Dichos racistas hicieron que diputada en Francia pierda inmunidad parlamentaria

LA EUROPA DEL ODIO

 

Marine Le Pen, la cara de la extrema derecha francesa. Foto: LOIC VENANCE/ AFP.

 

Conflictos políticos y sociales, historias de guerra, conquistas, acuerdos y traiciones, son algunas de las características intrínsecas al ADN en la historia del “viejo continente”. La diputada al parlamento europeo y actual presidenta del partido Frente Nacional (FN), Marine Le Pen, será juzgada por declaraciones xenófobas.

La crisis económica y las desavenencias en el “buen vivir” que la propaganda induce en el  europeo -según sectores de izquierda- se agravaba,  siendo captados por la ultraderecha en forma de votos. Varios países son los acusados de tener nazis en  partidos políticos de derecha. Algunos, incluso, lo han manifestado de forma pública.

En esta ocasión la hija del fundador del  Frente Liberal Jean- Marie Le Pen, la abogada Marine Le Pen es quien está en el “ojo” de la justicia, acusada de incitar al odio, por declaraciones realizadas hace cinco años en la ciudad de Lyon. Públicamente hizo una comparación respecto a la súplicas religiosas de musulmanes en lugares públicos con la ocupación Nazi vivida en Francia durante la Segunda Guerra.

La inmunidad con la que gozaba por su condición de parlamentaria fue levantada por la Eurocámara, por lo que será juzgada el 20 de octubre de este año por discriminación racial.

Una encuesta realizada en 2011 por el periódico regional francés Le Parisien, la colocaba como la más votada en primera vuelta con un 23% de los sufragios. En las elecciones europeas de 2014, Marine Le Pen se llevó un tercio de los escaños con el 26% de los sufragios, convirtiendo al FN en la primer fuerza política francesa. Su política aboga por un fuerte proteccionismo, por la aplicación de controles migratorios más exigentes, la salida del euro, la pena de muerte, cierre de fronteras comerciales, prohibición de símbolos religiosos en espacios públicos, entre otros.

En la búsqueda de una mayor captación y aceptación de la ciudadanía, la diputada y actual presidenta del PN ha comenzado una cruzada para cambiar la imagen nazi con la que carga el partido desde su comienzo. Su padre, Jean- Marie Le Pen, fundador del FN, fue suspendido este año para militar dentro del partido, luego que dijera  que las cámaras de gas para exterminar a los judíos en la Segunda Guerra Mundial eran “un detalle” de la historia. Unos meses más tarde la justicia desestimó los dichos y anuló la suspensión, recuperando su posición de presidente honorario del partido.

Frases Cruzadas

Las diferencias entre padre e hija están en que la segunda ha sabido entender el juego político para ascender al poder de una manera menos conflictiva aunque su posición política y sus similitudes con su progenitor son develadas por sus propias palabras.

La esencia y la posición ideológica de los Le Pen quedan expuestas en declaraciones realizadas en distintos medios. En entrevista con la cadena TF1, acusó de “laxismo” a migración al no reenviar “a sus países de origen” más que al 1% de las personas cuyas solicitudes de asilo son rechazadas.

El hecho por la que se le juzga actualmente, se remite al 2010. Se le acusa por discriminación luego de hacer una comparación entre la “ocupación” de los nazis y las oraciones que realizan los musulmanes en la calle; en un discurso político en la ciudad de Lyon dijo:: “Es una ocupación del territorio, de barrios en los que se aplica la ley religiosa, es una ocupación. Es verdad que no hay blindados, ni soldados, pero es una ocupación de todas formas sobre los habitantes”. Su visión personal y etnocentrista busca apoyo en detrimento de reproches contra el gobierno al que adjudica la culpa de los problemas migratorios: “Intentan hacernos creer que son todos refugiados políticos, pero sabemos que no es verdad. En el caso de gran parte de ellos, nos hallamos frente a refugiados económicos”. “Se debe expulsar a todos los fundamentalistas extranjeros. ¡A todos! Los conocemos muy bien”, declaró en entrevista al diario francés Le Monde.

Su padre, quien sentó las bases filonazis y marcó las directrices en la conducción de su partido, tampoco escapa de la polémica. Ha sido condenado reiteradas veces por negar el genocidio judío por parte del régimen nazi y por incitar el odio racial. Su falta de sensibilidad por el tema es una constante; un ejemplo de esto es lo que expresó luego de ser entrevistado hace unos años, por la revista regional francesa Bretons. Cuando se le preguntó por el campo de concentración de Auschwitz, uno de los campos de exterminio nazi con más muertes en su haber, expresó que hacía“Constar que en Auschwitz estaba la fábrica de IG Farben, que tenía 80.000 obreros trabajando. Que yo sepa no fueron gaseados. Ni quemados“.

Respecto a la migración, declaró en un discurso para miembros del partido: “Este fenómeno de inmigración masiva se agrava en Francia por un hecho religioso: una gran parte de esos inmigrantes son musulmanes, una religión que tiene una vocación conquistadora y se siente más fuerte cuando es más numerosa”.

En otra declaración  realizada en la ciudad de Marsella, Francia, expresó su miedo por la invasión y su esperanza en que una enfermedad mortal equilibrara el crecimiento de la población africana: “Hay una explosión demográfica en el mundo y existe el riesgo que nos invadan. El reemplazo de la población está de camino”, a lo que agregó: “el señor Ébola puede solucionar el problema en tres meses“.

Federico Quiroga