Cómo surgió "Todos x Dolores - todos x Uruguay"

GOLPE Y EFECTO

 

Foto: gentiliza de Marco Lafranchi

Ante la desolación provocada en los ciudadanos doloreños, luego de que un tornado atravesó la ciudad, dos amigos bajo la consigna “Todos x Dolores – todos x Uruguay”, coordinan el trabajo y la solidaridad de todo el pueblo uruguayo, que espera la pronta recuperación de la ciudad y de la vida de sus vecinos.

En la plaza principal, en la zona céntrica de la ciudad, está el Municipio de Dolores. Allí se encontraba Marco Lafranchi trabajando junto a otros compañeros, quien minutos antes de las 16:15 del viernes 16 de abril se comunicó con su madre para dar el aviso que se suele dar en los días de tormenta: “cerrá todo que se levanta viento”. Lo que se levantó fue el techo de la oficina, una puerta de madera que impactó en la espalda de su compañera, una explosión de vidrios, gritos y sollozos entre los presentes.

Según estima Marco, el momento duró entre cuarenta segundos y un minuto, pero no pensó en lo que estaba ocurriendo hasta que vio una camioneta encima de un auto. Media cuadra más adelante, el histórico taller ubicado al lado de la automotora Ford había desaparecido. Sobre la calle Artigas había un desparramo de championes, arboles caídos, autos volcados, y un carrito chivitero reducido a chatarra, o más parecido a un acordeón. Marco comenzó a correr en busca de su novia, que trabaja en una agencia de viajes a pocas cuadras de allí. Al ver cómo el tornado desplazaba el coche de ambos, ella se protegió en el baño. Afortunadamente, y a pesar de los grandes ventanales que tiene su oficina, allí no sucedió nada. La abuela de Marco y su madre tuvieron la misma fortuna. Esa noche “prácticamente no pude dormir, cada vez que me despertaba pensaba que era un sueño que había tenido”, expresó Marco.

Foto: gentiliza de Marco Lafranchi

El trabajo organizado comenzó la mañana del sábado. Marco recibió un llamado desde Montevideo. Era su amigo Santiago Pérez para preguntarle por la situación y darle aviso de la creación de una página en la red social Facebook. Desde ese momento, “Todos x Dolores – Todos x Uruguay” mostró las primeras imágenes de los destrozos. “Ese mismo día vinieron unos amigos de Montevideo, había algunos que trabajaban en un Techo para mi país, y una compañera dijo: ‘bueno, vamos a salir a ayudar a la gente’. Agarramos los guantes, la pala y arrancamos para el centro de la ciudad. Es increíble, al uruguayo le sale la solidaridad de adentro: se sumaron padres de amigos que venían con camiones, tractores, chatas, estaban los camiones de la Intendencia, y empezamos a cargar toda la mugre que había en la calle”, relató Marco.

A través de la página y de los contactos del trabajo, establecieron un centro de operaciones en el estadio cerrado de la ciudad, y por medio de otro compañero abrieron un centro en un viejo local de alpargatas. Allí empezaron a recibir comestibles, ropa y todo tipo de ayuda. De a poco, más uruguayos se sumaron a la página; Marco organizaba desde Dolores y Santiago, junto a una cuadrilla inmensa, desde el club Soriano. “Se hizo tan grande esto en cuanto a materia de ayuda, que tuvimos que pedir que no mandaran más ropa, era impresionante. El tema es que se empezó a complicar la cosa en los otros departamentos, y nosotros continuamos recibiendo porque lo que sobrara lo íbamos a derivar en principio a Rosario, que fue otra de las ciudades que se vio impactada. Empezó como un grupo para ayudar a Dolores, pero esto sigue y sigue, y ahora la ayuda es para todo el Uruguay. De Montevideo no paran de llegar camiones con diferentes elementos. Mi prima, que vive en Shangrilá, lleva mandados tres camiones, para darte un ejemplo”, comentó Marco.

Foto: gentiliza de Marco Lafranchi

Desde el miércoles 20 Dolores está recibiendo materiales para reconstruir los techos de las casas más afectadas. Y el Comité Departamental de Emergencias está haciendo un relevamiento con distintos arquitectos. “También van las asistentes sociales y se quedan una o dos horas conversando con la gente porque hacen de psicólogas también, porque la gente se quiere desahogar. Van casa por casa, ven cómo está la casa, qué es lo que se necesita, y a las que tienen peligro de derrumbe, les ponen una cinta roja”. La Casa de la Cultura está llevando una agenda de la situación de las familias para empezar con la entrega de los materiales.

La cuadrilla que acompaña a Marco trabaja desde el anonimato en conjunto con el Comité Departamental de Emergencias y el SINAE. En el estadio permanecen aproximadamente dieciseis familias evacuadas por la inundación del río. Están trabajando psicólogos y asistentes sociales, más que nada con niños. En el club Unión y en el club Libertad se han gestinado jornadas con espectáculos, películas y juegos para entretener a los más pequeños.

Santiago conoció a Marco a través de su primo. Desde entonces han mantenido una sólida comunicación. Cuenta Marco que “con Santiago hemos formado diferentes grupos. Yo tengo mucha llegada acá, y él también tiene mucha llegada en Montevideo, y se le ocurrió hacer una página para ayudar, pero sin saber la dimensión que iba a tener. La verdad estoy profundamente agradecido”.

Cateryne Álvarez