicitaron el concurso voluntario, (31 de julio de 2014) el cierre de la empresa se volvió algo evidente y esperado por todos sus trabajadores. “El pago era lo mejor que tenía la empresa”, sin embargo seis meses antes de entrar en concurso la empresa dejó de dar licencia y de pagar aguinaldos. A Guerra y a muchos otros compañeros hacía ya tres años que no les pagaban sus licencias y sueldo complementario.

La empresa contaba con 960 trabajadores; la gran mayoría pasó a seguro de paro. El 90%  son mujeres y aproximadamente el 60% son jefas de familia, expresó Peralta, delegada del SUNTMA. Le plantearon al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) el 100% del seguro de paro, aunque eso no será viable. “Entonces le pedimos que a las jefas de familias se les de una ayuda del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), y van a estudiar la propuesta,” comentó Peralta.

Deudas y seguro de paro de los trabajadores

Los trabajadores tendrían seguro de paro durante tres meses. Jimena Peralta ve “buena voluntad por parte de Juan Castillo (Director Nacional de Trabajo) y Ernesto Murro (Ministro de Trabajo y Seguridad Social). Castillo asegura que se le dará la mayor cobertura social posible debido a que “hay un impacto social muy fuerte con la situación de los trabajadores y las trabajadoras”.

La empresa adeuda dos millones de dólares en créditos laborales. Sin embargo, el monto podría ser aún mayor, según Peralta, ya que “a eso habría que sumarle lo que va corriendo de 2015 y los tres meses de aguinaldo”. Producto de la deuda, el sindicato le pidió al MTSS y al síndico del estudio jurídico Rueda, Abadi, Pereira, que en el pliego que se presente para la venta se exija que el comprador se quede con el personal. En caso que no fuera posible, que se le pague a los trabajadores los créditos adeudados.

El SUNTMA presentó ante la Comisión de Legislación del Trabajo en 2014 su preocupación por el sector y en particular por la empresa FRIPUR, debido a la delicada situación que atravesaba. Los trabajadores que habían renunciado a la empresa no habían recibido la liquidación pasados los tres meses.

Castillo expresó a SdR que los créditos laborales se encuentran en segundo o tercer lugar en preferencia a la hora de vender la empresa, debido a que la deuda que se tiene con el Banco de la República (BROU) es de 40 millones de dólares. El objetivo principal es que se venda en bloque y con la venta puedan solucionarse las dos grandes preocupaciones de los trabajadores. “Una es el cobro de los créditos laborales y  la otra es la posibilidad de que los trabajadores sean tenidos en cuenta para seguir trabajando en esa empresa”.

El abogado laboralista Fernando Pérez, de FRIPUR, contratado para la negociación con el SUNTMA y el MTSS, expresó a SdR que el objetivo del interventor es vender la empresa en bloque, en base al pliego que el estudio jurídico Rueda, Abadi, Pereira está realizando para determinar las condiciones de venta. La autogestión por parte de los trabajadores no es viable, explica Peralta, “porque tenés que tener un capital grande para arrancarla, y un capital grande para el mantenimiento. Sería muy complicado para nosotros.

Foto: Blog Marina Mercante Uruguaya.

La Comisión de Legislación del Trabajo recibió al SUNTMA el 18 de agosto de 2015 para denunciar supuestos desvíos de los préstamos brindados por el BROU a FRIPUR. Jimena Peralta argumentó que los desvíos eran evidentes, ya que “las cosas se rompían y no compraban nuevas. El personal de mantenimiento está acostumbrado a manejarse con lo que tiene y arreglarlo, y lo mismo pasa con los barcos”. Por su parte, Gustavo Salle expresó que “a la luz de los hechos, es evidente que hay un desvío porque los préstamos fueron muy importantes y sin embargo hay obsolescencia en la planta, hay obsolescencia de la flota, la flota está obsoleta, envejecida, fuera de funcionamiento y tampoco hubo un aumento del giro comercial de la empresa”.

