Pueblos indígenas en peligro de extinción

EXISTENCIA EN RIESGO

 

Niños Nukak Maku. Foto: Guillermo Legaria/ AFP.

Cada vez es más común la desaparición de pueblos indígenas originarios debido a la pérdida de sus tradiciones, agravado por la imposición de la cultura dominante. Los efectos de la globalización en las nuevas generaciones indígenas, innumerables conflictos políticos internos y regionales, la falta de compromiso real de los gobiernos en la aplicación de políticas proteccionistas y de autoconservación, son algunos de los factores que atentan contra la supervivencia de distintas tribus.

Desde su descubrimiento a principios de siglo y posterior aparición e identificación en 1988, la tribu de cazadores- recolectores Nukak Maku oriundos de la zona de selva perteneciente al departamento de Guaviare, Colombia, ha visto una reducción significativa de sus integrantes. Pasaron de más de mil doscientos a un poco más de cuatrocientos. Un proyecto realizado por la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) sostiene que “Los Nukak Maku han sido víctimas de diversos procesos colonizadores que han pretendido, bajo intereses religiosos, políticos o económicos, adoctrinar, evangelizar, desplazar o esclavizar a las ‘tribus salvajes’”

Esta situación se ha agravado en los últimos 50 años a causa de los conflictos generados por la presencia de distintos grupos armados en la zona. La guerra contra el narcotráfico, el enfrentamiento entre la guerrilla y la policía, el ejército y otras organizaciones paramilitares, dejan de rehén a los indígenas, que se ven obligados a migrar de las zonas de conflictos.

Solo 150 Nukak viven en la selva y más de 250 son los que se han desplazado hacia ciudades aledañas.  “En la actualidad, para poder vivir en su territorio ancestral, los Nukak deben trabajar como raspachines (quitando las hojas de coca de las ramas) de los narcos que se apoderaron de sus tierras” afirma la ONIC.

Los problemas de salud también han contribuido al aumento de mortalidad de esta tribu, producto de fumigaciones realizadas por el gobierno, buscando erradicar las plantaciones ilícitas de coca. El contacto con el hombre blanco también ha facilitado el contagio de enfermedades como la gripe y el sarampión, a lo que se suma las que se dan en la propia selva, como la malaria, transmitida por el mosquito perteneciente a la especie de Anopheles. La ONIC denuncia que los Nukak “deben enfrentarse a condiciones extremadamente precarias de salubridad, seguridad alimentaria y en general, situaciones que vulneran el ejercicio libre de sus derechos”

Los resabios de la colonización

Desde el descubrimiento y la posterior conquista de América, la cultura europeísta dominante ha generado procesos de aculturación que afectan de diversas manera a los indígenas, modificando su estructura social, causante de cambios culturales y en el modo de vida. Lo que da como resultado la pérdida de costumbres y tradiciones ancestrales.

Muy pocos son los Nukak Maku que mantienen las prácticas históricas adquiridas a lo largo de su existencia. El exilio de sus territorios autóctonos -tierras por derecho de antigüedad- ha provocado que estos indígenas pertenecientes a la etnia Maku (conjunto de pueblos indígenas de cazadores y recolectores del noroeste del Amazonas) dejen de ser seminómadas para establecerse en las ciudades. Por la falta de preparación académica, de entendimiento de la cultura occidental y por la discriminación social, son empujados a la pobreza, la explotación y la criminalidad.

Especialistas han detectado una ruptura generacional en estas tribus. El conocimiento indígena transmitido de forma oral por parte de los más viejos hacia los más jóvenes sufre de un estancamiento. Los niños y adolescentes Nukak rechazan su cultura, son evangelizados, adoctrinados y atraídos por productos de consumo, propios de la sociedad de masas, que modifican sus hábitos y preferencias.

Como sociedades ágrafas- que no poseen escritura- la tradición oral juega un rol fundamental en la difusión de la cosmología y las prácticas milenarias de supervivencia inherentes a los indígenas. Actualmente en Colombia existen 102 pueblos indígenas; 34 peligran su existencia.

Federico Quiroga