Proyecto de ley de salud mental será entregado al Parlamento a fines de octubre

CAMBIOS QUE DIGNIFICAN

Ex edificio del Vilardebó. Foto: Marcos Harispe /SdR.

Parece haber llegado el momento de abandonar las arcaicas lógicas manicomiales que siguen rigiendo en el sistema de salud mental de nuestro país, para dar paso a una nueva ley más humanista. A 79 años de aprobada la legislación actual muchos son los puntos que no se ajustan al Uruguay de hoy. Las colonias de alienados, los hospitales psiquiátricos monovalentes, las denominaciones y la propia concepción del paciente resultan estigmatizantes y discriminadoras.

El Ministerio de Salud Pública (MSP) presentará el proyecto de ley de salud mental al Parlamento a fines de octubre o principios de noviembre, informó a SdR el responsable del Programa de Salud Mental (PSM) del MSP, Ariel Montalbán. Los contenidos del proyecto ya están determinados, lo que falta es terminar de elaborar los artículos, tarea que está en una etapa “muy avanzada”, según dijo el jerarca. El MSP trabaja conjuntamente en la redacción del proyecto con la bancada del Frente Amplio y el director de Salud Mental y Poblaciones Vulnerables de ASSE, Horacio Porciúncula.

Se espera que para fines de este año, o principios del que viene la normativa esté aprobada. En conversación con SdR, el presidente de la Comisión de Salud de Diputados, Luis Gallo, contó que en el Parlamento se comprometieron a darle un “trámite rápido” una vez que ingrese el proyecto.

La cuarta es la vencida

El debate sobre el tratamiento de la salud mental se da desde el año 1985 y se repite cada diez años, explicó a SdR el psicólogo especializado Nelson De León, profesor de la Universidad de la República e integrante de la Asamblea Instituyente por Salud Mental, Desmanicomialización y Vida Digna. “A la salida de la dictadura se produjo la primer propuesta fuerte de transformación con la elaboración de un plan nacional de salud mental que nunca se llevó a cabo”, recordó. Luego en 1995, con el cierre del hospital psiquiátrico Musto, también se produjo un debate sobre el tema. Diez años más tarde, en 2005, con la asunción del primer gobierno del Frente Amplio surgió la iniciativa de cambiar la normativa, a través de un grupo de trabajo que integraba la Comisión Asesora Técnica Permanente del PSM del MSP. Este grupo armó un documento con los lineamientos que debía tener un proyecto de ley en salud mental, en base al trabajo que realizaron entre los años 2007 y 2009, explicó De León. Actualmente vuelve a retomarse el debate y “esperemos que sea definitivo”, dijo el psicólogo.

Tras el fatal episodio en la Colonia Etchepare, en el que murió un paciente por las mordeduras de una jauría de perros a principios de este año, el debate tomó más relevancia y convocó a la opinión pública. A partir de ese hecho, el MSP se comprometió a hacer un cambio de paradigma en la atención en salud mental. Para De León una transformación de este tipo implica, además de una dimensión legal y jurídica, “buenas prácticas que lo sostengan”. La formación de los profesionales, la ayuda de la sociedad y el cambio del imaginario social de la locura, son parte de la transformación, según el psicólogo.

La nueva ley

El Área Programática para la atención en Salud Mental del MSP elaborò en julio de este año un documento en el que se nuclea el trabajo de una veintena de organizaciones e instituciones que hicieron sus aportes, en una serie de encuentros, para la creación de una nueva ley. Entre ellas se encuentran la Dirección de Salud Mental y Poblaciones Vulnerables de ASSE, la Intendencia de Montevideo, diferentes agrupaciones de familiares y usuarios, la Institución Nacional de Derechos Humanos (INDDHH), la Radio Vilardevoz y la Asamblea Instituyente por Salud Mental Desmanicomiaización y Vida Digna (AISMDVD). Sobre este documento se empezó a redactar el proyecto. Allí se habla de la salud mental como un “componente inseparable de la salud integral” y como un derecho humano básico y esencial para el desarrollo de la vida de la persona. La promoción de un modelo de atención comunitario e interinstitucional y la prevención de las enfermedades mentales serán las bases de la nueva normativa, según estabñece el documento. También se propone el cierre progresivo de las estructuras asilares y monovalentes, como las colonias de alienados y los hospitales psiquiátricos, que se sustituirán por estructuras alternativas de inclusión residencial y comunitaria.

En las internaciones es en donde se está trabajando más fuertemente, afirmó Porciúncula a SdR. Señaló que la normativa planteará que los pacientes que presenten un “estado de situación de crisis” deberán ser internados en los hospitales generales con el fin de evitar la estigmatización y la discriminación. Además, el director de Salud Mental y Poblaciones Vulnerables de ASSE remarcó que la mayoría de los hospitales del interior y dos de la capital (Pasteur y Maciel) cuentan con salas de psiquiatría. En relación al hospital Vilardebó, indicó que se trabaja para cambiar algunos aspectos con el objetivo de que la internación sea por el menor tiempo posible.

 

Presentación del anteproyecto de Ley de salud mental. Foto: Parlamento.

