Se crea la Asociación de Dominicanos en Uruguay

URUGUAY A LO DONALD TRUMP

 

Niña dominicana. Foto: Erika Santelices/ AFP.

Entre 2013 y 2014 los dominicanos comenzaron a divisarse como una oleada migratoria. Llegaron a Uruguay con la idea de trabajar y así enviar dinero a sus familias, pero la realidad fue otra. A la dificultad para encontrar trabajo y al costo de vida alto al que se enfrentaron, se sumaron diversas situaciones de discriminación, tanto de la sociedad como del Estado.

“Cuando los dominicanos comenzamos a venir para Uruguay (2013) una pensión nos cobraba 2.000 pesos por un cuarto compartido; hoy nos cobran 6.000 por el mismo cuarto. Al principio trabajábamos bien, pero después muchas empresas comenzaron a engañar a los dominicanos, por ejemplo, con las horas extras que no nos pagaban”, contó a Sala de Redacción Floribel López, coordinador provisorio de la Asociación de Dominicanos en Uruguay. Ni el Estado uruguayo ni su propia representación diplomática respondieron ante las diversas situaciones de violación a los derechos, sobre todo laborales, que fueron denunciados.

La comunidad dominicana vio como solución a sus problemas la creación de una asociación civil que les permitiera tener representación jurídica y “que legitime sus pronunciamientos e intercambios ante las autoridades”, explicó Valeria España, abogada mexicana especializada en derecho laboral, al ser consultada por SdR. López también comentó que otra de las finalidades de la organización es generar “ayuda mutua” entre los residentes, práctica que se realiza en cada país donde vive una comunidad dominicana. Parte de la ayuda surgiría de una cuota mensual que cada uno de los integrantes abonaría para generar fondos, por ejemplo, para “pagar un pasaje de vuelta a República Dominicana a algún compañero que se encuentre en una situación precaria, o para pagar gastos médicos de alguien que no los pueda costear”, contó López.

Son trescientos los dominicanos que hasta hoy se han registrado en la asociación. Si bien ya han participado de distintas instancias de congregación, fue el domingo 20 de setiembre el primer encuentro en el que estuvieron presentes algunas autoridades de la Intendencia de Montevideo, de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto y de la Dirección de la Promoción Sociocultural del Ministerio de Desarrollo Social (Mides). A la reunión asistieron veinte dominicanos que aprovecharon la instancia para darse a conocer como “sujeto migrante en el ejercicio de su derecho de asociación”, expresó España.

El domingo siguiente, 27 de setiembre, la asociación realizó un encuentro relacionado con su cultura y abierto a todo aquel que quisiera compartir con ellos. En la plaza que se encuentra en las intersecciones de La Paz y Miguelete se vivió la “Kermés de primavera”, una feria que reunió tanto a dominicanos como a “vecinos curiosos que se acercaron a bailar, escuchar música y probar comidas de nuestro país”, relató López, contando también que “los mismos vecinos que frente a otras fiestas dominicanas llamaban a la policía, ese día bajaron y compartieron con nosotros todo lo que hicimos”. También comentó que desde el gobierno municipal y desde la dirección de la Promoción Sociocultural del Mides, la atención y respuesta a su situación mejoró.

Dentro de los planes futuros de la organización está la idea, ya planteada el domingo 20, de crear diversos comités que les permitan tratar temas de interés para su comunidad, como por ejemplo, la discriminación y la autoestima. “Yo tengo valor y aprendo a vivir”, es el nombre del proyecto que la asociación piensa acercar, en formato de talleres, a jóvenes dominicanos y también a todos aquellos uruguayos que quieran ser parte. “Estamos invitando a autoridades de la educación para que sean parte del proyecto, porque creemos que sería muy bueno llevarlo a las escuelas del país. Hablar de autoestima puede ser muy bueno para los niños, los adolescentes e incluso para los profesores”, compartió López.

Los diferentes encuentros y proyectos que fueron y serán realizados por la organización son también una forma de mostrar su verdad y “borrar el imaginario social creado por los medios de comunicación que asocian al dominicano con la prostitución y el delito”, explicó España. “Se cree que el dominicano que viene es poco calificado porque acepta trabajos en el área doméstica y en la seguridad, pero en realidad la mayoría tiene formación terciaria, y eso se desconoce. Ellos aceptan los trabajos a los que pueden acceder con facilidad que no piden comprobar los conocimientos”. Para España, “Uruguay cae en el discurso de Donald Trump”.

Rosalía Souza