Por recortes presupuestarios se suspende la recolección de residuos en asentamientos de Malvín Norte

MANOS DE TIJERA

Foto: Bruno Lasa

Por las calles el viento desplaza los residuos de los basurales que han proliferado en los últimos meses. Los asentamientos Campo Galuzo, Isla de Gaspar, Boix Merino y Aquiles Lanza, ubicados en Malvín Norte, no cuentan con sistema de recolección de residuos desde diciembre de 2015, luego de que la Intendencia de Montevideo diera de baja el contrato que tenía con una ONG para realizar las tareas de limpieza en los mencionados barrios y en la cuenca del Arroyo Malvín, que desemboca en la homónima playa. Las cloacas tapadas de basura caldean los ánimos de los vecinos y la Intendencia no brinda señales claras ante un problema que se arrastra desde hace más de cuatro meses.

En los últimos días de 2015 comenzó a circular de casa en casa, por las calles de los asentamientos, la noticia de que la Intendencia cortaba el contrato con la ONG Centro de Participación Popular (CPP), que cumplía el servicio de barrido en el barrio. Luego del recorte, la Intendencia acordó por un período de prueba la limpieza del asentamiento de Isla de Gaspar (actualmente en etapa de realojo) con la Cooperativa Redes. Los demás quedaron totalmente desprovistos de todo servicio. A fines de marzo se instalaron algunos contenedores en las calles laterales de los asentamientos. Todos esos meses las miles de personas que residen en la zona no tuvieron un lugar donde arrojar sus residuos, lo que trajo aparejada una acumulación de basura en casi todas las esquinas próximas a los asentamientos. Gran cantidad de sus habitantes se dedican a la recolección y a la clasificación de residuos, lo que explica en parte la exponencial acumulación de basura y envía una señal de alerta sobre lo que puede deparar el futuro para estas zonas si no se normaliza el sistema de limpieza.

En el barrio Boix Merino, el problema de las cloacas tapadas ha empeorado con las bolsas que van a parar a las bocas de tormenta y las desbordan. Las aguas servidas corren por las calles y, según relataron los vecinos a Sala de Redacción, los días de lluvia van a parar a los hogares, salen por los inodoros y demás instalaciones sanitarias. El Arroyo Malvín, que bordea el asentamiento Boix Merino, se ha transformado en otro depósito de basura desde Mataojo hasta Isla de Gaspar.

Los efectos del recorte

Las posibles explicaciones de este problema dan vueltas, las responsabilidades no son muy visibles y las medidas a tomar tampoco. Pareciera una gran laguna de la que nadie se quiere hacer cargo.

SdR tuvo acceso a las actas del Municipio E donde el alcalde y los concejales hablaron de este asunto. Según se lee en el acta del 3 de febrero de este año, el alcalde Francisco Platero (Partido de la Concertación) discute con concejales del Frente Amplio sobre el tema. “Uno de los motivos por el cual el convenio cayó es económico”, dijo Platero, quien la semana anterior a la mencionada sesión había participado de una reunión con autoridades centrales de la Intendencia. En ella, Jorge Buriani, director de Desarrollo Municipal y Participación, le habría dicho que la decisión de cortar el contrato con el CPP se debía a “que era muy caro y querían recortar”. Sin embargo, un integrante de la ONG expresó que “era muy chico el gasto para todo el trabajo que se hacía, eran menos de tres millones de pesos anuales”.

Foto: Bruno Lasa

El alcalde comentó que en la misma reunión, Eduardo Brenta, director de Gestión Humana y Recursos Materiales, dijo que desde la IM se maneja la posibilidad de reducir las horas extras de los funcionarios municipales “en un 15 por ciento”. Para Platero, este recorte afecta la atención que el Municipio puede dar al problema de la limpieza. Aunque advirtió que esas tareas de limpieza son “responsabilidad de la Intendencia”, con la reducción de las horas extras se vuelve imposible que la alcaldía pueda dar “soluciones definitivas” al problema. De lo discutido en la sesión se desprende que “la reducción de horas extras está dentro del plan de ahorro”. Sin embargo, la concejal Diana Spatakis del Frente Amplio afirma que “un factor es el dinero pero también dijeron que no iban a invertir en una ONG cuando no había un buen resultado”. En el acta se registra que la ONG tuvo una auditoría en 2013 “que no pasó”.

Quien resolvió terminar con los convenios fue la Intendencia. Me explicaron que la parte del convenio que ellos tenían, el CPP no lo cumplía.” Según Platero, la CPP tenía una mala administración que no permitía control y generó que incluso les quedara “un montón de plata por cobrar”. “Cuando caía el convenio (en diciembre de 2015), la IM propuso prorrogarlo cuatro meses más para que el CPP regularizara la situación, pero la ONG se negó. Querían un año o nada”, sentenció Platero. Aparentemente, Saneamiento estaría dispuesto a invertir dinero en la limpieza del cauce del Arroyo Malvín, pero no hay ninguna propuesta concreta para los asentamientos.

Sala de Redacción se comunicó con Óscar Curuchet, director del Departamento de Desarrollo Ambiental de la IM, pero no quiso hacer declaraciones y derivó la consulta a Néstor Campal, hasta ese momento director de la División Limpieza de la IM. Campal tampoco quiso hablar sobre el tema con SdR ya que, según su secretaria, “no da declaraciones a la prensa”. Al día siguiente Campal se alejó del cargo.

La respuesta de los vecinos

Según pudo observar SdR en su recorrida por la zona, la reacción de los vecinos es variada, y se ven intentos de recuperar los puestos de trabajo perdidos. Algunos fueron absorbidos por la Cooperativa Redes, pero solo por unos meses. La mayoría quedó sin trabajo.

Otro plano es la acción espontánea que brota del descontento acumulado. A la vuelta de la esquina de Ramallo y Rambla Euskalerria se encuentra un corte de calle. Un grupo de vecinas juntó la basura de los alrededores y la prendió fuego, bloqueando la circulación.

A su vez, el Centro Barrial La Bombonera, que nuclea a vecinos de Malvín Norte, transita el camino organizado. Juntaron firmas reclamando una solución a las cloacas tapadas, a los basurales y a la falta de barrido. El 25 de abril fueron hasta el Centro Comunal Zonal 6 a entregarlas. Según dijeron a SdR algunos vecinos que estuvieron presentes, se elaboró un expediente con los tres reclamos. Allí les dijeron que la limpieza de cloacas y basurales las podía gestionar el Comunal pero que el tema del barrido depende del Municipio E. En la carta entregada al Comunal los vecinos aclararon que entienden que 15 días es un tiempo suficiente para comenzar a dar soluciones a estos temas. El barrio espera mientras la paciencia se pone a prueba.

Iván Fernández / Bruno Lasa