Masivo repudio al allanamiento del GIAF

UNA SOSPECHA GENERALIZADA

Foto: Portal de la Udelar

Mientras las oficinas especializadas de la Policía se disponían a realizar una auditoría técnica en los soportes informáticos de la empresa de seguridad Grupo Gamma, para despejar el misterio sobre las alarmas del laboratorio del Grupo de Investigación de Arqueología Forense, que permanecieron mudas durante un allanamiento clandestino en semana de Turismo, el ministro de Defensa Nacional, Eleuterio Fernández Huidobro, admitió que  los autores del robo de información sobre restos de desaparecidos y la amenaza a los investigadores podrían ser militares retirados (véase Serían militares retirados).

La afirmación surgió en el transcurso de una audiencia concedida a miembros del Grupo Madres y Familiares de detenidos-desaparecidos, que algunos asistentes calificaron de “muy cordial”, pese a que los visitantes le hicieron saber sobre la “inconveniencia” de que se mantuviera en el cargo.

A dos semanas del allanamiento de las oficinas de la Facultad de Humanidades, la convicción de que los responsables son grupos retardatarios es compartida por  un amplio espectro de organizaciones de derechos humanos (véase Sin servicio), que participaron en la marcha de repudio al robo y amenaza (véase “Contra los retardatarios”). Tanto el rector de la Universidad, Roberto Markarian (véase “No puede ocurrir otra vez”), como el decano de la Facultad de Humanidades, Álvaro Rico (véase La voz del mando), fueron enfáticos, en declaraciones a SdR, en rechazar las sospechas de que miembros del equipo de investigadores estuvieran involucrados en el robo. No obstante, Markarian anunció que se estudia la posibilidad de realizar una investigación administrativa interna de la Udelar, independiente de la que realicen la Policía y la Justicia.

El tema de las alarmas fue, junto con el de la existencia o no de respaldo de la información, y la carencia de cámaras de seguridad, centró las dudas sobre cómo ocurrieron los hechos. En la Facultad de Humanidades se explicó que no existen cámaras por falta de presupuesto.