Conflicto en el Consejo de la Facultad de Derecho

PALABRAS QUE QUEMAN

Facultad de Derecho. Foto: Portal de la Udelar

“Es curioso que como país destinemos importantes sumas de dinero por año para contratar abogados particulares”, y que esos fondos se paguen “a través de un gremio de estudiantes, en lugar de hacerlo a través de la Institución Facultad de Derecho”,  escribió en Facebook el miembro del Consejo por el orden docente de esa facultad, Juan Ceretta. Ese dinero se podría destinar a “docentes que se prepararon y concursaron para eso”, agregó. Ceretta se refería a los 500 mil dólares que el Mides paga por año al Centro de Estudiantes de Derecho (CED) para financiar la existencia de consultorios jurídicos que atiendan a poblaciones vulnerables, pese a que ese servicio ya lo brindaba la facultad a través del consultorio jurídico institucional.

Esta publicación desencadenó la reacción de Juan Pablo Pío, miembro del Consejo y referente del sector Frente Zelmar Michelini (Frezelmi), perteneciente al CED, quien solicitó a Ceretta que abandonara su puesto de consejero. Ceretta, quien además es el encargado de la Unidad de Extensión, explicó a SdR que su mensaje surge de lo que se definió en 2009 como extensión universitaria: “una práctica integral, pensada para generar instancias de investigación y de enseñanza”, explicó.

En sí, el consultorio es concebido como una actividad de extensión para complementar el desarrollo académico de los estudiantes y se desarrolla durante el sexto y último año de la carrera. Este proyecto busca darle la posibilidad de recibir asesoramiento legal a aquellas personas que no pueden abonar los servicios de un abogado particular, pero los actuales entredichos replantean algunos aspectos. La posición de Ceretta coincide con la de los estudiantes que la semana pasada presentaron una carta abierta exigiendo explicaciones acerca del medio millón de dólares destinado para el consultorio. “Si esa actividad se hace con gente desinteresada y voluntaria, ¿qué se hizo con ese dinero que recibieron del Mides?”, se cuestionaba el docente.

Ceretta indicó que la actividad llevada a cabo por los consultorios jurídicos gremiales no cuentan con el acompañamiento docente para profundizar en la investigación de los problemas de la sociedad y en la búsqueda de soluciones. “Me llamó la atención que el Estado, en lugar de apoyar este tipo de actividades dentro de la Universidad, lo haga simplemente apoyando actividades gremiales, que no es que sean malas, pero no son 100 por ciento universitarias”, enfatizó el referente del consultorio jurídico institucional.

El tema explotó a escasos días de las elecciones universitarias, pero Ceretta no cree que el pedido de renuncia que le hizo Pío esté vinculada a ello. Su sector, Nueva Facultad, participa solo por el orden docente y no posee una lista estudiantil, como sí la tiene Frezelmi, que participa en los tres órdenes. En cambio, sí advirtió que Pío, por su “doble condición” al trabajar en Presidencia y en Frezelmi, pudo sentirse afectado directamente por sus declaraciones. “Yo no sé si el cuestionamiento lo hizo como miembro de la Prosecretaría del gobierno o como consejero, porque ahí los roles se confunden un poco”, agregó.

Por otra parte, al ser consultado por el estado actual de la relación entre la academia y el gobierno, declaró que existe un buen vínculo, aunque no comparte la distribución de los fondos con respecto al consultorio jurídico. Además destacó la importancia de establecer un convenio con la Universidad de la República, y al respecto opinó que “a nosotros nos gustaría que se hiciera con la institución, porque esta no comprende solo a los estudiantes, comprende también a los docentes y a los egresados”.

Ceretta recordó que el gobierno y el consultorio institucional de la Facultad de Derecho se han enfrentado en litigios. La última vez fue cuando se presentó el amparo contra el Fondo Nacional de Recursos y el Ministerio de Salud Pública, pero acotó que no tiene conocimiento de ningún caso similar por parte del gremio estudiantil. Al respecto Juan Ceretta esbozó una explicación aduciendo que “no es tan difícil darse cuenta de que los que lideran este movimiento estudiantil, o lo lideraron durante años, hoy ocupan cargos en el MSP, en el Mides, en Presidencia, es decir, están repartidos por todos los organismos del Estado”, y por eso presume que no promueven pleitos contra el gobierno.

Maximiliano Silva