El gasto militar sigue privilegiado en el presupuesto

LAS CUENTAS NO ME CIERRAN

El proyecto de presupuesto entra al Parlammeento. Foto: presidencia.gub.uy

En el proyecto de presupuesto (2015­-2019) ingresado al Parlamento, aparecen algunas cifras e  incrementos presupuestales que preocupan. El presupuesto militar continúa aumentando, a  pesar de los reclamos de mayor presupuesto para educación y salud.  Si analizamos los incrementos en términos de porcentaje para el final del periodo  (2015­2019), aparecen algunas asignaciones que merecen especial atención.

Para el final del quinquenio, el Ministerio de Defensa Nacional y el Ministerio del Interior  juntos, superan en cantidad de recursos a todo el resto de los Ministerios, e incluso a dos de  los tres poderes del Estado, como el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial.  Solo el presupuesto asignado al Ministerio de Defensa,es mayor que todo el presupuesto  junto de varios Ministerios, tales como: Desarrollo social, Trabajo y Seguridad Social, Salud  Pública, Turismo y Deporte, Industria y Energía, Ganadería Agricultura y Pesca, y  organismos como la Universidad Tecnológica.

En su programa de gobierno 2015­-2020, el Frente Amplio establece como objetivo  programático “fortalecer el Sistema Nacional de Educación Pública como mecanismo  institucional encargado de atender las exigencias de investigación, formación y enseñanza  de la población”. Pero esto no es lo que se refleja en la asignación de los recursos del  último presupuesto. La educación pública es una de las más postergadas, con un modesto  aumento de 0,3% llegando tan solo al 4,8% del PBI recién en el 2017, muy lejos del 6%  prometido en la campaña electoral. De este porcentaje también sale la financiación de  planes como el Ceibal e Ibirapitá, la educación militar y policial.  Mientras, del Poder Ejecutivo los ministerios de Interior y Defensa son los que  acaparan mayores recursos.

El primero obtiene un aumento de 10,6% y el segundo 5,1%. Llama la atención el incremento de 31,2% pR Presidencia, siendo uno de los rubros con  mayor aumento en términos de porcentaje, si por ejemplo se lo compara con el 6,3% de  aumento destinado al ministerio de Salud Pública.  La ANEP obtiene al final del periodo un aumento de tan solo 4,5% y la UdelaR 12,1%.

El Poder Judicial es otro de los que lleva una magra porción de la torta presupuestal con tan  solo el 1,4%. El Ministerio de Turismo y Deporte se lleva la peor parte, recibiendo una  reducción en su presupuesto de 55,1%.  Especial atención merece el caso del Ministerio de Educación y Cultura que obtiene un  recorte de 2,7% en su presupuesto, más cuando es el órgano regulador de todo el sistema educativo  y responsable de una importante cantidad de organismos y proyectos que dependen de su  financiación, tales como: el Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable, el  Archivo General de la Nación, el Registro civil, Museos, Centros MEC, entre otros.

Esta realidad, que arrojan las cifras ,pone en duda la posibilidad de cumplir con los objetivos  programáticos de profundizar en las reformas estructurales, según consta en el programa  de gobierno del Frente Amplio.  Frases tales como “el acceso igualitario al sistema público de enseñanza”, se vacían de  contenido si no están los recursos necesarios para llevarlas a cabo.  Quizás es el momento de pensar, que sí la torta no crece lo suficiente, convenga revisar sus  ingredientes, no sea cosa que estemos aplicando recetas ya viejas y vencidas.   Cuando en el programa de gobierno del Frente Amplio se dice “habilitar los marcos  normativos adecuados para procesarlas” podemos pensar que son necesarias nuevas  reglas de juego.

Daniel Galán