INAU presentará denuncia a el programa “Santo y Seña”

SANTOS DE LA TV

Foto: Captura de pantalla del programa "Rompiendo el silencio".

El Directorio del INAU iniciará procesos judiciales para sancionar al periodístico Santo y Seña. El programa de Canal 4, emitido el 30 de setiembre de este año, trata el caso de dos niñas abusadas sexualmente por su abuelo y  por el novio de su madre. “En los primeros dìas de noviembre presentaremos una denuncia al juzgado amparada en la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual”, dijo a Sala de Redacción Dardo Rodrìguez, integrante del directorio del INAU. Los artículos 31 y 32 de la norma, más conocida como Ley de Medios, establecen el derecho a la privacidad de los niños, niñas y adolescentes, y el respeto del horario de protección al menor. En dicho horario, de 6 a 22 horas, no se emitió el programa pero sí se emitieron las promos en donde se presentaban los testimonios de las niñas.

Los casos fueron relatados por las dos chicas, de tres y siete años. Eso generó críticas de varias agrupaciones. La Red Uruguaya contra la Violencia Doméstica y Sexual expresó que hubo una “revictimización” de las niñas en el programa televisivo, es decir un daño derivado del sometimiento a revivir la experiencia traumática. La Asociación de la Prensa Uruguaya, por su parte, manifestó que “el conductor presenta el tema de una manera inadecuada, lo que va contra lo recomendado en el artículo 20 del Código de Ética Periodística”. El código recomienda “evitar coberturas que impacten de manera emotiva al público por sobredimensionamiento de algunos factores (sensacionalismo) al informar sobre accidentes, desastres o hechos delictivos”.

Versiones desencontradas

Las primeras opiniones del INAU fueron posteriores a las promos que se emitieron para anunciar el programa. El Departamento de Espectáculos Públicos, área competente en estos temas, recomendó una serie de cambios. “Las modificaciones que propusimos se hicieron parcialmente, pudiendo dar lugar a la vulneración de los derechos de las niñas implicadas”, explicó a SdR Alejandra Pacheco, directora de Espectáculos Públicos. Se remarcó que se distorsionara la voz y que se pusieran subtitulados de manera que “no se reconozca la identidad de las víctimas”. Para el departamento, “la identidad de una persona no está solo en la imagen y en el nombre, se encuentra también en la mención de las localidades en donde viven y  la filmación de las mismas”, menciones que se hicieron en el informe sobre las niñas.

Ignacio Álvarez, conductor de Santo y Seña, emitió un comunicado en su Facebook luego de la emisión del programa y de las críticas que recibió. Destacó, entre otras cosas, que gracias al relato de las niñas “se logró poner fin al abuso que venían sufriendo” y que en el informe “no existió una revictimización”. Explicó que “la crítica al programa se basa en el supuesto daño que nosotros le causamos a la niña de siete años entrevistada. Niña que ahora está feliz junto a su abuela, y que le acaba de mandar ‘un beso a Patri’; la periodista que hizo el informe”. Agregó además que por parte del INAU hubo una “plena satisfacción” con las medidas adoptadas para tratar el tema.

Pero la directora de Espectáculos Públicos lo desmintió. Destacó “la importancia de que el tema se visualice en los medios de comunicación”, pero agregó que “fue innecesario el testimonio de las niñas”, y que las preguntas del informe “se hicieron sin tener protocolizada la toma de testimonio a la víctima”.

Paula Baleato, integrante de la ONG Voz y Vos, que brinda herramientas a los periodistas a la hora de tratar con niños y adolescentes, coincidió con Espectáculos Públicos en cuanto a la importancia de que estos temas se traten en televisión y a lo innecesario de la exposición de las víctimas. En entrevista con SdR manifestó que hubo un “detalle excesivo” sobre los hechos de violencia que sufrieron las niñas y que esos detalles “supusieron una revictimización”.

Otras señas

Alejandra Pacheco informó que desde 2011 no se encuentran registros de un caso de abuso de niños relatado en los medios de comunicación. Contó además que hubo otro conflicto con el programa en emisiones anteriores. “No solamente con Santo y Seña, pero especialmente con este programa, hemos tenido que solicitar que en las próximas emisiones no se muestre la identificación de niños, niñas y adolescentes”. Y nombró un ejemplo: “en julio de este año se mostró la imagen de un joven interno del Sirpa, que ya había cumplido la mayoría de edad pero su procesamiento fue cuando era menor”.

Pero desde Santo y Seña insisten. En el programa posterior al caso de abuso se trató la temática de los jóvenes que abandonaron el estudio y que no están insertos en el mercado laboral. Nuevamente, se pixeló la cara de los menores que no tenían autorización de sus padres, pero no se tomaron precauciones en cuanto a las voces ni a la localidad de los entrevistados.

Fernando Guerrero