Álvaro Rico habló sobre el robo de archivos del GIAF

LA VOZ DEL MANDO

Álvaro Rico. Foto: Portal de la Udelar

Cuando algo sale mal, el foco siempre apunta al jefe. El robo de la información del Grupo de Investigación en Arqueología Forense del Uruguay (GIAF), y la amenaza a sus integrantes, no es la excepción: todas las miradas buscaron al decano de la Facultad de Humanidades, Álvaro Rico.
Desde el lunes en que se descubrió el robo Rico ha tenido que dar explicaciones, no solo a los medios sino a la sociedad civil que pedía respuestas. Las primeras declaraciones fueron de repudio: “Es un hecho de gran preocupación, no casual, planificado, por la forma de entrar y ubicar los materiales”, afirmó a Radio Uruguay. También se configuró ese día la clara amenaza a los miembros del equipo, cuando los domicilios aparecieron marcados en un mapa de Montevideo.
A partir del martes nuevos datos se ponían sobre la mesa, en primer lugar la incógnita sobre el respaldo de la información que se llevaron los ladrones. El decano aseguró a Sala de Redacción, durante una entrevista con UniRadio, que “hasta que no termine el relevamiento por parte del equipo no estamos en condiciones de detallar (lo robado), allí hay material de archivo digital pero también de archivo papel”. Según un comunicado publicado por la Facultad de Humanidades se comprobó “el faltante de algún material de archivo que se está contrastando con el inventario para precisar su volumen y características”. Luego de transcurrida una semana todavía no se había logrado determinar cuáles son los documentos en papel robados, pero según señala Montevideo Portal, la información digital está respaldada.
A pesar del avance que se hizo por parte de la policía, que ya ha recogido huellas, la gran interrogante es cómo hicieron para entrar al edificio sin ser detectados. Los ladrones se movieron con suma agilidad. Ninguno de sus movimientos hicieron activar las dos alarmas que tenía el laboratorio, por lo tanto hay dos posibilidades: o cuentan con una tecnología que desactive los sensores o sabían la contraseña. A su vez, los intrusos lograron pasar por candados y rejas que protegían el recinto sin alterarlos, lo que sugiere que tenían la llave para pasar.
Ante todas estas interrogantes, Rico solo se mostró paciente y depositó su confianza en la investigación policial, según dijo a UniRadio: “Las investigaciones corren desde el día lunes por parte de la policía científica y la Dirección Nacional de información e inteligencia, que han trabajado en el lugar de los hechos y han entrevistado a personas vinculadas a ese ámbito de trabajo de la facultad; son ellos los que van a tener una información más certera”.
El procedimiento del robo ha levantado sospecha sobre un trabajo interno, ante lo cual el decano de Humanidades repitió la misma declaración en diversos medios: a UniRadio explicó que está “totalmente descartada cualquier hipótesis que señale a un miembro del grupo; los grupos de trabajo para el GIAF son seleccionados, están sujetos a normas de confidencialidad, hace años que se trabaja para la presidencia, son estudiantes avanzados o docentes de la facultad, no es personal contratado”.
Rico dejó en claro que el momento del robo no fue casualidad; al diario El País dijo: “Esto se da en el momento en que el grupo de trabajo por Verdad y Justicia plantea su plan para los próximos años”; señaló también que “han llegado datos nuevos a través de Familiares y de gestiones que ha hecho la Iglesia Católica”. En entrevista con UniRadio el decano declaró que el objetivo de los intrusos fue “obtener información acerca de lo que el equipo está investigando, (…) sin duda buscan debilitar la voluntad de investigar a partir del sentirse seguido o amenazado”. Consultado sobre cómo continuará funcionando el grupo, Rico respondió que se seguirá trabajando con normalidad, “incluso el mismo lunes había un equipo en la Artillería 1”.

Leticia Castro