El batacazo de Plaza Colonia

EN BOCA DE TODOS

Plaza Colonia, los "patas blancas" siguen en punta. Foto: plazacolonia.com

De forma silenciosa y por la puerta de atrás, Plaza Colonia se ha colocado como líder del Torneo Clausura 2016, lo que configuró toda una sorpresa para el fútbol local, si se tienen en cuenta los presupuestos de los equipos grandes para quedarse con el certamen nacional.

El elenco coloniense, orientado técnicamente por Eduardo Espinel, ha sabido aprovechar su localía y plantear con efectividad los encuentros en condición de visitante para sumar de a tres: la victoria por 2-0 en el Estadio Alberto Suppici ante Nacional dio un impulso a los “patas blancas” para continuar en su lucha por la permanencia, como también los triunfos en el Prado montevideano, frente a Wanderers y River Plate, ambos por mínima diferencia.

Para entender el buen momento que está viviendo la escuadra albiverde, hay que ir paso por paso, estudiando las actuaciones de las prinicipales piezas que conforman un once que lucha, partido a partido, para dar el batacazo en un fútbol tan parejo como el nuestro.

Plaza posee la valla menos vencida del torneo, y Kevin Dawson es el responsable de esa marca. El guardameta de 24 años ha recibido solo cuatro goles en ocho presentaciones, superando el rendimiento de sus colegas Pablo Fuentes (Cerro) y Emiliano Denis (Fénix), quienes tienen cinco tantos en contra. Dawson dijo a Sala de Redacción, refiriéndose a la presión que puede existir por ocupar la primera plaza: “Últimamente la gente ya empieza a pedir que ganes, se desespera. Con Juventud nos pasó eso y nos costó. Todo el mundo está calculando hasta cuándo va estar Plaza en la punta, pero el objetivo es poder salvarnos y, hoy por hoy, estamos a un pasito”.

El éxito de la meta menos goleada también es fruto del trabajo realizado por una zaga fuerte, resistente, que genera pocos errores y que logra ahogar las aspiraciones de los atacantes contrarios. Santiago De Ávila, Germán Ferreira, Carlos Rodríguez y Alejandro Villondo, son los patrones del fondo coloniense, encargados de hacer el trabajo pesado en cada duelo.

Los buenos frutos de este elenco nacieron desde el fondo, pero el armado de cada jugada peligrosa se genera en el centro del campo, en una especie de laboratorio donde sus piezas conforman el cerebro de este elenco que lleva en andas la bandera del esfuerzo. Espinel ha confiado en los atributos de Matias Caseras, Nicolás Dibble, Cristian Malán, Nicolas Milesi y Ezequías Morales, para cumplir las funciones de distribución del balón, acompañamiento a los atacantes y de marca a la hora de recuperar el esférico.

En lo que tiene que ver a la zona ofensiva, Gonzalo Rivero es quien más goles ha convertido en todo el plantel. El argentino posee cuatro tantos en su cuenta personal, anotados ante Juventud, Wanderers, Villa Teresa y Rentistas. A su lado, cuenta con la colaboración de dos jugadores con gran experiencia profesional, Sergio Leal y Federico Puppo. Gracias a sus pasajes por equipos de países como Argentina, Perú, Grecia, Colombia y China, Leal aporta una cuota de sabiduría futbolística a los más chicos del plantel que, en su mayoria, provienen de la cantera del club, como también lo hace Puppo, hombre que militó en las ligas de Estados Unidos y Ecuador.

En resumen, el plantel del suroeste uruguayo tiene un promedio de edad de 21,7 años, uno de los más bajos de nuestro fútbol. Esto hace pensar que con una buena planificación previa, aplicada a jugadores que recién salen del cascarón, se puede llegar lejos y, por qué no, romper con la hegemonía campeona de los clubes capitalinos, principalmente de los más populares (Nacional y Peñarol). Los colonienses tienen en su capital departamental un proyecto que busca fortalecerse no solo en lo deportivo, sino también en lo social, con una política seria y de inclusión, que abarca las nacientes del Río de la Plata.

Los campañoñes de los “chicos”

La sorpresiva posición de Plaza Colonia en el actual Clausura 2016, nos lleva a repasar la historia de nuestra liga y buscar otros equipos que llegaron al más alto nivel de nuestro medio.

En 1932, el fútbol uruguayo salió del amateurismo para pasar a ser profesional. A partir de ese momento, Defensor fue el primer equipo menor en ganar un campeonato local, recién en el año 1976. El conjunto del Parque Rodó se quedó con el cetro de campeón en tres temporadas más: 1987, 1991 y 2007/2008. Su clásico rival, Danubio, obtuvo la liga en igual cantidad de veces, en los años 1988, 2004, 2006/2007 y 2013/2014.

Los otros que dieron el golpe fueron Central Español (1984), Progreso (1989) y Bella Vista (1990). Antes del profesionalismo, en tanto, equipos como el C.U.R.C.C. (Central Uruguaya de Railway Cricket Club), Wanderers, River Plate y Rampla Juniors también llegaron a la cima.

Guillermo Mello y Aldo Mattos

 

 

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