Habrá una nueva excepción en la entrega de medicamentos oncológicos

UNA DE CAL Y UNA DE ARENA

Agustín Cal. Foto: Facebook de Carlos Cal

Con tan solo 11 años, Agustín Cal padece cáncer cerebral desde 2012. Actualmente se encuentra en Estados Unidos para llevar adelante un innovador tratamiento que lo ayude a mejorar su situación. Sin embargo, un giro radical con respecto a la entrega del medicamento Herceptin (trastuzumab) por parte del gobierno desembocó en que el niño pueda volver a Uruguay para continuar su lucha.

Agustín y su familia viajaron  porque en Uruguay no tuvieron posibilidad de realizar el tratamiento indicado. Además, estando allá,  el Fondo Nacional de Recursos (FNR) le negó el acceso a la medicación que necesitaba para su recuperación. Pero el 2 de setiembre, el Ministerio de Salud Pública (MSP) se comunicó con los Cal para informarles que el ministerio retirará la apelación judicial y proporcionará el medicamento.

Si bien la historia tuvo un final feliz para la familia, la disputa fue larga  y desencadenó una serie de conflictos. En primer lugar, los padres de Agustín, Carlos Cal y Natalia Benquet, le escribieron una carta al Presidente de la República, Tabaré Vázquez, con el objetivo de tener apoyo por parte de las autoridades. La respuesta no demoró en llegar, pero el papá de Agustín señaló hace una semana atrás a SdR que la devolución de Vázquez mostró poco interés y que fue escrita de una manera que les dio a entender “que nos arregláramos como pudiéramos”.

Nadie duda que al tomar conocimiento público, el caso tuvo una resolución sorpresiva. El diputado del Partido Nacional, Martín Lema -quien se encargó del caso pidiéndole al MSP que se derogue la ordenanza 86 que excluye medicamentos para tratamientos oncológicos del Formulario Terapéutico de Medicamentos (FTM)-, dijo a SdR, antes de la resolución, y en alusión a la carta, que por ser oncólogo, Tabaré Vázquez “debería haber tenido una actitud totalmente distinta. Es una respuesta que busca abrumar jurídicamente en vez de conceder una contestación humana y médica. Por lo tanto, nos sentimos en las antípodas de lo expresado”.

En su carta, después de una larga fundamentación, Vázquez afirmó que “la cobertura por el FNR se verifica únicamente ‘para tratamiento del cáncer de mama (HER 2 neu positivo) en adyuvancia y metastásico’. Es decir, en principio las disposiciones linealmente descriptas no aportan una solución positiva a vuestro pedido”. Vázquez sugiere a continuación que el propio FNR podría gestionar una donación del Laboratorio Roche.

En escala de grises

El verdadero llamado de las autoridades llegó un día después de que Cal y Lema brindaran las declaraciones a SdR. Ambos afirman que la comunicación previa nunca existió.

El 30 de agosto el MSP emitió un comunicado donde se expresa que, junto al FNR, trabajaban en busca de una solución con el Laboratorio Roche y la familia de Agustín. En respuesta, Carlos Cal desmintió un día después que estuvieran en contacto y negó “todo tipo de llamado”.

Por su parte, el mismo día, Lema criticó al Ministerio porque “ni siquiera se comunicaron para decir que están a la orden, preguntar cómo se encuentran y qué necesitan”. Además indicó que “tampoco les pidieron que manden los estudios para ver cómo va todo” y que “Estados Unidos es un país muy riguroso desde el punto de vista científico y médico y eso al MSP no le importó”.

Frente a la postura negativa que tuvo en su momento el FNR, la empresa de chacinados y embutidos Doña Coca afirmó que se haría cargo del costo de los medicamentos que requiere el niño por un año.

Se puso orden

El problema con Agustín se centró en la ordenanza 86 que firmó la ex ministra Susana Muniz, el 27 de febrero de 2015. Es una norma que excluye medicamentos, la mayoría de ellos oncológicos del FTM. Según Lema, “ésta es totalmente inoportuna porque Muniz la firma dos días antes de dejar su cargo en el MSP y a dos días que asuma un oncólogo”, refiriéndose a Vázquez. “La situación es bastante irónica. Es una ordenanza que excluye medicamentos que constantemente son indicados por médicos. Para nosotros va en contra del artículo 44 de la Constitución, de diferentes prescripciones constitucionales y en contra de factores médicos”.

El diputado del Partido Nacional, Martín Lema. Foto: Marcos Harispe / SdR

 

“Ellos estuvieron aproximadamente tres años sin actualizar el FTM y miren lo que hicieron, es para excluir. La ciencia avanza sin lugar a duda, pero el MSP no sigue su rumbo. Los medicamentos aportan en varios casos sobrevida y cuando un paciente la tiene, le das tiempo a la ciencia para hallar un medicamento mejor o la cura a la enfermedad. Vaya si será importante”, adicionó.

Cobraron al grito

Hay al menos un antecedente de otorgamiento de medicamentos oncológicos que habían sido negados por el FNR y la Justicia. En la mayoría de los casos los jueces laudan a favor de los pacientes. Pero en el caso de Gonzalo Cid, hijo de Alberto Cid -ex senador del FA y ex presidente del Sindicato Médico del Uruguay-, una vez que el FNR negó el medicamento, en una acción de amparo, el juez de primera instancia falló a favor de la entrega del fármaco. Sin embargo, el MSP apeló y el tribunal de alzada revocó la decisión del juez y volvió a negar el medicamento. La repercusión pública a través de los medios de comunicación y las redes sociales presionó al MSP, que modificó su actitud y, mediante una compra directa al Laboratorio Roche, entregó el medicamento (véase sentencia del juez Pablo Eguren Casal, donde se relatan esos hechos).

En esta línea, Lema dijo que “parece ser que si los casos no toman estado público, las autoridades no actúan. Lo hacen por un cumplido, por el qué dirán y por las omisiones de asistencia que tienen en reiteradas oportunidades. Si los medios no estuviesen para difundir esta problemática, no sé qué pasaría”.

Fue lo mismo que ocurrió en el caso de Agustín, cuando finalmente el 2 de setiembre el MSP dio marcha atrás ante la repercusión pública y accedió a dar el medicamento.

Marcos Harispe