Cámara de comercio y Asociación de Supermercados se oponen a medida del PIT CNT

PROBLEMAS SIN CONTROL

El debate sobre los precios en supermercados españoles.

El Secretariado Ejecutivo del PIT – CNT resolvió crear un sistema  para controlar  el aumento abusivo de precios en  cadenas de supermercados uruguayos. Este se implementará mediante la formación de brigadas encargadas de monitorear los precios  y de dialogar con el público en general sobre lo que ocurre, ubicados en las entradas de los comercios. La propuesta generó la reacción de los empresarios de grandes superficies. SdR logró establecer un contrapunto de argumentos.

Ana Laura Fernández, integrante del sector de estudios económicos de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios del Uruguay (CNCS), consideró al igual que Daniel Menéndez, gerente general de la Asociación de Supermercados del Uruguay (ASU), que esta medida tiene más una connotación política que el objetivo en sí de disminuir la inflación. “Como ciudadana, creo que lo que plantea hoy el PIT- CNT, es lo que queda mejor para la vitrina, para que la población me aplauda y no va por ahí, no soluciona el problema”.

Me da la sensación que es un accionar más de carácter político que algo realmente efectivo contra la inflación”, expresó Menéndez, en diálogo con SdR, en referencia a la creación de un sistema  para controlar  el aumento abusivo de precios. Asimismo, consideró que la inflación no es responsabilidad de los supermercados, ya que ellos representan solamente un 30% de las ventas, mientras que las ferias, almacenes, entre otros, tienen el 70% de ellas.

Fernández, manifestó la oposición de la CNCS a la resolución adoptada por la central sindical, ya que entienden que no es la forma conveniente y la consideran una “medida un tanto autoritaria”. Creen que Uruguay cuenta con los mecanismos suficientes para poder denunciar cualquier tipo de situación abusiva en términos de precios.

Por otro lado, Fernando Pereira, presidente del PIT-CNT, señaló a SdR que “claramente los supermercados son fijadores de precios porque negocian tanto el precio como la forma de pago”. Consideró que actualmente en Uruguay, son tres las grandes superficies de supermercados y que ellos  se reconozcan como meramente tomadores de precios  es como si él dijera que es un futbolista profesional. “Cualquier uruguayo se da cuenta del remarque de precios que hacen”, expresó Pereira.

En contraposición a lo planteado por Pereira, Daniel Menéndez responsabilizó a los proveedores de ser quienes ponen las condiciones para fijar los precios. “No nos tienen que regular a nosotros. El precio no lo sube por sí mismo el supermercado, lo hace cuando viene la lista nueva del producto”. Menéndez manifestó que ellos no están en contra de los precios regulados, aunque indicó que a la larga los terminaría perjudicando. Remarcó: “los precios son libres y nadie tiene por qué controlar el precio que pongo; uno es libre y elige donde quiere comprar, eso es lo bueno que tiene este país”.

Por otra parte, el sindicalista indicó que las brigadas que concurrirán a las puertas de los supermercados a manifestarse pacíficamente estarán compuestas por trabajadores organizados de la central sindical. Señaló que por más que la Federación Uruguaya de Empleados de Comercio y Servicios (FUECYS) participa activamente en la manifestación, “no se irá a comprometer a ningún empleado con la tarea de verificar precios”. A su vez anunció que por parte del PIT-CNT “se pondrán las baterías necesarias para intentar generar un estado de conciencia social que empuje  para que los alimentos de primera necesidad tengan un valor razonable”.

Consultado sobre si este tipo de manifestación  puede llegar a generar confrontaciones severas entre los sindicalistas y los propietarios de las empresas, Pereira respondió que “en la medida que nada entorpezca, todo va a ser pacífico”. No se le prohibirá el ingreso al público, como tampoco se  pedirá que se deje de comprar en un determinado supermercado. “Simplemente le vamos a decir a la gente que hay una posición de abuso y que esa posición de abuso tiene que ser denunciada”, explicó.

La medida se implementará en los próximos días y se monitorearán entre 10 y 15 productos de la canasta básica familiar. Sin embargo, expresó que estos no se difunden cuáles son para evitar generar condiciones que lleven a que sus precios se cuiden provisoriamente y esto imposibilite tener los máximos resultados.

Fernández y Menéndez, coincidieron en que esta situación es una estrategia para atenuar los factores que generan inflación. A su vez, Menéndez cree que necesitan un margen para poder ajustar los precios “porque tenemos 25 mil personas que darles de comer, es mucha gente que está empleada, hay un costo muy alto de mano de obra, aumentan los salarios, aumentan los gastos de las tarifas, y uno necesita poder afrontarlo”, concluyó.

“La CNCS nunca estuvo de acuerdo con esto, son medidas que ya la propia realidad demostró que no sirvieron para contener el aumento sostenido de los precios. Simplemente un retoque del Índice de Precio al Consumo (IPC), te mueve la agujita en un mes pero al final del día tu proceso inflacionario, tu presión sobre los precios continúa estando presente y así lo demuestra la realidad”, subrayó Fernández.

Finalmente, remarcó que para combatir la inflación es necesario estudiar el problema de manera estructural, ya que contiene muchas aristas tales como la política monetaria, el gasto público, o el mecanismo de indexación salarial, pero cree que los precios de los supermercados no son una de ellas.

Federico Anfitti / Eric Núñez