Día Internacional de los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes

SUS DERECHOS, NUESTROS DEBERES

La semana del niño en Salto.

Del 16 al 20 de noviembre se realizó la X semana de los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes. En esta oportunidad el INAU decidió dirigir el mensaje hacia los adultos bajo la consigna “Sus Derechos, nuestros Deberes”, destacando que todos y cada uno de los niños, niñas y adolescentes son portadores de derechos, siendo el ejercicio y goce de los mismos una responsabilidad ciudadana en la cual cada uno de los distintos actores institucionales tienen un rol fundamental a cumplir.

La semana coincidió con la celebración del Día Internacional de los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes. El objetivo de este día sirve para hacer un llamamiento mundial sobre las necesidades de los más pequeños y para recordar a la ciudadanía que los niños son el colectivo más vulnerable ante cualquier tipo de situación apremiante, como la guerra, el hambre, el abandono.

Historia

El 20 de noviembre de 1959 las Naciones Unidas aprobaron la Declaración de los Derechos del Niño, por iniciativa de UNICEF. La misma incluía 10 artículos, pero al no ser suficientes para proteger el derecho de la infancia fue que durante 10 años se hicieron negociaciones con gobiernos de todo el mundo, ONG´s , líderes religiosos y otras instituciones. Se logró acordar la redacción de la Convención sobre los Derechos del Niño”, que todos los países firmantes de la misma deben cumplir obligatoriamente.

La Convención consagra todos los derechos inherentes a todos los niños, niñas y adolescentes, y tiene el propósito de ser una guía para los países que asumieron el compromiso de ratificarla por ley, como es el caso de Uruguay. No solo es una guía para los países, sino también para las familias y los adultos que forman parte del entorno familiar.

Actualmente, la Convención es aceptada por todos los países del mundo exceptuándose dos: Sudan del Sur y Estados Unidos. Somalia, que hasta hace poco era uno de los países que no aceptaba, se convirtió en el Estado número 195, ratificando dicha Convención en enero de 2015. Suena paradójico que Estados Unidos, un país que aboga por los derechos humanos, haya firmado la Convención en 1995 pero aún no haya presentado el tratado para su ratificación ante el Senado, donde necesita el voto de dos tercios de los legisladores para su aprobación. Es un compromiso que asumió Barack Obama pero que aún no ha cumplido. Estados Unidos no puede reclamaar de manera creíble que otros países apoyen los derechos humanos de los niños si no adopta las normas internacionales que los aseguren.

Derechos de los niños

Entre los derechos que menciona dicha Declaración se hace referencia al derecho a la Igualdad, a la Identidad, al Amor, a la Educación, a la Salud a la Protección, es decir que todos los niños tienen derecho a descansar, jugar, divertirse en un ambiente sano y feliz independientemente del lugar del mundo en el que haya nacido

La Convención aplica a todas las personas menores de 18 años. Entre los derechos que menciona hace referencia al derecho a la no discriminación, es decir que todos los niños y niñas tienen todos los derechos recogidos en la Convención, no importa de dónde sean, el sexo o el color de piel, ni qué lengua hablen, ni la situación económica, ni las creencias suyas o de su familia, ni si padecen alguna enfermedad. Que el interés superior sea del niño, es decir que todos los tomadores de decisiones del entorno del niño, sean autoridades, familiares a cargo, deberán hacer aquello que sea lo mejor para el desarrollo y bienestar del niño.

Los Gobiernos y autoridades deberán velar por el cumplimiento de todos los derechos recogidos en la Convención. Debiendo ayudar a la familia a garantizar esos derechos y también es obligación de los Estados firmantes colaborar para que se cumplan en todo el mundo.

El derecho a la vida es otro de los derechos consagrados. Los Gobiernos deben hacer todo lo posible para asegurar la supervivencia y desarrollo de los niños.

Cuando los niños nacen tienen derecho a ser inscriptos en un registro y a recibir un nombre y una nacionalidad y a conocer a sus padres y a ser cuidado por ellos. Las autoridades tienen la obligación de proteger la identidad, nombre, nacionalidades y las relaciones familiares del niño.

El Tratado hace hincapié en la familia y en los padres; de hecho 19 artículos reconocen expresamente la importancia de los padres y la familia en la vida de los niños, niñas y adolescentes.

Derecho a la libre expresión

Los niños tienen derecho a expresar libremente sus opiniones, a recibir y difundir informaciones e ideas de todo tipo, siempre que no vayan en contra de los derechos de otras personas, según se expresa en el artículo 13 de la Convención. Tienen derecho a opinar y que esa opinión, de acuerdo a su edad y madurez, sea tenida en cuenta cuando las personas adultas vayan a tomar una decisión que les afecte.

El artículo 17 de la Convención hace referencia al acceso a una información adecuada. Los niños tienen derecho a recibir información a través de los libros, diarios, radio, televisión, internet, especialmente la información que sea importante para su bienestar y desarrollo. Las personas adultas que estén a cargo deberán cuidar que esa información sea adecuada. “Los medios de comunicación social desempeñan un papel importante en la difusión de información destinada a los niños, que tenga como fin su bienestar moral, el conocimiento y la comprensión entre los pueblos, y que respete la cultura del niño. Es obligación del Estado tomar medidas de promoción a este respecto y proteger al niño contra toda información y material perjudicial para su bienestar.”

Antecedentes

En Holanda desde hace ya más de 20 años se emite un informativo para niños. Es un espacio pensado exclusivamente para informar a los más bajitos de la casa, para satisfacer su derecho a la información de una manera lúdica y atractiva. El espacio forma parte de la red Wadada News for kids, integrada por programas de Asia, Europa, África y América Latina. Es un noticiero con y para niños, niñas y adolescentes que se nutre con contenidos de los países que forman parte de esta red.

En América Latina la única experiencia similar es en Perú. La realidad uruguaya es muy distinta, los medios de comunicación en Uruguay prácticamente no integran contenidos infantiles en sus programaciones, y hay mínimos contenidos que sean nacionales.

Yessica Balbuena