Otras propuestas

Paralelo a la nueva normativa que está redactando el MSP, la AISMDVD presentó el 16 de setiembre en el anexo de Palacio Legislativo un anteproyecto de ley de salud mental y derechos humanos. Este documento, que tiene doce capítulos y 64 artículos, propone, a diferencia del realizado por el MSP, un cierre progresivo de las instituciones manicomiales con fecha límite al año 2020. “Creemos que un proyecto de ley debe tener una fecha tope de cierre para que realmente se pueda generar la fuerza para ese desarrollo”, expresó De León, integrante de la Asamblea. “Pero no se trata de que un cierre de colonias implique hacer colonias más chicas y que el funcionamiento sea manicomial pero en casas, y que entonces en vez de haber 400 personas haya 25”, remarcó el psicólogo. Además, explicó que la finalidad de esta propuesta es que las personas puedan decidir sobre su vida y establecer redes con los demás. “No se trata de entretener personas en una casa, se trata de generar las condiciones para que gestionen su vida, se encuentren con otros, puedan producir, trabajar de acuerdo a sus posibilidades, integrarse a la comunidad y a las redes sociales de trabajo, de recreación y de tiempo libre de una forma lo más plena posible”, dijo. Por esta razón, señaló que resulta importante tener una buena atención primaria en salud, pero por sobre todo una adecuada atención comunitaria.

La Asamblea plantea una red de atención en salud mental de base comunitaria basada en una estrategia de atención primaria en salud. “Debe haber un fortalecimiento de la red territorial sanitaria, de prevención y promoción, pero además debe haber otras líneas de atención en manos de las personas, de las asociaciones de usuarios y familiares, básicamente”, explicó el psicólogo. Añadió que los lineamientos de la base comunitaria tienen que ver con la residencia, el trabajo, el acceso a la información y a la producción de medios culturales.

Tanto quienes están redactando el proyecto de ley que va a ingresar al Parlamento como la Asamblea Instituyente concuerdan en que debe plantearse la creación de una institución que supervise y fiscalice la aplicación de la ley. La Asamblea plantea que este órgano sea independiente y autónomo y que funcione en el Parlamento “a imagen y semejanza de la INDDHH”. En este punto se puede presentar una diferencia entre las dos propuestas, según dijo Porciúncula, dado que no está establecido aún en la redacción del proyecto de quién dependerá este organismo. “Si del INDDH, del Parlamento, del MSP o de algún otro”, informó el jerarca.

En relación al anteproyecto realizado por la Asamblea Instituyente, Gallo dijo que se tomarán algunos artículos para la elaboración de la ley definitiva y evaluó de forma positiva el trabajo de la organización. “Son aportes importantes de colectivos importantes que han trabajado mucho el tema”, manifestó. Este anteproyecto no ingresó oficialmente al debate parlamentario, sino que fue planteado como una propuesta para ser tomada en cuenta para la realización de la nueva ley.

Posiciones encontradas

Una transformación en el paradigma de atención en salud mental implica reconfiguraciones del poder y eso genera resistencias múltiples”, reflexionó De León. De esta forma explica las oposiciones al cierre de las colonias de alienados y de los hospitales psiquiátricos por parte de las “corporaciones, de las disciplinas y a veces de los trabajadores”.

La dirigente de la Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP), Beatriz Fagián, consultada por SdR planteó su disconformidad con algunos puntos del proyecto. “Es un disparate machazo decir que los manicomios no deben de existir”, fue su primera respuesta. Explicó que no está en total desacuerdo con la desmanicomialización, sino que cree que el error está en los tiempos y en la forma en que se plantea, porque entiende imposible que la fecha de cierre sea el año 2020. Indicó que “no es momento para sacar los hospitales psiquiátricos. Hay que darles un proceso de tiempo, pero si se invierte en rehabilitación, si no es imposible. Nuestra sociedad no está preparada para eso”. De todas maneras sostuvo que sí debería existir un hospital con estas características para pacientes “agudos” y que se debería elaborar una estructura de reinserción social en un proceso de “muchísimos años”. Pero para eso “la sociedad tiene que cambiar la cabeza y pensar de otra manera” porque “si las cosas se bajan a tierra y se hacen como se tienen que hacer, todo es posible”, afirmó Fagián. La dirigente sindical planteó la necesidad de hacer “proyectos de verdad” que tengan una financiación real. “Si tenemos a los hospitales psiquiátricos en las condiciones que los tenemos, mucho menos veo que vayan a poner dinero para costear otros equipos comunitarios que llevarían mucho más dinero que un hospital”, concluyó.

Fagián se mostró molesta porque en el proceso de debate para los contenidos de la nueva ley de salud mental promovido por el MSP no se incorporó la opinión de la FFSP. “Cuando nos enteramos de que estaba toda esta movida del proyecto de ley de salud mental hablamos con ASSE y nos dijeron que ellos tampoco habían participado, que se había armado a nivel del MSP. Entonces hablé con Montalbán y nos invitó a ir (a la presentación) pero nos dijo que ya estaba todo hecho”, explicó la dirigente sindical. Señaló que la FFSP asistió a la presentación del documento pero que no tuvo incidencia en ninguno de los acuerdos. “Nos cursaron una invitación que nunca nos llegó”, dijo.

Consultado sobre la participación del sindicato, Ariel Montalbán manifestó que fue invitado a participar de la elaboración de los contenidos de “forma escrita y personalmente” y además indicó que “dijeron que iban a participar de las reuniones y no lo hicieron”.

El próximo sábado 10 de octubre se celebra el Día Mundial de la Salud Mental. En este marco, la radio Vilardevoz celebra  con una Fiesta Antimanicomial el sábado 10 a partir de las 10:00 de la mañana en la vereda del Hospital Vilardebó.

Martina Lepra