Golpes, tortura y maltrato es la realidad que viven jóvenes infractores, en varios centros de detención en Montevideo

LA VIOLENCIA DE OFICIO

Menor herido en la cabeza por efectivos de la Guardia Republicana

Todos se pasan la pelota. “Fueron ellos, no fuimos nosotros” es la constante que declaran los distintos funcionarios del estado, unos responsables de mantener el orden público, otros del cuidado de los reclusos.

Desde que se mediatizara el video donde se muestra a funcionarios del INAU haciendo abuso de función, maniatando y golpeando a dos adolescentes en centro de reclusión CEPRILI, la polémica ha vuelto a estar en la palestra por nuevos episodios de violencia. Esta vez por parte de la Guardia Republicana.

Por motivos del paro parcial del PIT-CNT el sábado 22, los centros de privación de libertad CIEDD y CEPRILI no contaron con la presencia de sus funcionarios, quedando 86 adolescentes al cuidado de Alberto Gadea en el primero y 26 con Betty Policar en el segundo. Ambos, asesores de la presidenta del SIRPA Gabriela Fulco.

Confusión, desidia y desentendimiento fueron motivos suficientes para que los jóvenes estuvieran en condiciones inhumanas durante toda la noche, incluso hubo un pedido por parte de las autoridades a las madres para que dieran de comer a sus hijos esa noche.

No pasaron muchas horas hasta que el ministerio decretó la esencialidad y se solicitó la presencia del grupo de operaciones especiales y el grupo de respuesta táctica en el lugar para realizar requisas, luego de que algunos adolescentes rompieran los condados de sus celdas.

Se decidió que fueran trasladados 19 adolescentes problemáticos del CIEDD hacia las instalaciones de Centro de Medidas Cautelares. Allí fueron objeto de distintos abusos, insultos y golpes. Obligados a estar confinados toda la noche en una situación que atenta contra los derechos individuales y que no se justifica más allá de su condición reclusos. Al ser entregados se pudo constatar las marcas sobre los cuerpos.

Este menor exhibe un profundo corte en el cuero cabelludo

Distintas versiones sobre el mismo hecho no dejan en claro quiénes fueron los culpables ni cuál fue la participación, pero imágenes y testimonios quienes estuvieron en el lugar, denuncian una situación de abuso permanente.

El presidente Tabaré Vázquez declaró que se iniciará una investigación por parte de Asuntos Internos para identificar a los policías implicados, y en caso de constatar que hubo violencia, serían separados del cargo. Hasta el momento, hay procesados 26 funcionarios del INAU, 16 en carácter de autores y coautores,  y diez en calidad de cómplices.

Debido a que cinco internos intentaron fugarse de CEPRILI y y se comprobó que tenían cortes caseros, se decidió que este centro de reclusión fuera cerrado temporalmente y que los menores infractores fueran trasladados al ex centro Puertas.

Engrillados y esposados

Hasta la fecha, se han dado reiterados episodios de violencia e intentos fallidos de amotinamiento por parte de algunos de los adolescentes que allí se encuentran.

Reiterados informes del Instituto de Estudios Legales y Sociales del Uruguay denuncian que uno de los principales problemas parece estar en la falta de un plan orientado a la recuperación de los adolescentes, dando prioridad al confinamiento de los mismos. Agravado por la ignorancia y la falta de preparación para llevar tareas, que se toman a la ligera y que precisan de una capacitación seria y efectiva de quienes tienen como responsabilidad el cuidado y la rehabilitación de sectores vulnerables de la sociedad, que en algunos casos  representan un alto riesgo de peligrosidad y merecen una atención especializada. Es debido a esto que se actúa de oficio, ejerciendo la violencia de manera injustificada. Actualmente se sigue discutiendo cómo debe ser el protocolo y de qué modo se debe llevar a cabo.

Federico Quiroga