ESTADOS UNIDOS DETRÁS DE LOS PANAMA PAPERS

Vladimir Putin denuncia complot informativo contra Rusia. Foto: Dmitry Lovetsky / POOL / AFP

Según Wikileaks, la filtración de los “papeles” fue organizada y financiada por Estados Unidos a través de la Organized Crime and Corruption Reporting Project (OCCRP) y la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). Las connotaciones internacionales sobre los implicados en los “Panama Papers” apuntan a los enemigos políticos de Estados Unidos y a las casas bancarias con asiento en Europa y excluyen a figuras
norteamericanas así como a los grupos económicos que gozan de hegemonía en dicho país. Las interrogantes por esta curiosa selección de los señalados son muchas. La búsqueda de
explicaciones no tantas.
Desde que el domingo 3 aparecieron los primeros informes de los documentos kackeados, el listado de empresas offshore vinculadas al estudio de abogados Mossack Fonheca
con sede en Panamá disparó un flujo de información que alcanzó a unos y otros con extraños
criterios de selección y exclusión. Desde el origen de este ciclo comienzan a aparecer los espacios vacíos. Según los
investigadores del Süddeutsche Zeitung, la fuente anónima no pidió nada a cambio. Desde el
vamos queda la incertidumbre sobre el móvil de esta filtración.
El material pirateado fue a parar al Consorcio Internacional de Periodistas de
Investigación, creado por el Centro para la Integridad Pública con sede en Washington. Después de un año de análisis el domingo 3 de abril se dieron a luz pública las primeras
informaciones sobre el contenido de estos “papeles”.

Enemigos políticos

Las filtraciones que circulan con mayor fluidez son las que afectan a opositores del Estado
norteamericano en su disputa por mantener la hegemonía internacional y evitar la creación de
polos que puedan disputarle ese lugar. Entre ellos: el presidente de la Federación Rusa Vladimir Puttin, el presidente de China, Xi Jinping , aunque no aparezcan nombrados, el gobierno  sirio de Bashar al-Ásad, incluido por Estados Unidos en la lista de estados patrocinadores del terrorismo, así como el de Venezuela.

Apuntando a los bancos de Europa

Algunos países europeos cuentan con casas bancarias que son facilitadoras de
empresas offshore, lo que puede significar evasión de impuestos o similares. Los bancos
señalados tienen sede en Luxemburgo, Suiza y Mónaco. Se destacan
Experta Corporate & Trust Services, Banque J. Safra Sarasin, HSBC Private Bank, UBS AG,
Société Générale Bank & Trust Luxembourg. Todas estas instituciones estuvieron en el pasado involucradas en investigaciones de lavado de dinero, y particularmente el Banco Safra y el HSBC en operaciones de lavado de narcodólares.

Ninguno de nosotros

Es curioso que en el proceso de divulgación de los “papeles” no aparezca implicado bungún protagonista o institución de peso de la economía y la política estadounidense. Ello podrían explicarse porque Estados Unidos ha reservado para los estados de Nevada, Wyoming y Delaware para la misma actividad, cuyas leyes han facilitado la creación de empresas fantasmas para la evasión de impuestos.
Algunos han ensayado respuestas: la profesora Shima Baradan Baughan, del Colegio de Leyes de la Universidad de Utah,  sostuvo en Fusion.net que “para los norteamericanos no es necesario ir a Panamá para esconder sus actividades ilícitas”. Asimismo, el economista James Henry declaró que “los norteamericanos usan offshore todo el tiempo. Podría decirse que son los primeros usuarios”. Y el abogado Jack Blum, experto en crímenes financieros de cuello blanco y en evasión internacional de impuestos, sostuvo que “Mossack Fonseca tenía una subsidiaria para crear empresas offshore en el estado de Nevada”.
Pero tras el anuncio de Wikileaks, que intenta arrojar un poco de luz sobre este asunto, las
sospechas han trazado con claridad otra línea de investigación que apunta a la disputa por la
hegemonía en el plano internacional, así como a una posible disputa entre capitales estadounidenses y europeos. Las declaraciones de Putin acusando a los Estados Unidos de que con los Panama Papers
“fabricaron un producto informativo” para desestabilizar a Rusia, sugierenel terreno
en que se inscriben las filtraciones divulgadas.

Bruno Lasa