Cómo preparar al animal más pequeño de la Exposición del Prado

UN CONSEJO, COMA CONEJO

 

Foto: Marcos Harispe /SdR.

Para hacer un inolvidable strogonoff se debe colocar la manteca y perfumarla con ajos hasta que se funda. Luego, hay que incorporar los cubos de carne, previamente pasados por harina, y dorarlos por todos sus lados a fuego medio. Agregar cebolla es el toque mágico. Los champiñones, el puré de tomate, la mostaza, el ketchup y el vino blanco son infaltables. El procedimiento consiste en mezclar bien y dejar que la preparación rompa el hervor sin olvidar revolver durante cinco minutos. La crema de leche y el pimentón le darán un sabor diferente. Hay que seguir cocinando a fuego bajo hasta que la carne esté cocida. Finalmente, se sirve en el plato con  arroz blanco y papas paille. ¿Quedará sabroso el conejo?  Sí, el conejo.

En un rincón contra la calle Lucas Obes, tal como si estuviese en penitencia, se encuentra el galpón de aves y conejos de la Expo Prado. El fuerte olor a ración, característico del lugar desde hace más de 60 años, provoca nauseas en algunos de los visitantes y se puede percibir a aproximadamente 10 metros de la entrada principal que da a un bar tradicional de la rural.

Quizás los últimos animales de la exposición que uno piensa preparar para la cena sean los conejos, que son los favoritos de los niños que introducen sus dedos en las jaulas para mimarlos y se sacan selfies cariñosas para compartir con sus amigos y familia.

Abrir las jaulas y poder apretujarlos es una tendencia. Uno de los niños afirmó que quiere ser mago y que el Holland Lop –de orejas caídas- sería parte de su truco de desaparición. Otros fantasean con que tienen a Bugs Bunny delante de sus ojos e inventan que les habla. La imaginación de los chicos no tiene límites. Es increíble ver cómo se amontonan lo más bajitos cuando el jurado examina a los animales en una mesa rectangular. Las preguntas sobre los conejos no paraban: “¿son mamíferos?”, “¿qué comen?”, “¿dónde viven?“, “¿muerden?” Las visitas también educan.

El resto del público se cuestiona por qué se crían  pero muy pocos saben cuál es su desenlace final: ponerlos en el plato. El hecho de ser un inocente, peludito, gordito y tierno animal no parece combinarse con la cruda realidad de que serán faenados para poder exportar su carne. Varios podrían ser vegetarianos a partir de ese desprendimiento, imaginen comerse a su mascota o un animal tan inocente.

Por su ternura parecen tener sangre azul pero en realidad son  de carne blanca y de poca grasa -aportan 140 calorías cada 100 gramos aproximadamente-. Su consumo es recomendado para dietas bajas en colesterol e hipertensos. Es fácil de digerir y a su vez es rica en vitaminas B12, B3 y B6. La carne de conejo es considerada un alimento magro, con bajo nivel de sodio y alto contenido de minerales como el zinc, hierro y magnesio que ayudan a producir glóbulos rojos. Son los “Árevalo Ríos” de la comida uruguaya, pequeños de tamaño pero gigantes a la hora del rendimiento.

En las visitas guiadas los niños preguntan qué bichos se pueden comer, pero ninguna guía nombra a estos inofensivos animales. Parece que los chanchos, las vacas, las aves y las ovejas son los únicos habilitados para el gourmet. ¿Qué pasaría si les dijéramos que en otras partes del mundo se comen gatos, perros, ratas, caracoles?

En medio de una jura, los cunicultores cuentan que crían conejos en Uruguay porque esta actividad “requiere poca inversión inicial, nuestro clima es adecuado para ella. Además, son animales de fácil manejo sanitario y se alimentan de ración en pellets”. Y sí, con tan solo $1000 uno puede adquirir un ejemplar. Volvemos para atrás, imaginen explicándole a un niño que su fiel mascota será comida porque culminó el engorde.

Para la producción de carne cada coneja puede producir entre 50 a 60 gazapos al año, en promedio, en relación a una producción objetiva industrial. “Son una fábrica”, dijo un joven a carcajadas. Los conejos cuentan con 30 días de gestación, 30 días de lactancia y posteriormente, completan el engorde hasta los 72 o 75 días de nacidos para que puedan llagar a su peso de faena -que ronda entre los 2 y los 2,5 kg de peso vivo-. Completada la faena se obtiene entre 1,100kg o 1,5 kg de carne limpia.

La Sociedad Uruguaya de Cunicultores (SUDEC), filial de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), forma parte de la exposición del Prado y se define como “una sociedad sin fines de lucro que ampara y defiende entre otras disposiciones estatutarias los intereses del asociado y de todos los cunicultores en general”. Capacitan dictando cursos de cunicultura para quienes deseen iniciarse en la cría de conejos. En la práctica, Uruguay es el primer país de la región que ha logrado introducir material genético de alto potencial productivo procedente de la Europa mediterránea para mejorar la producción.

