Cataluña obtuvo la declaración que proclama el inicio del camino hacia la independencia

CATALUÑA INDEPENDIENTE

El presidente del gobierno regional catalán, Arthur Mas, es aplaudido en el Parlamento de Cataluña, en una sesión en la que los diputados del Partido Popular exhibieron banderas españolas. Foto: LLUIS GENE / AFP

Con un aplauso de pie que se prolongó por varios minutos y con banderas españolas y catalanas en las manos, los parlamentarios catalanes festejaron  su primera victoria por votación.

La jornada comenzó con un debate sin interrupciones ni desaprobaciones sy e dio en un clima calmo y respetuoso. Los portavoces partidarios y los contrarios pudieron exponer sus posturas a favor y en contra, respectivamente. Una vez finalizado, dio origen a la votación que no sólo reflejó la victoria por 72 votos sobre 63, sino que marcó una clara división de una sociedad que lucha por ser independiente.

Mariano Rajoy, presidente del gobierno de España prometió que Cataluña no se separará de España y remarcó en  conferencia de prensa desde Béjar, que está dispuesto a utilizar “todos los medios que el estado de derecho ha puesto a disposición de la democracia para mantener la unidad de España” y así poder poner un alto a la actividad secesionista.  Rajoy expuso que la independencia de Cataluña va en contra de los deseos de la mayoría de los españoles que desean un país equitativo y unificado y que por ende, el deseo de los parlamentarios catalanes va en contra de la Constitución y de la soberanía nacional.

El parlamento catalán, en clara desobediencia, advirtió que “el proceso no se supeditará a las decisiones del estado español, en particular del Tribunal  Constitucional al que considera deslegitimado y sin competencia”. Al independizarse y en la búsqueda de deslindarse de todo lo procedente de España, exhortan al futuro incipiente gobierno catalán a cumplir inexcusablemente con las normas ya presentadas  que se exponen en el manual del Parlamento de Cataluña.

El gobernante español Mariano Rajoy buscó el apoyo del Partido Socialista Obrero español (PSOE) y se reunió con el líder de dicho partido para convencerlo y obtener su apoyo ante el avance de la resolución de independencia. Pedro Sánchez, quien lidera el PSOE, aceptó y dejo el camino abierto para que Rajoy acuda al Tribunal Constitucional. Sánchez, quien está en desacuerdo con la independencia de los catalanes, expresó: “Van a cometer el error histórico de no entender que hay que avanzar unidos. Si se trata de situar a una sociedad fuera de la legalidad, ese es un camino que sólo lleva a la frustración. Esta situación se tiene que reconducir, y tenemos que actuar con unidad, legalidad y política”.

Los partidos Junts pel Sí y la CUP que buscan al ruptura ante España, además de festejar este comienzo, deberán enfrentar una coyuntura distinta a la que conocen, la cual se verá reflejada en cambios de índole económico, cotidianos e históricos. En cuanto al cambio económico que fue explicado en una nota que cedió Luis María Linde, gobernador del Banco de España, al diario español El Mundo,  expone que si Cataluña logra independizarse hay posibilidades de que se genere un “corralito”, ya que no tendría acceso a financiaciones del Banco Europeo Central. Con la imposibilidad de acceder al euro, Cataluña quedaría por fuera de lo que es el mercado central y único europeo.  A su vez, el cambio en el comercio o la imposibilidad de formar parte de la Organización Mundial de Comercio afectarían a la nueva independiente, ya que las fronteras cambiarían. Otro de los desafíos que deberá enfrentar será en la educación, ya que como país independiente los hijos de Catalanes no podrán asistir a los cursos de enseñanza general y profesionales españoles.

Cataluña no solo enfrentó a los parlamentarios opositores a su independencia sino también a los propios habitantes que no están de acuerdo en separarse de España y que reconocen ser la mayoría. No será fácil el camino hacia la independencia;  deberá ser capaz de afrontar cada consecuencia que se le presente para poder ser el país que desean.

Verónica Madera