La flota era de dieciséis barcos; sin embargo solo cuatro estaban en funcionamiento. A medida de que se fueron rompiendo, se sacaban partes de otros barcos para arreglarlos y eso llevó a que los doce barcos que no estaban en funcionamiento “estén más bien para chatarra”, expresó Peralta, quien se mostró sorprendida por el cierre de FRIPUR, ya que la empresa tenía contratos de venta del cangrejo rojo hasta 2017 -cuenta con el permiso exclusivo de pesca-, y cree que si los barcos hubieran tenido un mejor mantenimientom seguirían pescando. “Un embarque de cangrejo rojo saca el sueldo de casi toda la planta, tiene muy buena venta”. El Lucia Carmen, barco adaptado para este tipo de cangrejo, estaba en muy malas condiciones y cuando salía volvía rápidamente, roto y sin pescar nada.

Extenso historial de denuncias

El frigorífico pesquero recibió varias denuncias en años anteriores, no solo por el “amiguismo” con el gobierno de turno, denunciado por el abogado Gustavo Salle, sino también por represión sindical, motivo por el cual fue sancionado, y también por las malas condiciones de trabajo.

La Dirección Nacional de Trabajo (DINATRA) intimó a la empresa por la persecución sindical en 2007, según recogió Brecha en un nota de 2010. Sin embargo la represión y las malas condiciones de trabajo siguieron durante estos años de acuerdo a las denuncias realizadas por sus trabajadores y por el SUNTMA.

El SUNTMA denunció a FRIPUR por “dictadura empresarial”, “persecusión y acoso moral al trabajador” y “autoritarismo”, ante la Comisión de Legislación del Trabajo en 2008. El sindicato denunció que se trabajaba en condiciones “denigrantes”, y que “no se les permitía a las trabajadoras ir al baño y algunas habían llegado hasta a orinarse.”, según lo publicado en Brecha el 18 de octubre de 2010. En la denuncia se aludió a su vez a una “actitud antisindical” mediante la cual se despedían a familiares de afiliados al SUNTMA. La Dr. Adriana Fernández, quien integraba el Directorio de FRIPUR, expresó ante la Comisión que eso era falso. “No es política de la empresa. Nosotros tenemos 2.500 funcionarios; es imposible saber quién es o no familiar de los representantes del SUNTMA.”

Como resultado de estas denuncias, en 2012 se aplicó una multa de 80 mil dólares por persecución sindical. “Ellos (Máximo y Alberto Fernández) fueron al Ministerio porque no podían pagar la multa, y le dijeron que no, entonces la tuvieron que pagar igual, pero ya las compañeras habían renunciado”, relató la sindicalista Peralta.

La Comisión de Legislación del Trabajo recibió al SUNTMA en 2010 por nuevas denuncias de persecución sindical y por violar los derechos de los trabajadores. En la reunión se expuso que un trabajador que hace años trabajaba en la empresa, y su madre también había trabajado allí, fue despedido por su acercamiento al sindicato, y que “los trabajadores tienen miedo de ir al sindicato”.

Frente al despido del trabajador por su afiliación al sindicato, el abogado Flores Artagaveytia expresó ante la Comisión que las afirmaciones respecto al despido de un trabajador producto de su afiliación al sindicato carece de fundamento, ya que la empresa no estaba en conocimiento de la situación. El SUNTMA reafirmó lo dicho en el 2008 y Ernesto Núñez, secretario general del Comité de Base, manifestó a la Comisión que “las reiteradas y flagrantes violaciones de FRIPUR a nuestros derechos como trabajadores y como ciudadanos de la República Oriental del Uruguay, pasan por encima de todo acuerdo, decreto o ley, ya sea nacional o internacional.”

Julio César Guerra, quien trabajó durante 13 años en FRIPUR, contó a SdR que el trato que recibían sus compañeras era denigrante. “¿Hoy no les dieron?” o “dejate de mirar machos y atendé”, eran alguno de los agravios que día a día recibían las trabajadoras, siendo estos dos los más “delicados” que se escuchaban en la planta, “era una falta de respeto total, total”, agregó Guerra.