Existen cuatro objetivos de crías: como mascotas, para exposición, autoconsumo y con el fin de generar carne o subproductos para vender. SUDEC es la única sociedad que habilita las cabañas cunículas y la que tiene la habilitación para tatuar ejemplares de sangre pura “¿Son con aguja?“, pregunta un niño aterrorizado. “No, es el tatuaje de los chicles”, le responde su amigo inocentemente.

Actualmente las razas habilitadas aquí son: Neozelandés, Californiano, Holandés Fantasía, Rhilander, Chinchilla Americana y Holland Lop. Los últimos producen tanta ternura que parecen tener más público que el clásico de dos cuadros en desarrollo del fútbol uruguayo. Para que los conejos de estas razas se empiecen a reproducir deben tener por lo menos cuatro meses de edad o que pesen aproximadamente unos 5 kilos. “A veces es bueno ser gordito”, dijo una señora cuando preguntó sobre el tema.

En la actualidad,son pocas las preocupaciones de los cunicultores. Según expresó uno de ellos de forma reservada “luchan por el precio de las raciones balanceadas peleteadas en relación con el precio del conejo en pie o faenado”. “Los precios nos están matando”, agregó.

En la misma línea, la SUDEC asegura que “para poder aprovechar todos los factores propicios y lograr un desarrollo competitivo de la industria del conejo de carne, necesitamos articular la organización de la cadena comercial y mejorar aspectos claves de la tecnología de producción”.

En relación a la tecnología, la sociedad afirma que la Unidad Experimental de Cunicultura del Instituto Nacional de Investigacioines Agrícolas (INIA), “apuesta a que la introducción de genética de alto potencial productiva actúe como disparador del proceso de cambio tecnológico”. “Se visualiza una trayectoria de incorporación progresiva de técnicas puntuales, que probablemente irán asociadas a cambios en la escala de producción”, agregan.

Otro objetivo de la sociedad es cuidar los logros sanitarios de la cunicultura, porque ese factor constituye en sí una ventaja competitiva. Ésta, según explican, no sólo asegura la continuidad de la producción cunícula con bajos costos de prevención o tratamiento de afecciones -que en otros países son problemas graves- sino que mantienen las puertas abiertas a un comercio de reproductores y otros rubros cunícolas que pueden crecer en la medida que la institución haga lo mismo.

Miss coneja y conejo

El encargado de evaluar estos animales, el veterinario José Luis Techeira, afirmó que la jura fue muy buena” ya que “ingresaron 264 ejemplares distribuidos en seis razas”.

Sobre el Gran Campeonato, explicó que únicamente compitieron cinco de ellas debido a que la Chinchilla no entró en esta instancia. “La verdad que estuvo excelente la muestra, nos dejó contentos”, dijo.

El mejor animal macho, el más “pituco” de exposición en todas las categorías correspondió a un animal “de primera” de la raza Californiano procedente de la Cabaña Grahe. Por otro lado, la mejor hembra de exposición fue de la raza Neozelandés y corresponde a Juan Hernández, un criador de Rocha.

Techeira manifestó que en cada raza “nosotros nos basamos en el standard norteamaericano ARBA (American Rabbit Breeders Association) de cada animal. Los dos conejos que elegimos como los superiores de cada categoría son de razas carniceras. Nosotros en Uruguay no estamos acostumbrados a comer este tipo de alimento pero deberíamos tener en cuenta la opción porque las propiedades que contiene son muy beneficiarias”. Según agregó el profesional, “desde el año 2001 en la Expo Prado no se ha retirado ningún animal, esto refleja la buena sanidad y el gran trabajo de los veterinario de SUDEC como Juan Carlos López y Beatriz Caballero”.

Por otra parte, Dardo Dutra, uno de los criadores y responsable del galpón de aves y conejos desde hace siete años, contó que ahí trabajan nueve personas y que hay 19 cabañas participando de la exposición. “Somos un gran equipo”, dijo guiñando.

A diferencia de Techeira, él afirma que “este es el primer año donde no se tiene un conejo rechazado”. Sobre las juras en el galpón indicó que los conejos se “juzgan por el tamaño, la grupa y el pelo” mientras que a las aves se las jura “por las alas, la musculatura y sobre todo por el buen plumaje”.

Dutra es un tipo de pocas palabras. Igualmente, estaba desesperado por contar que en este 2015 se introdujo en la Expo Prado a la Chinchilla, “una raza que hace tiempo no se exhibía”. Él fue el único criador que presentó la raza.

Resultados de las juras en la Expo Prado 2015:

Raza Californiano

Gran Campeón Macho (GCM) y mejor ejemplar de exposición: Cabaña Grahe

Gran Campeón Hembra (GCH) : Daniel Rolando

Raza Neozelandés

GCM: Cabaña Luna de Agosto

GCH y mejor ejemplar de exposición: Juan Hernández

Raza Holandés de Fantasía:

GCM Y GCH: Antonio Domínguez

Raza Rhinelander:

GCM Y GCH: Dardo Dutra

Raza Holland Lop

GCM: Ricardo GOnzález

Raza Chinchilla

GCM Y GCH: Dardo Dutra

Marcos Harispe