El ISEF en crisis

TIEMPOS DIFÍCILES

 

Foto: Cabezal de la web del ISEF.

Dos son los desafíos que se plantea el Instituto Superior de Educación Física (ISEF): por un lado, crecer académicamente y, por otro, la eliminación de los cupos para “que tenga libre ingreso como el resto de las facultades, servicios y carreras”, expresó en diálogo con Sdr la directora de la institución, Paola Dogliotti. Pero para que esto se pueda implementar solicitan un mayor presupuesto; con el dinero que cuentan actualmente no dan abasto para mantener la enseñanza de los alumnos que ya tienen “y poder ingresar, por lo menos, 400 más el año que viene”.

Dogliotti manifestó que no pueden aumentar los cupos “por un problema presupuestal”. Es necesario realizar “un desarrollo de la estructura edilicia que permita albergar más estudiantes”, tanto en Montevideo como en el Interior. Además se necesitarían más horas docentes de clases para abarcar a todo el alumnado. En el Plan de Desarrollo y Pedido Presupuestal 2015-2019, la Comisión Directiva del instituto planteó que “si el ISEF no cuenta con el presupuesto solicitado a partir de 2016 no podrá liberar la matrícula en el presente quinquenio, ni constituirse en Facultad en el quinquenio 2020-2024”.

Futuro incierto

 

Paola Dogliotti

Dogliotti declaró que la situación que atraviesa el ISEF es “muy delicada” y no saben qué es lo que puede pasar de no llegar al presupuesto que reclaman, “esas son situaciones que tenemos que ir manejando y que la Comisión Directiva tomará”. Si bien no considera que el cierre de la institución esté sobre la mesa, ya que deben sostener a los estudiantes que ya ingresaron, “en 2016 podrían no abrirse las inscripciones para primer año”.

Aseguró además que tienen la suficiente solidez académica para liberar la matrícula y que, del modo que lo plantean, “el nivel de los cursos no va a descender, al contrario, va a mejorar porque el proyecto de mejoramiento académico de la investigación y la extensión en el servicio va a ir de la mano con la apertura de la matrícula”.

El problema viene del pasado

La jerarca explicó que el tema de los cupos es un “problema histórico del ISEF, desde su creación en el año 1939 siempre tuvo limitación de ingreso”. Hasta 2011 ingresaban dos grupos de 35 estudiantes cada uno. Luego “se empieza a tener una aspiración de crecer en términos de dar mayores posibilidades” y se fueron dando 35 cupos más cada año. En 2015 dieron un “salto importante”, 400 estudiantes ingresaron en Montevideo y 100 en Maldonado y Paysandú. “O sea, fue un total de 600”, pero de 1.758 inscriptos. “Dejamos afuera 1.135 estudiantes sin poder estudiar educación física, y eso es algo grave”.

En los últimos tres años el crecimiento total de la matrícula del ISEF ha sido del 207,6 por ciento. Esas cifras se alcanzaron gracias a un esfuerzo importante, pero la Comisión Directiva en 2014 consideró que no es suficiente ya que plantean que “es un deber garantizar el acceso a todas las personas que manifiesten interés por la formación en educación física”.

Este año también hubo un cambio en cuanto a los criterios de selección. Al respecto Dogliotti indicó que siempre fue mediante pruebas, “que han variado mucho a lo largo del tiempo”. Sin embargo, este es el primer año que se hace por sorteo. En la misma resolución de 2014, la Comisión Directiva dio los motivos de esa alteración. Allí se expone que “en la última década, la justificación de la prueba práctica para la selección de los más aptos físicamente ha perdido fundamentos”, porque “la tarea principal del licenciado en Educación Física como la de un profesional de la educación y la enseñanza y no un deportista de elite”.

Asimismo agregan que “según está pautado en nuestro sistema educativo, todo estudiante que culmine el bachillerato está habilitado para acceder a estudios terciarios y universitarios”, y una prueba de ingreso no hace más que sumar una nueva dificultad a la educación superior. La directora del ISEF sostuvo que “con este cambio sustancial, este fue el primer año en que entraron discapacitados a estudiar, porque también estamos convencidos de que esta carrera la pueden cursar personas con diferentes capacidades”.

Noelia Martínez