En 2008 había 30 afiliados al SUNTMA, y en 2010 entre unos 60 y 80, según lo expresado por el sindicato en sus presentaciones ante la Comisión de Legislación del Trabajo. En 2015, antes del cierre de FRIPUR, el sindicato contaba con 120 afiliados. Sin embargo, luego del cierre, el número aumentó considerablemente expresó Peralta. Guerra se afilió al sindicato cinco meses antes del cierre ya que “se veía venir que se venía todo abajo”, y explicó a SdR que no se afilió con anterioridad al SUNTMA por medio a que lo echen. Con 45 años “no me puedo regalar” expresó, “no me animaba a afiliarme porque te hacían la guerra y te tiraban para afuera, te echaban o te mandaban radio, que es como una suspensión por no haber trabajo”.

Marcelo Rodríguez, delegado del Comité de Base de FRIPUR, expuso ante la Comisión de Legislación del trabajo en 2010, su preocupación por las malas condiciones de trabajo, de higiene y de seguridad. “La gente que trabaja a la salida de los túneles de congelado, en donde el frío te congela hasta los huesos, tiene que abrigarse con camperas totalmente rotas, cerradas con cinta adhesiva y, en algunos casos, para que sea más cálido el trabajo, se envuelven totalmente en cartón corrugado”.

La Unión Europea (UE) suspendió la compra de pescado a Uruguay entre 2007 y 2008, debido a que constató que los productos estaban contaminados con cadmio. Dos años después, la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (DINARA) multó a la empresa por las malas condiciones sanitarias debido a la contaminación de sus productos a través de una reforma que se había hecho en el baño, expresó el abogado Gustavo Salle a SdR. La multa fue de 100 UR, sin embargo “los servicios técnicos de la DINARA recomendaron la sanción máxima a Fripur (unas cinco mil unidades reajustables )”, según lo publicado en Brecha en octubre de 2010.

Por el bajo monto de la multa, el Dr. Gustavo Salle reabrió el expediente ante Crimen Organizado en el que denunciaba el “amiguismo” de los Fernández con Mujica, y así “demostrar que la DINARA tenía un tratamiento selectivo y privilegiado con respecto a los temas que presentaba FRIPUR”. En el expediente Salle denunció “todo una situación que entrañaba una aparente falsificación documental, ya que se habían remarcado pescados contaminados con cadmio a través de una reforma que se había hecho en el baño y que los veedores de la UE los habían descartado”.

Fabiana Terroneire, militante del MPP que a su vez estaba vinculada a la pesca, fue un testimonio muy importante para la denuncia realizada por Salle, ya que “presentó actas en las que una inspectora de la DINARA certificó en 2008 el reempacado de mercadería con códigos no correspondientes a la fecha de elaboración”, de acuerdo a lo publicado en Brecha en agosto del 2011.

Por  pedido de la fiscalía, la jueza archivó el caso en 2011 quedando “todo en la nada” para el Dr. Salle. “De haberse profundizado la investigación del tratamiento privilegiado de FRIPUR, podría haberse descubierto los préstamos fríos, sin la debida garantía, que recibieron de parte del Banco de la República”.

El quiebre

La empresa fundada hace ya 39 años, de renombre nacional e internacional, quebró. Hay quienes argumentan que se debió al mal gestionamiento y al desvío de los préstamos.  También están los que creen que el contexto económico internacional y la crisis que azotó a Europa en los últimos años fueron grandes determinantes del cierre del frigorífico pesquero. Juan Castillo cree que hay una multiplicidad de factores que llevaron al frigorífico a la quiebra. Independientemente de que una mala gestión haya ocurrido, factor que él desconoce, el contexto internacional marcó la complicación de la empresa y de toda la industria pesquera uruguaya. A su vez la aparición del Pagnacio, un pescado que se colocó en el mercado a la mitad de precio que la merluza “golpeó muy fuerte a FRIPUR y comenzó un deterioro muy importante”. Los cierres de mercados africanos, como Nigeria, y de mercados chinos, también agudizaron la situación del frigorífico.

Valentina Caredio / Diego Coumas